<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-6062920170523121077</id><updated>2012-01-22T13:04:26.592-08:00</updated><category term='Kundera'/><category term='lectura'/><category term='otoño'/><category term='Sartre'/><category term='práctica'/><category term='Lacadena'/><category term='espina'/><category term='ética'/><category term='libertad'/><category term='aplicación'/><category term='Gorki'/><category term='Comet-Sponville'/><category term='moral'/><category term='pragmatismo'/><category term='Autonomía'/><category term='Rousseau'/><category term='primavera'/><category term='Andersen'/><category term='lluvia'/><category term='utilidad'/><category term='Savater'/><category term='sociedad'/><category term='lírica'/><category term='poesía'/><category term='justicia'/><category term='Demócrito'/><category term='kant'/><title type='text'>Filosofía Práctica</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://lafronesis.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lafronesis.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Wilmer Casasola R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08285271823522347029</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TSz4V0aHkjI/AAAAAAAAAQk/a_lKwXNknLA/S220/cuervonegro.bmp'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>51</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6062920170523121077.post-5885693223799294455</id><published>2012-01-03T19:24:00.007-08:00</published><updated>2012-01-03T19:24:21.227-08:00</updated><title type='text'>EL SENTIMIENTO SUELE EQUIVOCARSE</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando nos aventuramos en alguna faena podemos hacerlo con una idea clara, tanto de lo que vamos a lograr como de lo que no vamos a lograr. O bien, podemos abordar la faena sin saber qué vamos a lograr. O bien también, podemos abordar la faena con expectativas tan grandes, que la faena misma, así como los esfuerzos invertidos en ella, quedan reducidos o minimizados. Es decir, las expectativas son más grandes que lo que realmente se puede obtener. O peor aún, quizás no se podía obtener nada y se esperó mucho.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El amor…, ese maravilloso sentimiento humano, lleno de paz y tranquilidad que tanto hace sufrir a las personas. Pero no es el amor el que hace sufrir. La gente suele decir: “Yo no creo ya en el amor…”, tal y como si en efecto el amor anduviera por ahí caminando feliz y fastidiándole la existencia a la gente. No, el amor es algo que se crea, que se inventa, que se construye. También, para ponerme un poco romántico, el amor es caprichoso y llega cuando quiere llegar independientemente de nuestros deseos y voluntad.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El amor es bello, es la gente la que lo hace horrible.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Las personas sufren en el amor porque no saben decidir racionalmente. Alguien dirá: “Es que el amor no es racional” ¿Y quién dice que no? ¿Por qué el amor tiene que ser irracional? Pero sobre todo, ¿quién legitima la expresión “el amor no es racional”- “el amor es irracional”? Noten ustedes que son palabras, puras expresiones, pero no obstante capaces de direccionar nuestros actos y pensamientos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mi propuesta siempre es sobre el valor de las ideas y los pensamientos. Pensemos, solo para efectos de experimentos mentales, que el amor tiene que ser racional. He aquí algunas razones. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Las personas sufren en el amor porque llegan ante la persona que les atrae con el pecho inflado de sentimientos liricos. Objetualizan a la otra persona. Creen que el sentimiento que están cultivando en silencio tiene que ser correspondido. Empiezan a llenarse la mente de expectativas tan altas que sobrepasan la realidad física misma. En su mente se apropian de la imagen de la persona idealizada y empiezan a recrear imaginativamente una serie de escenas de amor absurdas. De esta forma objetualizan a la persona en cuestión, es decir, la vuelven objeto. Y es en este proceso de objetualización en el que florecen las más tiernas novelas de amor. Se sienten los Romeos o las Julietas de la posmodernidad, con el único inconveniente de que aún o cuentan con la aprobación de su Julieta o de su Romeo. Patético. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando la persona ha idealizado hasta la última molécula al ser amado, pueden darse muchos resultados. El peor de ellos es que no haya correspondencia. Y la otra, no menos favorable que la anterior, es que el sentimiento no sea el mismo. De esta forma el amor no será equitativo. Esto conllevará consecuencias tiernamente dolorosas para las frágiles almitas enmaradas, cuyo sentimiento lírico nació, creció y se marchitará en la profundidad de sus pensamientos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La consecuencia, partiendo del hecho de que el sentimiento fue compartido, es que no habrá equidad amorosa. La otra persona no ha cultivado los mismos sentimientos. Puede que esté en esa relación por motivos diferentes al sentimiento amoroso. Todo lo contrario la otra persona, cuyo corazón se le quiere salir del esternón y los ojos brincar de la órbita que los contiene cuando advierte la presencia de ese ser amado e idealizado. Mientras que aquella persona mira con el amor irracional, la otra percibe con una mirada más racional aquella relación.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El amor empieza a doler. La mente de la persona que no ha cultivado expectativas amorosas, precisamente por no hacerlo, puede cambiar de intereses físicos y emocionales en cualquier momento, pese a tener incluso una buena relación comunicativa con su pareja. Por el contrario, la persona que ha idealizado amorosamente a la otra persona todo cambio que implique la más mínima separación representa el fin del mundo. Esta persona antepuso el sentimiento ante una relación, no la razón. Sin razón alguna empezó a crear expectativas sentimentales tan grandes que sobrepasaron la realidad de la relación misma. El dolor viene como consecuencia de no razonar los sentimientos que empezaba a experimentar.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esto no quiere decir que todo es trágico. Quiere decir que no podemos andar inflando los sentimientos en cada esquina que nos paremos. El amor es algo muy serio como para dejarlo en manos de un sentimiento irracional. El sentimiento hay que orientarlo también con las pocas luces de la razón. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Si de suyo la razón es débil para alumbrar los senderos de la existencia humana, el sentimiento puedo apagar la llama de la razón con el llanto irracional si no se sabe orientar racionalmente. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El amor es bello. No hagamos de este sentimiento algo horrible. Pero especialmente, no culpemos a los demás por nuestros fracasos producto de falsas expectativas. Las otras personas no son objetos. No las podemos tener a nuestro antojo. Comuniquemos los sentimientos para ver cuánto podemos dar y cuánto negar. El amor racional no tiene porqué verse como algo negativo. Es la luz que ilumina al amor ciego.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6062920170523121077-5885693223799294455?l=lafronesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lafronesis.blogspot.com/feeds/5885693223799294455/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6062920170523121077&amp;postID=5885693223799294455' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/5885693223799294455'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/5885693223799294455'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lafronesis.blogspot.com/2012/01/el-sentimiento-suele-equivocarse.html' title='EL SENTIMIENTO SUELE EQUIVOCARSE'/><author><name>Wilmer Casasola R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08285271823522347029</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TSz4V0aHkjI/AAAAAAAAAQk/a_lKwXNknLA/S220/cuervonegro.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6062920170523121077.post-5635877387956279897</id><published>2011-10-11T07:59:00.000-07:00</published><updated>2011-10-11T07:59:58.652-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt; 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color: white;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Bell MT&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;"&gt;El hombre que la belleza de tus defectos con orgullo quiere amar&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: black; color: white;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Bell MT&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;"&gt;El hombre que camina por los misterios de la razón&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: black; color: white;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Bell MT&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;"&gt;el mismo que quiere embriagarse de la fuente de tu corazón&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: black; color: white;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: black; color: white;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Bell MT&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;"&gt;Soy yo&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: black; color: white;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Bell MT&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;"&gt;El hombre que cada mañana tus labios quiere por siempre besar&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: black; color: white;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Bell MT&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;"&gt;El hombre victorioso de mil batallas&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: black; color: white;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Bell MT&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;"&gt;el mismo que en tus brazos quiere vencido descansar&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: black; color: white;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: black; color: white;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Bell MT&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;"&gt;Sí, soy yo mujer&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: black; color: white;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Bell MT&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;"&gt;El hombre que quiere amar la virtud de tus errores&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: black; color: white;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Bell MT&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;"&gt;El hombre que quiere respirar tu vida hasta el anochecer&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: black; color: white;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Bell MT&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;"&gt;Yo, el hombre que quiere perderse apasionado en tu cuerpo&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: black; color: white;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Bell MT&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;"&gt;como el humo de un café.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: white;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: white;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right" class="MsoNormal" style="text-align: right;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Bell MT&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;"&gt;wcr&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right" class="MsoNormal" style="text-align: right;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Bell MT&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;"&gt;2011&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6062920170523121077-5635877387956279897?l=lafronesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lafronesis.blogspot.com/feeds/5635877387956279897/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6062920170523121077&amp;postID=5635877387956279897' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/5635877387956279897'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/5635877387956279897'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lafronesis.blogspot.com/2011/10/normal-0-21-false-false-false-es-cr-x.html' title=''/><author><name>Wilmer Casasola R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08285271823522347029</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TSz4V0aHkjI/AAAAAAAAAQk/a_lKwXNknLA/S220/cuervonegro.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6062920170523121077.post-6879972897346348287</id><published>2011-09-27T07:59:00.000-07:00</published><updated>2011-09-27T07:59:51.350-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif; font-size: large;"&gt;Reflexiones inexistentes…&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif; font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif; font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif; font-size: large;"&gt;Sobre la mediocridad.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;I. Conocer gente es dejar un esbozo biográfico de nuestra vida en cada estación que hagamos. Desde luego, si vivimos tan existencialmente vacíos, posiblemente conocer gente llene ese vacío y nos permita ser escuchados. De lo contrario, conocer gente nueva y, sobre todo, permitir que gente nueva ingrese a las puertas de nuestra vida, puede ser motivo de desencantos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;II. La mediocridad corroe el intelecto. Es bueno saber que la mediocridad tiene muchas caras: la envidia, el odio, la ira, la cizaña, la intolerancia, la difamación, etc. Por esa razón es que la mediocridad degenera o desestabiliza también nuestra dimensión emocional. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;III. La mediocridad se aprecia mejor en aquellas personas que jamás hacen el intento de levantarse una vez que han fracasado. El fracaso es un contratiempo, no un determinante de nuestra vida ni mucho menos el augurio de un destino dado. Una persona que cae y no se levanta, y peor aún, no hace el intento de levantarse, no inspira lástima ni compasión. Inspira rechazo e indignación. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;IV. La mediocridad es una maleza que mata el jardín del pensamiento. La mediocridad hace que nos arrastren las aguas turbulentas de la vida ante cualquier situación. Por el contrario, la excelencia, la virtud de querer ser mejor, nos hace robles donde las aguas turbulentas de la vida no pueden pasar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;V. Cuando más oscura se presenta la vida, cuando los caminos son un valle de obstáculos teñidos de negra oscuridad es cuando más azules deben estar los cielos y más floridos los jardines en nuestros pensamientos. Pensar con claridad permite encaminar las acciones con mayor serenidad ante las situaciones más difíciles que amargan nuestra efímera existencia humana.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;VI. Sentirse satisfecho sin saber por qué, es un atisbo de mediocridad. Eso quiere decir que no se tiene conciencia de la existencia propia y la de su entorno. La satisfacción humana tiene que dar razones de su estado a través de un diálogo consigo misma. Solo un cerdo o cualquier otro animal podría sentirse satisfecho un vez que ingurgita sus viandas sin tener conciencia del alimento que engulle ni del hambre que ha saciado. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;VII. La mediocridad, en toda su grandeza, tiene un albayaldado veneno que marchita todo a su alrededor.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;VIII. Mostrar ingenuidad, en ciertas ocasiones, ante personas que recién se conocen, escucharlas con atención y asentir en sus planteamientos sin entrar en partido, permite tener una idea clara de quién tenemos al frente, pero más importante aún, permite saber a quién tenemos que evitar la próxima vez.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;IX. Siempre he considerado falsa la idea que conversando con la gente se alcanza sabiduría. Lo que uno alcanza verdaderamente es enterarse de un sinfín de cosas sin sentido que lo que hacen luego es revolotear como una mancha de murciélagos en el silencio de la noche. E incluso, en la marcha de la vida misma.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;X. Hasta ahora no se conoce de alguien que haya alcanzado el éxito a través de la mediocridad, ni que la mediocridad sea el fundamento para una vida exitosa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;XI. La mentira y la verdad son formas de pensamiento que dicen mucho sobre cómo actuamos sobre la realidad. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;XII. Es mejor conocer la derrota con la verdad, antes que alcanzar la victoria con una mentira.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6062920170523121077-6879972897346348287?l=lafronesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lafronesis.blogspot.com/feeds/6879972897346348287/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6062920170523121077&amp;postID=6879972897346348287' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/6879972897346348287'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/6879972897346348287'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lafronesis.blogspot.com/2011/09/reflexiones-inexistentes-sobre-la.html' title=''/><author><name>Wilmer Casasola R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08285271823522347029</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TSz4V0aHkjI/AAAAAAAAAQk/a_lKwXNknLA/S220/cuervonegro.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6062920170523121077.post-3753764269631058695</id><published>2011-09-07T18:23:00.000-07:00</published><updated>2011-09-07T18:26:18.536-07:00</updated><title type='text'>¿Qué queremos ser en realidad?</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;,Arial,Helvetica,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: large;"&gt;Verdaderamente no caemos en cuenta que todo cuanto necesitamos para construir empíricamente una realidad tiene sus fundamentos en la idealidad. Es decir, una proyección imaginativa cuya finalidad es convertirla en realidad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;,Arial,Helvetica,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;,Arial,Helvetica,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: large;"&gt;Partamos de la idea epictetiana (Epicteto, filósofo estoico, 55-135) de que existen cosas que dependen de nosotros y otras que no dependen de nosotros. Todo aquello que dependa de nosotros, podremos cambiarlo si quisiéramos; pero todo aquello que no dependa de nosotros, simplemente no podremos cambiarlo aunque quisiéramos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;,Arial,Helvetica,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;,Arial,Helvetica,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: large;"&gt;Muchas personas postergan una y otra vez sus deseos, o al menos sus fantasías, por el simple hecho de creer que no pueden lograr semejante cambio en sus vidas. En este punto, lo primero que hay que hacer es plantearse el deseo en términos epictetianos. O para que no suene tan extraño a los oídos de los foráneos, plantearse el deseo en términos del filósofo estoico Epicteto: lo que deseo, ¿depende de mí lograrlo?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;,Arial,Helvetica,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;,Arial,Helvetica,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: large;"&gt;Algo tan sencillo, pero a la vez tan complejo para muchas personas, es materializar la posibilidad de lograr algo a través de un planteamiento filosófico. ¿Depende de nosotros ser en este momento la persona más sexi del mundo? Parece difícil, pero no imposible. Parece posible, pero difícil. El planteamiento de un logro tiene que ser realista. Quizás podríamos apostar a ser la persona más sexi del barrio, o del trabajo. Pero, ¿del mundo? En esto tenía buena razón Epicteto: hay cosas que depende de nosotros y otras que no. Por otro lado, podríamos hacer todo lo que quisiéramos para ser sexis, pero si los demás no nos perciben así, ¿vamos a llorar o suicidarnos por eso? ¿Acaso depende de nosotros ser percibidos como sexis? No. Lo que podemos hacer es actuar y ser sexis a la vez, sentirnos sexis. Pero frustrarse por algo que no depende de nosotros es simplemente estúpido.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;,Arial,Helvetica,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;,Arial,Helvetica,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: large;"&gt;Hay muchas cosas que postergamos por temor a no lograrlo. E igualmente, hay muchas cosas que abandonamos porque creímos no lograrlas. Las abandonamos porque no teníamos claro cuáles cosas dependían para su materialización de nosotros y cuáles no.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;,Arial,Helvetica,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;,Arial,Helvetica,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: large;"&gt;Intentar bajar peso, dejar de fumar, ser más femenina o masculino, ser más intelectual, más culto; intentar ser más tolerante, más espiritual, más pacifico; intentar tener otro título universitario, o bien tener un título universitario; así como muchas cosas, puede que dependan de nosotros. El punto es empezar a trabajar sobre la materialización de esa finalidad y no dejar que el tiempo se escape de nuestras manos sin hacer nada al respecto. Al tiempo no le importa si logramos o no realizar algo. Él simplemente marcha, y esta marcha no cabe duda es una marcha hacia la muerte.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;,Arial,Helvetica,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;,Arial,Helvetica,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: large;"&gt;¿Qué queremos ser? ¿Qué queremos lograr? ¿Cómo nos gustaría ser en realidad? Todo cuanto se logra en la vida es un proyección ideal en lucha constante por volverlo realidad. ¿Sentimos que todos hablan de temas importantes mientras guardamos silencio? Empecemos entonces a cultivar el intelecto, a formarnos e informarnos para participar activamente de las discusiones intelectuales. ¿Sentimos que las personas siempre nos utilizan y casi se burlan de nosotros en la cara? Empecemos por cultivar un nuevo carácter y tener firmeza en nuestros criterios al punto de no permitir que nadie nos utilice. ¿Sentimos que estamos solos y que nadie se fija en nosotros? Empecemos por revisar hipotéticamente las razones por las cuales estamos así. Revisemos nuestra apariencia física, si somos aseados o no. Revisemos nuestro carácter, si somos altaneros o no. Revisemos si nuestra forma de vestirnos&amp;nbsp; es la más adecuada, si nuestra forma de expresarnos es la más adecuada, si nuestras valoraciones morales son las más adecuadas, si los lugares que visitamos son los más adecuados. Revisemos nuestra vida. No sin razón sugería Sócrates que una vida que no se examine no vale la pena vivirse. Examinemos nuestra vida de acuerdo con lo que nos enseñaba sabiamente Epicteto: hay cosas que dependen de nosotros cambiar y otras que no depende de nosotros cambiar, y todo aquello que dependa de nosotros démosle el entusiasmo necesario para lograrlo; y todo aquello que no dependa de nosotros, aceptemos razonablemente que no es viable su materialización.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;,Arial,Helvetica,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;,Arial,Helvetica,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: large;"&gt;Son más las cosas que podemos cambiar en nuestra vida si quisiéramos, que aquellas que no podemos cambiar. El problema, el gran problema que siempre percibo constantemente, es que somos muy cobardes. Vivimos muy autoconformes con la vida y hacemos de esa autoconformidad nuestro lugar seguro para vivir. Todo aquello que represente esfuerzos o novedad lo dejamos pasar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;,Arial,Helvetica,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;,Arial,Helvetica,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: large;"&gt;En la vida no se llega lejos esperando, sino actuando sobre la realidad. ¿Qué queremos ser mañana? Tracemos idealmente el mapa en nuestra mente hoy y empecemos a construir lo que queremos lograr y ser en nuestra vida mañana. Pero es necesario empezar ahora. Puede que mañana, al atardecer, miremos el horizonte pensando en lo que nos gustaría ser, pero sin hacer nada para lograrlo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6062920170523121077-3753764269631058695?l=lafronesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lafronesis.blogspot.com/feeds/3753764269631058695/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6062920170523121077&amp;postID=3753764269631058695' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/3753764269631058695'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/3753764269631058695'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lafronesis.blogspot.com/2011/09/que-queremos-ser-en-realidad.html' title='¿Qué queremos ser en realidad?'/><author><name>Wilmer Casasola R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08285271823522347029</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TSz4V0aHkjI/AAAAAAAAAQk/a_lKwXNknLA/S220/cuervonegro.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6062920170523121077.post-1807548547766373283</id><published>2011-09-06T08:01:00.000-07:00</published><updated>2011-09-07T18:19:05.867-07:00</updated><title type='text'>El poder de la autoridad</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Muchas personas tienen un obsesivo deseo por adquirir poder. El poder adquirido les devuelve seguridad en sus vidas. Muchas de estas personas tienden a ejercer de forma despótica o nepótica el poder adquirido. Las ansias de poder reflejan la poca autoridad que una persona tiene.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay autores que han reflexionado profusamente sobre el concepto de poder, como el filósofo posmoderno Michel Foucault (1926-1984). Sin embargo, esta pequeña reflexión no pretende tener alcances académicos, ni tampoco está orientada hacia la comunidad académica. Como todas, busca hablar de manera sencilla sobre cuestiones que nos afectan en la vida cotidiana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay personas que sueñan con el poder. Semejan hormigas diminutas que no tienen mayor validez en la vida social con sus acciones, pero una vez que adquieren poder, se transforman en monstruos de agudos y afilados dientes capaces de hacer daño de forma cruel y despiadada a las demás personas a su alrededor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas personas, que pueden ser docentes, directores, supervisores, médicos, policías, entre muchos otros, son personas cuyas vidas no tienen mayor valor. Son personas insignificantes en cuanto no extienden su humanidad sino a través del ejercicio de poder, pero una humanidad marchita. Personas sin autoridad. Este es el punto principal: personas sin autoridad. Entonces, al sentirse empoderados sobre alguien ejercen su poder de forma irracional, caprichosa, cruel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La autoridad está íntimamente relacionada con el liderazgo. A un líder se le sigue por muchos motivos. Los líderes despiertan ese sentido de autoridad sobre uno sin ni siquiera pretenderlo. Es su carácter, su carisma, su valentía, su templanza, su conocimiento, su prudencia, su astucia, su forma de ser; son muchas cualidades las que ejerce un líder sobre uno. Las personas que no tienen estas cualidades buscan sanar su frustración ejerciendo poder. El poder no es lo mismo que la autoridad. La autoridad se gana con liderazgo, el poder puede obtenerse de muchas formas. Una persona podrá ejercer su poder y hacer que se le obedezca. Pero la gente obedecerá por temor o simple conveniencia, no porque sus palabras inciten a obedecer con entusiasmo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La autoridad tiene poder. Y si bien el poder tiene autoridad, es una autoridad sin liderazgo. El liderazgo se ve en una persona desde el momento mismo que la conocemos. El poder de la autoridad no necesita inducir acciones a través de amenazas. En cambio, el ejercicio del poder sin autoridad se aprovecha de esa ridícula condición de poder para incitar a acciones a través de coacciones, de intimidaciones porque sabe que en sus manos están personas vulnerables o con algún estado de vulnerabilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que, si somos personas que estamos buscando un poco de poder, es bueno pensar la forma como usaremos ese poder. Es bueno pensar si somos personas tan insignificantes que solo ejerciendo despóticamente una pizca de poder nos sentiremos redimidos de ser ignorados en la vida diaria. O bien, empezar por cambiar nuestro carácter hacia la edificación de un líder, si no lo tuviéramos. Les aseguro que si sacan el líder que vive encadenado dentro de ustedes, el poder no será nada en comparación con la autoridad que puedan ejercer. El poder de la autoridad del líder. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6062920170523121077-1807548547766373283?l=lafronesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lafronesis.blogspot.com/feeds/1807548547766373283/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6062920170523121077&amp;postID=1807548547766373283' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/1807548547766373283'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/1807548547766373283'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lafronesis.blogspot.com/2011/09/el-poder-de-la-autoridad.html' title='El poder de la autoridad'/><author><name>Wilmer Casasola R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08285271823522347029</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TSz4V0aHkjI/AAAAAAAAAQk/a_lKwXNknLA/S220/cuervonegro.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6062920170523121077.post-6244222251766569196</id><published>2011-07-09T10:07:00.000-07:00</published><updated>2011-10-11T08:03:42.054-07:00</updated><title type='text'>La virtud de ser, ¿falso?</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;Quiero en esta oportunidad reflexionar sobre una afirmación que hace Donatien Alphonse François, más conocido como el marqués de Sade (1740-1814). La afirmación surge de boca de Dolmancé. Dolmancé es un personaje descrito como un hombre elegante, de grandes talentos, de agudo razonamiento filosófico y por demás ateo e inmoral, al que el marqués de Sade hace decir lo siguiente: &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;Por otra parte, la falsedad es el medio más seguro para tener éxito; quien la ejerce necesariamente se impone a aquél con quien trata o se relaciona: al aturdirlo con falsas apariencias lo persuade, y a partir de ese momento triunfa. (2001: 81).&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;Esta afirmación del marqués de Sade recuerda a aquella famosa y trillada expresión el fin justifica los medios que se atribuye a Maquiavelo de forma errónea. Maquiavelo, refiriéndose a la apariencia que debe mostrar un príncipe, dice: “Y los hombres en general juzgan más por los ojos que por las manos; porque a todos les es dado ver, pero pocos sentir. Todos ven lo que tú aparentas, pero pocos sienten lo que eres, y estos pocos no se atreven a oponerse a la opinión de la mayoría…” (El príncipe, XVIII).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;Nótese que Sade le atribuye a la falsedad el medio más seguro para tener éxito. Aturdir al interlocutor con falsas apariencias para persuadirlo es la forma de triunfar. El éxito, el triunfo tiene como principio fundamental el uso persuasivo de la falsedad. Siendo falsos proyectamos la imagen que queremos que perciban, y a partir de esa falsa percepción tenemos el triunfo garantizado. Maquiavelo también sabía esto. Sabía que la apariencia es fundamental para proyectar una imagen en la que todos crean, y a partir de esta falsa proyección, asegurarse no sólo la credibilidad de la mayoría sino el éxito en cualquier empresa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;La pregunta fundamental es entonces: ¿la falsedad puede ser considerada una virtud?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;El éxito es la meta fundamental que caracteriza nuestra época actual. Nótese el caso interesante del fuerte mercadeo que hacen las instituciones de enseñanza en la actualidad. La educación en las universidades se mercadea en función del éxito. La formación no es el ideal, sino el estatus del éxito. Se estudia no para saber, sino para alcanzar éxito. La palabra éxito que promueven las universidades en sus carreras hace que el potencial estudiante matricule no por el contenido curricular, esto es, su calidad y profundidad, sino por la lavativa perceptual que le hace creer que en dicha universidad alcanzarán el éxito. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;El aturdimiento, en este caso el bombardeo publicitario, logra persuadir al potencial estudiante ansioso de alcanzar el éxito. A partir de este momento, ¿triunfa el estudiante? Posiblemente él no, pero sí la universidad… La educación misma está cayendo en el vicio de la falsedad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;Uno podría formular muchas preguntas de contenido ético. Por ejemplo: ¿es correcto triunfar engañando personas? O bien, ¿es correcto triunfar siendo falso? Ser falso es un derecho de la persona que practica la falsedad. Si esta falsedad supone la mentira como condición necesaria para alcanzar el éxito, entonces la pregunta ética versa sobre la mentira: ¿es correcto mentir para alcanzar el éxito? En este punto hay que considerar si falsedad y mentira pueden equipararse, pese a que en sus significados, la palabra falso quiere decir que miente.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;Más allá de hacer reflexiones éticas sin sentido. Es mejor advertir algo: hay personas falsas. Y esto quiere decir que hay personas que tratarán de persuadirnos para que creamos un argumento falso que pretende pasar por verdadero con el único fin de alcanzar algo: el triunfo. Ahora, si el triunfo significa que nosotros podríamos ser una potencial víctima, entonces hay prestar mayor atención a ese mundo de palabras dirigidas a nosotros. Puede que todas ellas sean bellas y elocuentes. Pero es posible que tal belleza y elocuencia sean falsas. Nosotros seríamos el motivo de triunfo de alguien que nos usó como un simple objeto de sus mentiras.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;Razón tiene Maquiavelo al afirmar que todos ven lo que aparentamos, pero pocos sienten lo que somos. Y razón tiene el marqués de Sade, al considerar que al aturdir con falsas apariencias persuadimos, y a partir de ese momento triunfamos. ¿Es esto inmoral? No quiero tomar una posición aquí. Lo que puedo decir es que todo ello es una realidad. La falsedad está ahí. Ya sea que la consideremos para alcanzar objetivos (triunfos…), ya sea que seamos víctimas de esta falsedad. En esto, hasta cierto punto, casi todos hemos sido víctimas de un engaño; esto es, hemos sido víctimas de personas falsas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;Dado que cotidianamente convivimos con un mundo atiborrado de falsedad, conviene ser precavidos. Ser precavidos quiere decir confiar menos de manera ciega. La confianza es algo que se da y se gana con el tiempo. Aún las palabras más verosímiles pueden venir al mundo llenas de falsedad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;Algunos pueden considerarlo un estado de paranoia. Personalmente lo veo como algo sano. Me refiero a lo que me gusta llamar el principio cartesiano, esto es, someter a duda casi todo. El principio cartesiano es un buen procedimiento aplicado a la vida existencial. Y donde reina la falsedad, qué mejor forma de proceder sino sometiendo a duda algunas cosas cuando no se presentan claras y distintas… Y si por alguna razón se presentaran muy claras y distintas, con mucha más razón dudar metódicamente de ellas…&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;Bibliografía&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;Machiavelli, N. (2007). El príncipe. Comentado por Napoleón Bonaparte. (Trad. M. Massa-Carrara). Madrid: Mestas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;Sade, Marqués de (2001). Filosofía en el tocador. (Trad. M. Nistal). Madrid: Mestas Ediciones.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6062920170523121077-6244222251766569196?l=lafronesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lafronesis.blogspot.com/feeds/6244222251766569196/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6062920170523121077&amp;postID=6244222251766569196' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/6244222251766569196'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/6244222251766569196'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lafronesis.blogspot.com/2011/07/la-virtud-de-ser-falso.html' title='La virtud de ser, ¿falso?'/><author><name>Wilmer Casasola R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08285271823522347029</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TSz4V0aHkjI/AAAAAAAAAQk/a_lKwXNknLA/S220/cuervonegro.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6062920170523121077.post-1080375788402553940</id><published>2011-07-09T10:05:00.000-07:00</published><updated>2012-01-03T19:38:37.794-08:00</updated><title type='text'>El valor de la amistad</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Un valor opera como cierto fundamento teórico que de alguna manera orienta nuestra vida práctica en todo momento. En axiología, que es la parte de la Filosofía que estudia los valores, se hacen clasificaciones sobre los valores, que es lo que suele llamarse una escala axiológica. Aquí no me ocuparé de nada de eso. Voy a referirme a un valor específicamente: la amistad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Quiero emprender la reflexión filosófica con una afirmación de Napoleón: &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;em&gt;Nunca sabréis quiénes son vuestros amigos hasta que caigáis en la desgracia.&lt;/em&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;¡La amistad! ¡Qué bella palabra! Le leí al filósofo Emmanuel Kant que uno siempre tiene que tener el ideal de un amigo, aunque nunca haya existido uno en realidad. Se infiere de esto que, o Kant jamás tuvo un amigo en su ciudad, o bien, que él jamás fue un buen amigo…&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;La afirmación de Napoleón es empíricamente verificable: Nunca sabréis quiénes son vuestros amigos hasta que caigáis en la desgracia. ¿Nos suena familiar esto? Es la desdicha, el infortunio, las miserias, y todo aquello que menoscabe nuestra dignidad, lo que nos hace saber si en medio de tan álgidas tormentas hubo alguien que nos abrigó con el don de amigo. La gloria y las riquezas llaman a las multitudes, pero el fracaso y la miseria alejan aquellos que se hacían llamar buenos amigos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Las buenas amistadas afloran cuando las necesitamos. Pero nada más maravilloso cuando ante nuestras miserias llegan nuestras amistades sin siquiera haberlas llamado. Ese es un ideal de amistad que muchos esperamos. La pregunta necesaria es: ¿he llegado yo en auxilio de un amigo cuando éste ha decaído en la miseria? Sólo a través de nuestras buenas acciones podremos juzgar el valor de las amistades cuando éstas fallan. Ser un buen amigo es una gran virtud. Tener un buen amigo es un regalo de los dioses. Y como buen regalo habremos de dedicar nuestra vida a recompensar tal obsequio siendo nosotros buenos amigos también.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Ahora bien, ante la sospecha de no tener amigos cabe operar cartesianamente, es decir, dudando. Es mejor la traición de cualquiera por imprudencia nuestra, que no el dolor y el vacío de una traición por parte de alguien a quien le confiamos nuestra amistad sin haberla sopesado lo suficiente. Si somos traicionados por imprudentes, o por imbéciles, el dolor será menor. Lo que queda es un enojo por haber sido tan confiados e imbéciles. Pero si somos traicionados por alguien que consideramos nuestro amigo, el dolor será mayor.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;No cabe duda que amistades aparecen todos los días, pero amigos, esporádicamente. Las amistades tienen un ciclo. Aparecen, se prolongan, y mueren. Es justamente en ese periodo de prolongación donde sobreviene la muerte, o con fortuna, nace una buena amistad, y si las circunstancias y el tiempo lo logran, quizás un día nazca un buen amigo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Jamás nos desenfrenemos contando todo a una amistad que empieza, es el peor error de la imprudencia humana. Una nueva amistad se valora a cada instante. Cada pequeño detalle debe ser observado. Cada reacción debe ser tomada en cuenta. Analizar su facilidad para hablar del prójimo, su sensibilidad ante el dolor ajeno, su buen o mal humor, son franqueza o hipocresía, su falsedad o transparencia, su valentía o cobardía. Un amigo cobarde no es buen amigo. Un amigo falso no es buen amigo. Un amigo hipócrita no es buen amigo. Hay que ser prudentes y astutos. No podemos confiar en alguien cuyo ciclo puede sobrevenir en cualquier momento dejando en ella todo una radiografía de nuestra existencia, de nuestra vida.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;La mayor parte de las amistades pueden ser falsas. En consecuencia, sería bueno que interactuemos con ellas por deber social, y no por deber de amigos. Esto quiere decir que estableceremos todo un rito social, pero jamás confiando en esas personas. Sólo el tiempo nos devela si una amistad podría ser considerada Amistad. Y sólo el tiempo nos develará si una Amistad podría ser considerada como Amiga.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Toda buena amistad tiene que procurarnos algún grado de felicidad, de lo contrario, no es necesario que esa persona forme parte de nuestra vida. A decir verdad, es mejor el silencio, y en consecuencia la soledad, que el vivir rodeado de pura falsedad. Decía John Boyle O'Reilly: Sé silencioso y estarás seguro; el silencio nunca te traicionará. Pues en efecto, tal y como dice el adagio popular, es mejor vivir solo que mal acompañado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Sería oportuno valorar seriamente cuál es la noción de amistad que tenemos. Si creemos que amistades son el cúmulo de gente con la que hablamos a diario, estamos confundiendo interacción social con amistad. Si consideramos que nuestra vida tiene sentido en el diálogo con este gentío cotidiano, ¡cuidado!, es posible que suframos de una profunda soledad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Sólo el tiempo nos muestra quiénes fueron amistades de verdad. El tiempo prueba a los buenos amigos, y sólo el tiempo nos dice quiénes fueron amigos de verdad. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6062920170523121077-1080375788402553940?l=lafronesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lafronesis.blogspot.com/feeds/1080375788402553940/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6062920170523121077&amp;postID=1080375788402553940' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/1080375788402553940'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/1080375788402553940'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lafronesis.blogspot.com/2011/07/el-valor-de-la-amistad.html' title='El valor de la amistad'/><author><name>Wilmer Casasola R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08285271823522347029</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TSz4V0aHkjI/AAAAAAAAAQk/a_lKwXNknLA/S220/cuervonegro.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6062920170523121077.post-8278487571569659655</id><published>2011-07-09T10:02:00.001-07:00</published><updated>2011-07-09T10:02:45.646-07:00</updated><title type='text'>La desdicha ajena como ¿inspiración?</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En el cuento El rey Sanhriyar y su hermano Sahzaman de los muy gustados cuentos tradicionales Las mil y una noches, se da una situación que vale la pena meditar. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ante la traición de sus esposas, el rey Sahriyar le dice a su hermano Sahzaman: “Viajaremos incesantemente hasta encontrar a alguien más desdichado que nosotros.”&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Hasta qué punto la desdicha de los demás puede ser motivo de inspiración nuestra? O bien, ¿hasta qué punto podríamos conformarnos con nuestra desdicha si encontramos que la desdicha de los demás es mayor que la nuestra?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hay desdichas bien desdichadas. La más horrible desdicha es la muerte de un ser amado. Todas lo demás son desdichas superables.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Muchas personas encuentran consuelo al enterarse de una desdicha mayor en otra persona que la que sufren. Pero, ¿qué es una desdicha mayor? Si alguien me asaltara y me robara un par de billetes, ¿he de consolarme porque a otros les roban cuatro o cinco billetes? Una desdicha es una desdicha. Si en efecto nos enteramos que nuestra pareja nos ha traicionado con otra persona, ¿nos sentiremos consolados si nos enteramos que al vecino ya le ha pasado varias veces y a nosotros es la primera vez? Es una desdicha ser traicionado. Encontrar consuelo en una desdicha mayor de otra persona es realmente ingenuo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Nosotros procedemos así porque no tenemos el valor de enfrentar los infortunios con firmeza de carácter. La desdicha en otros no nos redime, a no ser, claro está, que seamos tan perversos que disfrutemos el dolor ajeno, la desgracia ajena, la desdicha ajena.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La desdicha ajena no tiene por qué ser motivo de inspiración. Eso refleja la precariedad espiritual que tenemos dentro. Tampoco podemos hacer el papel de mártires espirituales compenetrándonos con la desdicha ajena. La desdicha ajena, es ajena. La empatía es algo muy diferente.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Buscar a alguien más desdichado que nosotros solamente para sentirnos mejor habla mucho de la calidad de persona humana que somos. Ocuparíamos nuestra vida en mitigar nuestra miseria a partir de la miseria ajena, en lugar de trabajar en nuestra propia miseria. Por otro lado, apelar a la desdicha ajena puede cultivar la mediocridad. Esto es, justificar, digamos por caso, perder una materia al final de semestre apelando a que muchos otros alumnos ha perdido más de una, sirve solo para un consuelo falso. Esa materia que hemos perdido representa muchas cosas: pérdida de dinero y de tiempo. Pretender consolarnos psicológica y moralmente apelando a que otros han perdido materias se presta para justificar un buen talante de mediocridad. Sí, nos volvemos mediocres en la medida que justificamos la pasividad de carácter arguyendo que otros pasan por situaciones peores.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Una desdicha es, se podría decir, parte de nuestra naturaleza de ser humanos. Justificar una desdicha para mantenerse pasivo es cultivar una actitud de derrota, mediocre. Jamás una desdicha, del orden que sea, puede compararse con otras desdichas con el fin de autoconformarse. La autoconformación es sinónimo de mediocridad. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6062920170523121077-8278487571569659655?l=lafronesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lafronesis.blogspot.com/feeds/8278487571569659655/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6062920170523121077&amp;postID=8278487571569659655' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/8278487571569659655'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/8278487571569659655'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lafronesis.blogspot.com/2011/07/la-desdicha-ajena-como-inspiracion.html' title='La desdicha ajena como ¿inspiración?'/><author><name>Wilmer Casasola R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08285271823522347029</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TSz4V0aHkjI/AAAAAAAAAQk/a_lKwXNknLA/S220/cuervonegro.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6062920170523121077.post-4696148687405449944</id><published>2011-05-23T14:12:00.000-07:00</published><updated>2011-05-23T14:15:24.351-07:00</updated><title type='text'>La más sincera mentira</title><content type='html'>&lt;em&gt;De todas las crueldades y mentiras del mundo&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;He dejado mi alma en manos de las artes&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Desde mi propuesta ideológica&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Hasta mis más arcanos pensamientos&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Se las he confiado a la más sincera de todas las mentiras: las artes&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;14 de enero de 1998&lt;br /&gt;Mientras viajaba hacia Naranjo y miraba las montañas y los azules cielos&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6062920170523121077-4696148687405449944?l=lafronesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lafronesis.blogspot.com/feeds/4696148687405449944/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6062920170523121077&amp;postID=4696148687405449944' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/4696148687405449944'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/4696148687405449944'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lafronesis.blogspot.com/2011/05/la-mas-sincera-mentira.html' title='La más sincera mentira'/><author><name>Wilmer Casasola R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08285271823522347029</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TSz4V0aHkjI/AAAAAAAAAQk/a_lKwXNknLA/S220/cuervonegro.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6062920170523121077.post-7852768044720321246</id><published>2011-05-09T16:08:00.000-07:00</published><updated>2011-05-09T16:14:50.748-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: red; font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;Poesías al anochecer…&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Laberinto de mi razón&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Música en mis oídos&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Vino que embriagas mi paladar&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Arte de mis creaciones&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Mujer, la más bella arquitectura en movimiento.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Soy quien brilla opaco en la sombra de la oscuridad&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;El mismo que desprende la serenidad de la medianoche&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;El que escupe fuego&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;El que se burla de la creación…&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Sí, soy yo&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Ese que te mira eternamente por un segundo&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Ese que en silencio te desnuda y te posa en un lecho de estrellas en el universo &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Ese que te abriga con ternura bajo la argentosa luna al anochecer&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Ese que ve tu cuerpo con devoción&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Ese que edifica esculturas con la sombra de tu belleza&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Ese hombre insolente que te escribe poesías al anochecer…&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Sí, soy yo&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;El que respira la suavidad de tus movimientos en el aire&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;El que tus labios de agua dulce quisiera delirantemente besar &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;El que pule diamantes con sus palabras para extenderte una alfombra en tu alocado caminar&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;El demonio de negras alas que te escribe poesías al anochecer… &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Sí, soy yo&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Ese que quiere amar tus defectos&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Ese que quiere abrigarte en la medianoche con brazos de ternura y pasión&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Ese que quiere respirar tus alegrías y secar la presencia de tus llantos&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Ese que quiere reír las victorias conquistadas y llorar con valentía las derrotas a tu lado&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Ese a quien no le importa si tu cuerpo fue templo de los hombres o cuna inocente de la virginidad&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Ese hombre solitario de despreciable arrogancia que te escribe poesías al anochecer…&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Sí, soy yo&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Una impetuosa lava de pasiones que sobre tu cuerpo quiere arder&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;El fuego eterno de una pasión que en tu cuerpo desnudo quiere apagarse cada noche, cada mañana, cada atardecer&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;Sí, soy yo&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Soy yo el hombre que quiere perderse en tu cuerpo hasta encontrar el templo mismo del placer&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Soy la tormenta de la medianoche que sobre tu cuerpo bello lluvia de fuego quiere dejar caer&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Soy la inocencia hecha maldad&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Soy el cuervo oscuro que vuela por la vida dejando una huella de enigmas al pasar&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Soy yo el caballero mal educado que te escribe poesías al anochecer…&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Soy el poeta del silencio&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;El pintor famoso que nadie conoció&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;El loco cuya locura consiste en luchar contra la locura y fingir no estar lleno de locura&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;El enigma de una verdad falsa&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;El recuerdo de una pasión filosófica que nadie practicó&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Soy la vida.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Sí, soy yo&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;El río de oscuras aguas que corre lento desde las verdes montañas queriendo bañar tu cuerpo al amanecer&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;La furiosa lava que emana impetuosa del centro de la vida envolviendo de dicha y placer a quienes son arrastradas por el fuego de mis pasiones&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Soy el hombre que respira y dibuja tu belleza &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Soy el hombre que en silencio te profesa amor.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Mayo, año 2011&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6062920170523121077-7852768044720321246?l=lafronesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lafronesis.blogspot.com/feeds/7852768044720321246/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6062920170523121077&amp;postID=7852768044720321246' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/7852768044720321246'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/7852768044720321246'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lafronesis.blogspot.com/2011/05/poesias-al-anochecer-laberinto-de-mi.html' title=''/><author><name>Wilmer Casasola R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08285271823522347029</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TSz4V0aHkjI/AAAAAAAAAQk/a_lKwXNknLA/S220/cuervonegro.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6062920170523121077.post-3100377699874964193</id><published>2011-04-09T07:56:00.001-07:00</published><updated>2011-06-16T08:29:41.344-07:00</updated><title type='text'>Sendero Oscuro</title><content type='html'>&lt;iframe allowfullscreen="" frameborder="0" height="180" src="http://www.youtube.com/embed/CKLw2sEzSe0" width="200"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-ADVGa__x5bE/TaBzdCqlZoI/AAAAAAAAARM/vwyPO_ajKeU/s1600/Sendero+oscuro.bmp" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="306" r6="true" src="http://2.bp.blogspot.com/-ADVGa__x5bE/TaBzdCqlZoI/AAAAAAAAARM/vwyPO_ajKeU/s400/Sendero+oscuro.bmp" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6062920170523121077-3100377699874964193?l=lafronesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lafronesis.blogspot.com/feeds/3100377699874964193/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6062920170523121077&amp;postID=3100377699874964193' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/3100377699874964193'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/3100377699874964193'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lafronesis.blogspot.com/2011/04/blog-post.html' title='Sendero Oscuro'/><author><name>Wilmer Casasola R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08285271823522347029</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TSz4V0aHkjI/AAAAAAAAAQk/a_lKwXNknLA/S220/cuervonegro.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://img.youtube.com/vi/CKLw2sEzSe0/default.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6062920170523121077.post-1753507572580549583</id><published>2011-03-17T12:36:00.000-07:00</published><updated>2011-03-18T06:47:26.100-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: purple; font-size: large;"&gt;Luz de mi vida&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Luz de mi vida &lt;br /&gt;Tarde solitaria &lt;br /&gt;Luminosos rayos en el horizonte&lt;br /&gt;Nubes doradas&lt;br /&gt;en las que tu rostro miro Madre mía al caminar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Sol de brillantes rayos&lt;br /&gt;Tu esplendoroso amor me hace recordar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llenaste mi vida de amor&lt;br /&gt;Llenaste mi vida de paz&lt;br /&gt;Llenaste mi vida de valor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el silencio de la tarde reposa hoy tu vida&lt;br /&gt;Toma mis manos, Madre mía;&lt;br /&gt;soy yo tu bordón.&lt;br /&gt;Apoya tu cuerpo cansado en mis hombros, que fuertes están&lt;br /&gt;Toma mis ojos;&lt;br /&gt;Soy tu guía en la oscuridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No temas a la soledad&lt;br /&gt;Porque yo estaré ahí para acompañarte&lt;br /&gt;Luz de vida me distes al nacer&lt;br /&gt;Mi vida entera pongo a tus pies.&lt;br /&gt;Soy tu protector, bella Reina mía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6062920170523121077-1753507572580549583?l=lafronesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lafronesis.blogspot.com/feeds/1753507572580549583/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6062920170523121077&amp;postID=1753507572580549583' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/1753507572580549583'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/1753507572580549583'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lafronesis.blogspot.com/2011/03/luz-de-mi-vida-tarde-solitaria.html' title=''/><author><name>Wilmer Casasola R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08285271823522347029</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TSz4V0aHkjI/AAAAAAAAAQk/a_lKwXNknLA/S220/cuervonegro.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6062920170523121077.post-6053480304172264221</id><published>2011-02-07T18:12:00.001-08:00</published><updated>2011-02-07T18:13:48.116-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;b style="background-color: #ffd966;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;La debilidad que suprime la marcha hacia la victoria.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La mañana ha abierto sus brazos con fuertes lluvias y fríos vientos. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El cielo todo se ha pintado de gris. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La tarde es oscura, y el frío brumoso todas las calles ha llenado de soledad. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La noche lanza ráfagas de álgidos vientos que queman el rostro sin cesar. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Aún así es bueno caminar…&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La tristeza invade este pequeño mundo. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La vida se ha convertido de repente en una inmensa ola de maldad. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La gente es falsa, a veces, y quiere todo y nada a cambio da. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Nadie comprende, la indiferencia marcha sin parar. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Aún así, es bueno sonreír y vislumbrar en el horizonte el encuentro de una buena amistad.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El dinero falta, y el hambre llega con frecuencia la casa a visitar. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El empleo es difícil, la lucha feroz, la hipocresía una cultura en aumento. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Las manos amigas se marchan cuando la miseria se posa sin cesar.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Aún así, es bueno confiar, y saber que la prosperidad llegará.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;De día, el cielo se tornará oscuro.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;De noche, el firmamento estrellas no tendrá.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Durante el largo camino, agua fresca que beber no habrá.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y cuando el hambre y el frío lleguen, puertas que abran a tu paso, no existirán.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Aún así, camina.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Aún así, sueña.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Aún así, sigue adelante.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La única razón para devolverse en el camino, es haber encontrado un sendero mejor. Porque ningún obstáculo debe se motivo suficiente para desistir de un sueño, de una meta.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El temor al fracaso suele ser más fuerte que la valentía hacia el triunfo. El valor y el coraje debemos conquistarlos, porque el miedo nos es connatural. Es más fácil desistir ante un obstáculo que imponernos sobre todas las adversidades y murallas que salen al camino. Cada vez que superamos un obstáculo moldeamos nuestro carácter. La debilidad se marcha, y la confianza, aunque sufra oscuras tormentas, no se derrumba ante nada porque sabe que victoriosa siempre llegará.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La debilidad es una enfermedad del carácter, y una razón latente que nos impide triunfar. El temor es natural. Pero la debilidad hace el que temor crezca desmedidamente. Si quiere usted imponerse sobre todos los obstáculos que la vida le tiene reservados, empiece por suprimir la debilidad y a cultivar el carácter firme. Una persona débil ante el obstáculo se sienta a llorar irracionalmente, y deja que todo pase, que la vida pase. Miedo y debilidad confabulan para situarla en la inactividad, en la derrota. Una persona que cultiva el carácter firme, ante el obstáculo medita, piensa el medio como superar la barrera que se impone ante marcha. Sabe que debe seguir adelante, porque tiene una meta, un fin que alcanzar. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El llanto no le es ajeno al valiente. Pero tampoco el medio que anuncia la renuncia a la victoria. La victoria está determinada por la firmeza del carácter, siempre que se haga acompañar de ideas fundamentales. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Las ideas son las estrellas del alma cuando la vida nuestra se torna una mancha oscura. La mancha oscura viene de fuera. Es una imponente y tenebrosa tormenta que con intención o sin ella, la vida nuestra quiere destruir y dejar en completa oscuridad. Si nuestra vida, si nuestro pensamiento se apaga, entonces en efecto quedaremos en completa oscuridad. Ideas firmes moldean el carácter, y un carácter firme moldea su propio destino.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6062920170523121077-6053480304172264221?l=lafronesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lafronesis.blogspot.com/feeds/6053480304172264221/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6062920170523121077&amp;postID=6053480304172264221' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/6053480304172264221'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/6053480304172264221'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lafronesis.blogspot.com/2011/02/la-debilidad-que-suprime-la-marcha.html' title=''/><author><name>Wilmer Casasola R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08285271823522347029</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TSz4V0aHkjI/AAAAAAAAAQk/a_lKwXNknLA/S220/cuervonegro.bmp'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6062920170523121077.post-4846233095883946907</id><published>2011-02-07T18:10:00.000-08:00</published><updated>2011-02-07T18:10:10.734-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="background-color: orange; font-size: large;"&gt;&lt;b&gt;Filosofía para niños&lt;br /&gt;Fomentar la capacidad reflexiva desde la infancia&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Motivar la argumentación&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sostiene Anthony Weston que los “Los argumentos son intentos de apoyar ciertas opiniones con razones”. Aclara también que el argumento es esencial “porque es una manera de tratar de informarse acerca de qué opiniones son mejores que otras.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los niños son geniales dando argumentos. Desdichadamente, el adulto, como buen adulto con su lógica logocéntrica y hasta egocéntrica, marchita este maravilloso mundo de la argumentación de los niños apelando, o bien a una razón última e incuestionable, o bien al autoritarismo irracional (argumentum ad baculum). Los niños tienen una maravillosa forma de argumentar que puede ser amenazada y aniquilada por la actitud de ciertos adultos. Como lo decía ya en 1949 el filósofo existencialista Karl Jaspers, “los niños poseen con frecuencia una genialidad que pierden cuando crecen.” Desde luego, al niño se le domestica socialmente para responder a ciertos esquemas de comportamiento y de “razonamiento” correctos. Las preguntas de los niños, con toda esa carga de asombro que quiso platón como origen de la filosofía, se pierden en el tumulto de esquemas sociales establecidos. Preguntar, de esta forma, no representa ya el deseo por saber aquello que se presenta como misterioso y cuya respuesta, o intento de respuesta, dejaría al niño atónito, asombrado e inquieto por saber más. En su proceso socioeducativo, la pregunta es sinónimo de ignorancia, y hasta de estupidez, todo lo contrario de lo que quiso en su tiempo Sócrates: buscar el saber a través de la pregunta. El niño, en su camino hacia la adolescencia, va perdiendo la magia del preguntar, y a la vez, va perdiendo su capacidad de argumentar. Lo que dice Weston de la argumentación se suprime. No hay deseo de cuestionar cuál opinión es mejor: o bien hay una respuesta autoritariamente correcta, o bien una religiosamente correcta, o bien una científicamente correcta, o bien una políticamente correcta, o bien…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Motivar la capacidad argumentativa del niño, aunque a veces la autoridad logocéntrica del adulto se vea amenazada, es una forma sana de generar una habilidad que potenciará su inteligencia y participación ciudadana como agente moralmente activo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Cómo fomentar el razonamiento filosófico los niños&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí estamos en presencia de la filosofía práctica para niños. Hay varios métodos para abordar la filosofía con niños. La literatura y el cine son dos ellos. Aquí voy a discutir brevemente entorno al empleo del cuento para fomentar en los niños su capacidad filosófica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de los filósofos que más ha trabajado el tema de la Filosofía para Niños es sin duda Matthew Lipman. Sostiene Lipman que “los cuentos juegan un papel importante en el pensamiento ético” de los niños, y a los niños les gustan los cuentos porque proporcionan historias entretenidas de algo que se parece a la vida. Este es uno de los aportes fundamentales de las narraciones para trabajar en el desarrollo de la capacidad filosófica de los niños. “Las narraciones, nos dice Lipman, nos permiten apreciar y compartir los sentimientos que, de hecho, experimentan las personas. Nos permiten compartir la textura emocional de vivir la vida.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La narración, de esta forma, es un modo de conocer y pensar acerca de diversas situaciones en la vida. Las narraciones ayudan en la capacidad de implicarse en un pensamiento activo. Particularmente, los cuentos, a la vez que proporcionan conocimiento, comprensión y sentimiento, hacen que los niños piensen de forma activa y afectiva acerca de la humanidad en general con todas las implicaciones que ella tiene. Al decir de Lipman, los cuentos “preparan el escenario para la conducta moral”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Personalmente considero que hay tres aportes fundamentales del cuento que contribuye al desarrollo de la capacidad filosófica de los niños, siempre que se aborde con una metodología filosófica adecuada. El cuento fomenta en los niños tres capacidades esenciales: la imaginación, el lenguaje y la argumentación. Los tres puntos constituyen una verdadera dialéctica, es decir, ninguno de ellos está aislado, sino que constituye una alimentación mutua. El cuento fomenta la imaginación, esa capacidad artística que se pierde paulatinamente con el devenir de una educación mecanizada y poco reflexiva. El cuento fomenta el lenguaje, un factor esencial para la comprensión del mundo de las letras. La falta de comprensión de lectura de muchos estudiantes, tanto a nivel de secundaria como universitaria, se debe a las limitaciones de un léxico elemental para enfrentarse a la actividad lectual de temas capitales de la cultura humana. El cuento fomenta la capacidad argumentativa al presentar escenarios donde tomar un juicio moral, religioso, político, entre otros muchos, es imprescindible. El cuento presenta situaciones vivenciales, sea a través de personas, animales u otros recursos existentes. Todos ellos, por lo general, para ejemplificar situaciones íntimamente humanas (como suelen ser las fábulas moralistas). Y cuando no lo fueran, allí estamos en presencia de la otra capacidad que fomenta el cuento o la narrativa: la imaginación. Los niños estarán en la capacidad imaginativa de contextualizar muchas situaciones en su vida personal, familiar o comunal. El uso de un lenguaje más fluido para argumentar un punto de vista de lo que tuvieron que imaginar a partir del cuento, hace que las opiniones de los niños vengan al mundo cargadas de un proceso analítico y reflexivo a la vez. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sería importante fomentar en los niños estas tres capacidades, desde luego a la par de otras de gran importancia como la indagación científica y la creatividad artística. Los cuentos, en este sentido, presentan escenarios donde la capacidad de los niños de imaginar y discutir diversas situaciones se ve enriquecida. Los aspectos éticos y morales suelen ser muy tratados en las narraciones, con lo que los niños pueden aprender a argumentar significativamente razones, tanto a favor como en contra, de las acciones de cada una de las situaciones ahí presentadas. Esta es una forma de fomentar a la vez una cultura del razonamiento ético en la niñez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6062920170523121077-4846233095883946907?l=lafronesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lafronesis.blogspot.com/feeds/4846233095883946907/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6062920170523121077&amp;postID=4846233095883946907' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/4846233095883946907'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/4846233095883946907'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lafronesis.blogspot.com/2011/02/filosofia-para-ninos-fomentar-la_07.html' title=''/><author><name>Wilmer Casasola R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08285271823522347029</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TSz4V0aHkjI/AAAAAAAAAQk/a_lKwXNknLA/S220/cuervonegro.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6062920170523121077.post-6415237352362556341</id><published>2011-01-05T10:52:00.000-08:00</published><updated>2011-05-30T19:03:15.392-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace; font-size: x-large;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="background-color: black; color: #cc0000;"&gt;Una vida fundada en el placer&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe allowfullscreen="" frameborder="0" height="180" src="http://www.youtube.com/embed/FZ0CCh2rg5s" width="200"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;(versión preliminar)&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; text-align: right;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;_ ¿Y su filosofía le hace a usted feliz?&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;_ No he buscado nunca la felicidad. ¿Quiénes desean la felicidad? He buscado el placer.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;Oscar Wilde&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;Os pregunto, ¿cómo no va a fracasar un individuo sincero, si vive en una sociedad de gente falsa?&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;Marqués de Sade&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;…el placer es principio y fin del vivir feliz.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;Epicuro &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;strong&gt;I&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;Quiero arruinar este bello momento con un secreto hasta hoy desconocido, o bien, ignorado por muchos: en cualquier momento hemos de morir.&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_hgH9YM2khuM/TMGhfR-6Y6I/AAAAAAAAAPQ/DQhfGlwtJ7M/s1600/luz+en+la+oscuridad.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" h5="true" height="150" src="http://3.bp.blogspot.com/_hgH9YM2khuM/TMGhfR-6Y6I/AAAAAAAAAPQ/DQhfGlwtJ7M/s200/luz+en+la+oscuridad.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;La muerte nos persigue silenciosa y serena. No la vemos, se esconde intrépida entre frías brumas nocturnas, entre fulgurosos días soleados, entre esquinas multicolores. Nos observa y de vez en vez suele tomarse un café junto a nosotros. Nos mira, nos contempla, se sonríe de nuestro complejo de eternidad. Pese a tanta serenidad, en realidad está impaciente por llevarnos a casa.&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;strong&gt;II&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;¿Y su filosofía le hace a usted feliz?... ¿Cuál es su filosofía de vida? ¿Tiene una, o simplemente la vida suya transcurre con el fluir y el disolverse del tiempo? ¿Ha creado una filosofía de vida para vivirla al máximo, o su vida la han determinado otras personas con sus ideas y prejuicios? ¿Y si usted no existe en realidad y solo es un espectro de lo que han querido los demás de usted, es decir, que su personalidad nunca ha existido sino que usted solo es un cuerpo que transporta las ideas de otros? Vale la pena meditarlo…&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;III&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;El placer nos es consustancial. Las más elementales necesidades fisiológicas son prueba de ello. Nuestro cuerpo es un templo de placer. Tanto si son naturales como racionales, el cuerpo es el receptáculo de todo placer.&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;strong&gt;IV&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Es falso creer que quienes buscamos el placer no somos felices. Eso sitúa la noción de felicidad en esferas casi metafísicas, como si la felicidad fuese algo ajeno a nuestras sensaciones corporales. No existe ninguna felicidad que no sea producto de nuestras sensaciones corporales. Hasta nuestras elucubraciones racionales son, en definitiva, corporales: el cuerpo es el nervio de nuestra razón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una felicidad basada en el placer no es inmoral. La inmoralidad reside en quienes censuran el placer como principio de la buena vida. La hipocresía también es inmoral. Pese a que todos anhelamos dosis considerables de placer, actuamos como si fuésemos ajenos a él. En este sentido, seguimos siendo herederos de una moral victoriana, a saber, una moral que goza en el silencio de la intimidad pero se reprime en público. Una moral viciosa que pretende pasar por correcta ante los demás. Y cuando no tiene acciones concretas en la intimidad, deviene en una verdadera pena: una moral que desea con el pensamiento, pero que se reprime en las acciones prácticas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;V&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/__2gbmFruj_E/TR0lJtnLmBI/AAAAAAAABWQ/gzQfc8bqM6c/s1600/manos.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" h5="true" height="200" src="http://3.bp.blogspot.com/__2gbmFruj_E/TR0lJtnLmBI/AAAAAAAABWQ/gzQfc8bqM6c/s200/manos.jpg" width="181" /&gt;&lt;/a&gt;Por otro lado, la mayor parte de manifiestos hedonistas son hipócritas: siempre son victorianos, hasta el mismo Epicuro lo fue. Bajo eufemismos hipócritas señalan que los placeres espirituales son superiores, evadiendo, por temor social a ser calificados de libertinos, que los placeres corporales son lo mejor. Digámoslo con sinceridad: los placeres del cuerpo son los que nos procuran una vida feliz. Razón tenía el marqués de Sade (1740-1814) al escribir, a modo de pregunta, que el fracaso de un individuo sincero consistía en vivir en una sociedad hipócrita. Vivimos ansiosos de cascadas de placer y aún así lo negamos en público. Somos una sociedad que edifica su comportamiento sobre las columnas de una falsa moral. Muchos padres de la Iglesia Católica, que basan su felicidad sobre la práctica deplorable de la pedofilia, son los más hipócritas de esta lista. Ellos censuran el placer que desean. Como muchas veces no pueden ver coronada sus prácticas pedofílicas, reprimen el placer de cuanta víctima se acerca a sus vestiduras mefistofélicas. Pretenden que todos y todas vivan en castidad, como si la sociedad entera se preparara para prestar servicios eclesiales.&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;strong&gt;VI&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Claro está, no se niega el placer espiritual. Pero en última instancia la noción de espiritualidad es una construcción racional que alude, se acepte o no, a un bienestar físico. La serenidad del alma, ¿no se manifiesta como un sereno respirar donde los conflictos y problemas cotidianos no tienen lugar en el cuerpo? La espiritualidad es la representación de un bienestar físico, material. Esto lo supo Jesús de Nazaret, que no sólo buscaba la tranquilidad del alma a través de la oración para comunicarse con su Padre, sino que precisaba en la necesidad de realizar acciones prácticas con el prójimo. Él supo que la contemplación de Dios no bastaba para tener una vida placentera, sino que era necesario entregarse al prójimo para sentir vivamente el placer de la espiritualidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;VII&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;a href="http://s01.s3c.es/imag/europapress/14/05/2008/20080514114322.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" h5="true" height="200" src="http://s01.s3c.es/imag/europapress/14/05/2008/20080514114322.jpg" width="150" /&gt;&lt;/a&gt;Oscar Wilde y el marqués de Sade fueron muy directos en defender su hedonismo. No&amp;nbsp; buscaron la felicidad sino el placer, precisamente porque el placer es la felicidad. “¡Viva, viva la maravillosa vida que tiene en sí!&amp;nbsp; No pierda nada de ella. Busque siempre nuevas sensaciones. Que no le asuste nada... Un nuevo hedonismo: esto es lo que quiere nuestro siglo.” (Wilde, 1998, Cap. III). Por su parte, el marqués de Sade sostiene que “no debe haber límites para tus placeres, salvo los que impongan tus fuerzas y tu voluntad.” (2001:52).&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;VIII&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vida fundada en el placer no tiene porque ser éticamente incorrecta. La ética individual no tiene porque ser considerada inmoral desde un punto de vista social. Se han creado tantos sistemas éticos que anteponen el “debes” por encima del “puedes” que ya el individuo no tiene un espacio para sentirse moralmente bien. Una vida fundada en el placer no quiere decir una vida que irrespeta la alteridad. A menudo se cree que una filosofía del placer es irrespetuosa de la libertad y autonomía de las demás personas, y&amp;nbsp; no es así. Personalmente considero que un pietista como Kant puede contribuir en la creación de una ética del placer: la otra persona nunca será un medio, siempre será un fin en sí misma. Ya lo había aclarado el marqués de Sade: es la persona misma la que impone límites a sus placeres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;IX&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Partiendo de este principio kantiano, de que la persona es un fin en sí misma y no simplemente un medio, no existe motivo alguno para no fundamentar una filosofía personal basada en el placer. Nótese un hecho curioso y olvidado por los eticistas que buscan reducir al individuo a una negación de su persona en nombre de una alteridad. Pretenden condenar el individualismo y tachan la ética hedonista como inmoral por centrarse en la propia persona, y no se toma en cuanta un hecho inocente del cristianismo que predicamos: es individualista. No en las acciones, sino en la salvación. El fin de esta religión es la salvación del alma, y la salvación es un asunto individual. Nadie podría salvar a otro, sino que el otro se salva por sí mismo. En este sentido, la etiqueta que muchos le han dado a Jesús como el primer socialista de la historia es cuestionable. Parece ser que es el primer liberal existente: la salvación de la propia alma es lo que cuenta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;X&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;a href="http://km33.files.wordpress.com/2010/06/gota1.png" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" h5="true" height="168" src="http://km33.files.wordpress.com/2010/06/gota1.png" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;Nosotros somos un momento en la eternidad. Una casualidad existiendo sobre la tierra. Somos un fragmento biológico que piensa y únicos en el universo, hasta nuevo aviso. Pero somos sujetos para la muerte, como se ha dicho. Somos un recuerdo que muere a cada segundo. Aunque nos levantasen enormes monumentos y escribiesen cientos de libros sobre nuestra vida, nada de eso será para vivirlo, para presenciarlo una vez que hayamos muerto. La vida es una ilusión ingenua. Y mientras dure esta ilusión biológica hay que vivirla intensamente.&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;strong&gt;XI&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Dada esta realidad, que por otro lado no busca crear desánimo, la vida tiene que vivirse. La filosofía del placer es una de tantas filosofías de vida existentes. No es ni la mejor ni la peor. Personalmente, el hedonismo que trato de vivir a diario, esto es, la filosofía del placer y de la vida, tiene su fundamento, paradójicamente, en la noción de muerte. Es la muerte lo que nos debiera impulsar a vivir. La muerte llegará siniestra, serena, irónica, macabra, sonriente, cansada, cruel; pero llegará. La muerte llegará en plena niñez, en plena juventud, en plena vejez; pero llegará. La muerte nos llegará ante un inexplicable estado de salud, o bien, nos acompañará en un estertor agónico de una terrible enfermedad, pero llegará. No importa cómo: la muerte viene serena corriendo tras cada segundo que respiramos. Hemos nacido para ella, hemos nacido para morir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;XII&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicen que una vez que la muerte nos ha llegado toda nuestra vida transcurre en un fragmento de tiempo. ¿Tendremos el orgullo de mirar de frente a la muerte y burlarnos de ella diciéndole: ves, maldita, yo he vivido con placer la vida; hice todo aquello que mi voluntad quiso? O por el contrario, ¿tendremos que llorar delante de ella, no por el dolor de morir, sino por el dolor de haber vivido y llegado al fin de la vida sin haber hecho más que lo que la gente quiso que&amp;nbsp; hiciéramos? Entonces quizás la muerte nos dirá: ¿y no sientes vergüenza de haberle quitado el lugar a otro ser para llevar esa vida tan llena de miedos y prejuicios que hizo de tu vida un desperdicio cósmico? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;XIII&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La respuesta de mucha persona joven, para evadir la carencia de carácter de no vivir conforme al placer y seguir cultivando una moral obediente, es, precisamente, que está muy joven. Creen ingenuamente que la muerte es un asunto de vejez. La muerte llega y toma a niños, jóvenes, adultos y ancianos por igual. Quien de joven apela a que está muy joven para llevar una vida placentera es en realidad una persona vieja atrapada en el caparazón de un cuerpo joven. Y cuando esta persona reaccione y quiera vivir una vida de placer, estará demasiado vieja para ser tomada en cuenta por la propia vida, por la propia juventud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero debemos aceptar que hay personas que viven atadas a una moral obediente casi mesiánica, casi monástica. Lo cual no está mal, si no se toma en cuenta que es una moral de los señores del pueblo, una moral cafetalera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;XIV&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La idea no es ser un desperdicio en el cosmos. Somos una casualidad cósmica viviente con una cualidad especial: pensar. Este simple pero maravilloso fenómeno no debería situarnos en una vida vegetativa sino activa. Como seres activos tenemos la capacidad de crear, de imaginar, de pensar otras formas de ser en el mundo. Somos la única especia capaz de crearse una segunda naturaleza, de inventar una naturaleza, de crear un ethos que fundamente y dé sentido a nuestra vida. Tenemos la capacidad de no ser alienados socialmente, de no ser alienados mentalmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;XV&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_YcLIuiUovdQ/TDmij79nDBI/AAAAAAAAAWQ/WpclOA5XLCs/s1600/engranaje1.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" h5="true" height="200" src="http://2.bp.blogspot.com/_YcLIuiUovdQ/TDmij79nDBI/AAAAAAAAAWQ/WpclOA5XLCs/s200/engranaje1.jpg" width="131" /&gt;&lt;/a&gt;Una vida basada en la domesticación social no es vida. Las imposiciones conductuales no son propias de seres dotados de razón. La vida nuestra hasta hoy ha sido una trama de imposiciones conductuales que ha censurado nuestros impulsos vitales a través de una moral represiva y falsa. A través de unos falsos discursos moralizantes ha inhibido una vida de placer. La evitación del placer llega a tener rostros propios: el cura, la monja, el obispo, la madre, el padre, la abuela, el abuelo, el hermano, la hermana, el hijo, la hija, el maestro, la maestra, el profesor, la profesora, el vecino, la vecina, el tío, la tía, el primo, la prima, el amigo, la amiga; Dios, los ángeles, los querubines, los santos; google earth… Todos en conjunto representan un inmenso Ojo Social que vigila nuestra conducta tachando de inmoral todo aquello que se acerque al placer y la felicidad individual.&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;XVI&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si Epicuro enseñó que debíamos liberarnos del temor a los dioses para ser felices, es oportuno que hoy nos liberemos de otras entidades que habitan en nuestro espacio vital: las falsas ideas. Nos han atiborrado de estupideces y de temores para controlar nuestra conducta: “si lloras vendrá el Coco y te comerá…”. El niño busca en su interioridad creativa y empieza a formar imaginativamente un monstruo inexistente, pero que sin embargo lo atormentará buena parte de su vida. Primera estupidez maternal y paternal para silenciar un impulso biológico de desesperación: el llanto. “Los hombres no lloran…”. Otra falsa idea que nos ha hecho infelices, como si llorar menguara nuestra composición biológica de hombres. Pero claro, no es al hombre biológico a quienes edificaban, sino al hombre social. Con esto los padres buscaban silenciar algo que les atormentaba: el llanto. Hoy&amp;nbsp; la sociedad hace un esfuerzo increíble para erradicar el machismo a través de éticas y ordenanzas jurídicas. La suerte ya fue echada y sigue siendo echada. Si queremos erradicar el machismo (y el machismo agresivo, no el machismo varonil, pues una sociedad de hombres afeminados sería el ocaso de la vida humana), empecemos por enseñar a nuestro niños que los sentimientos no se pueden reprimir en nombre de unas categorías falsas para controlar su conducta. Las imposiciones conductuales es lo que hace al ser humano un ser reprimido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llorar es un placer, aunque suene paradójico. Sin embargo, una falsa moral ha hecho que el hombre se reprima el llanto, el placer de llorar. El llanto es una manifestación natural en el ser humano. Pero la creación de un hombre modelo, el hombre que no llora, ha hecho de este un ser impulsivo y agresivo al no poder liberar una presión psicológica a través de un acto natural. El llanto es un placer cuando ayuda a liberar los dolores del alma. Increíblemente el patrón está tan arraigado en la mente de las mujeres y los hombres adultos que es casi imposible corregirlo. Una mujer que se quejaba de las agresiones de los hombres le dice a su hijo cuando este se cae jugando y llora: “¡Ah, no! ¡Qué marinconcito, así no va a aprender a ser hombre…! El niño, ante las miradas de los adultos y la vergüenza social de no ser y no llegar a ser hombre, opta por callar, aun con dolor. El placer se opaca y la artificialidad florece.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos ejemplos del llanto no quieren decir, ni mucho menos, que la noción de placer caiga en un cierto masoquismo (a fin de cuentas, si es placentero, cuál es el problema de no practicarlo), sino que desde temprana edad se nos niega la posibilidad de liberar los dolores mismo del cuerpo a través de los placeres que el mismo cuerpo nos da.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;XVII&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una filosofía del placer, una vida fundada en el placer. Una vida sana, una vida de gozo, una vida que no menoscaba la dignidad de nadie. Una filosofía del placer que no tiene por qué ser reducida al libertinaje (y si fuera, ¿qué?). Una filosofía del placer que incorpora el amor como el sentimiento más bello que ha inventado la especie humana. Si en la Apología Platón hace decir a Sócrates que una vida que no se examina no merece vivirse, podríamos pensar juntos que una vida sin placer no merece vivirse. &lt;br /&gt;El filósofo español Fernando Savater afirma algo tan obvio, pero que es necesario recordar: “El que se avergüenza de las capacidades gozosas de su cuerpo es tan bobo como el que se avergüenza de haberse aprendido la tabla de multiplicar.” Y saber que hay personas que se avergüenzan estúpidamente del placer. De verdad: una vida sin placer no merece la pena vivirse…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_NmnjdVnAzIY/TKj4WphqB3I/AAAAAAAAAPY/dIev6BXDFk8/s1600/cielo+2.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" h5="true" height="200" src="http://4.bp.blogspot.com/_NmnjdVnAzIY/TKj4WphqB3I/AAAAAAAAAPY/dIev6BXDFk8/s200/cielo+2.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;Si tanto amamos la espiritualidad, ya tendremos tiempo de ser esencialmente espirituales cuando la muerte nos llegue y dejemos atrás esta esponja biológica que nos abriga. Allá, en un mundo metafísico, ha de estar el reino de la espiritualidad. De momento, este es el reino de la corporalidad. Vivamos nuestro cuerpo con placer responsablemente.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Obras citadas&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;García Gual, C. (1993). Epicuro. Madrid: Alianza&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Wilde, O. (1998). El retrato de Dorian Gray. Madrid: Alba&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Savater, F. (2000). Ética para Amador. Barcelona: Ariel&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6062920170523121077-6415237352362556341?l=lafronesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lafronesis.blogspot.com/feeds/6415237352362556341/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6062920170523121077&amp;postID=6415237352362556341' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/6415237352362556341'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/6415237352362556341'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lafronesis.blogspot.com/2011/01/una-vida-fundada-en-el-placer-version.html' title=''/><author><name>Wilmer Casasola R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08285271823522347029</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TSz4V0aHkjI/AAAAAAAAAQk/a_lKwXNknLA/S220/cuervonegro.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://img.youtube.com/vi/FZ0CCh2rg5s/default.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6062920170523121077.post-5928479285253409239</id><published>2011-01-05T10:49:00.000-08:00</published><updated>2011-01-05T10:49:27.927-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La idea de un valor fundamental&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-large;"&gt;L&lt;/span&gt;e prestamos poco importancia al tema de los valores. De hecho, cuando escuchamos hablar de valores sentimos como si un cura nos fuese a predicar las buenas nuevas a nosotros que somos rebeldes. Pero en realidad no es así. Tener un valor es tener una cierta guía teórica que fundamenta nuestra vida práctica en todo momento. &lt;br /&gt;Vamos a reflexionar a partir de un aforismo del filósofo griego Epicteto, nacido en Hierápolis en el año 50 d. C., y fallecido en Nicópolis en el año 130, contenido en el Manual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conviene que te prescribas una cierta manera de vivir o una ley que observes inviolablemente en cualquiera parte que puedas estar, sea conversando entre los hombres o retirado en tu vida privada (XXXIII).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La afirmación de Epicteto tiene que ver con el ethos, pues se trata, en efecto, de la adquisición de un nuevo hábito, de un nuevo carácter producto de la reflexión. Tener un valor o conjunto de valores no tiene por qué verse como un moralismo. Todo moralismo es producto de costumbres bien arraigadas donde se sigue la norma porque sí. Se trata de una moralidad poco reflexiva. Por el contrario, la adquisición de un ethos reflexivo, o si se quiere, un ethos reflexionado, da como resultado una moralidad pensada, analizada, criticada y finalmente aceptada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El consejo de Epicteto es práctico: prescribirnos una cierta manera de vivir. En eso consiste la adquisición de un ethos, de una nueva ética personal. ¿Cuál sería la forma o manera como nos gustaría vivir? Se trata de una manera de vivir a la cual siempre respetaremos, sea entre lo grandes o pequeños, sea entre los ricos o los más necesitados, sea entre los grandes intelectuales o entre personas de baja escolaridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una forma de vivir que nos acompañará siempre, en todo momento y lugar. Es, de hecho, la permanencia de un carácter. El ser humano se define por su carácter. Epicteto dice que esa manera de vivir tenemos que observarla, es decir, seguirla, inviolablemente en cualquier parte en que estemos. La carencia de un carácter bien determinado hace que seamos personas frágiles, sin criterio ni autonomía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otra parte, hay que tener presente que donde quiera que vayamos allí estaremos nosotros mismos como alguien que se observa así mismo, como alguien que internamente dice lo falso que somos, lo cobarde que somos, lo débil que somos. Porque podremos actuar y engañar a unas cuantas personas, pero en el fondo jamás podremos engañarnos a nosotros mismos, a no ser que lleguemos a un punto de mitomanía compulsiva en la cual vivamos un mundo de falsedad continúa. Pero desde luego, es verdad que también estaremos presentes como personas virtuosas, personas justas, personas fuertes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso es que Epicteto aconseja que esa manera de vivir que adoptaremos tenga que cumplirse tanto en la vida pública como en la vida privada. Precisamente es aquí donde radica nuestra autenticidad, en ser uno mismo en todo momento y en todo lugar. ¿A qué tanta prisa de aparentar aquello que no somos? En el silencio de la noche nuestra propia voz nos susurrará al oído diciéndonos cuán falso somos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy más que nunca, donde cada día los procesos globalizatorios nos invaden transgrediendo nuestra culturalidad, la adquisición de una forma o manera de vivir, si es posible de forma serena y sin ninguna perturbación emocional, resulta de suma necesidad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestro carácter se disipa silenciosamente en el devenir de la interacción social. El encuentro grupal crea a veces una falsa conciencia que obliga a la persona a adaptarse al resto del grupo silenciando negativamente su carácter y personalidad en nombre de lo supuestamente correcto. Si existen opiniones generalizadas o lugares comunes de moda, una persona que opine lo contrario es tachada como rara, como inadaptada porque no va con el rebaño. Los grandes cambios sociales se han dado porque ha habido hombres y mujeres que se apartaron del rebaño social domesticado y se aventuraron a pensar de manera diferente. Nos queda a nosotros un reto personal de pensar y fundamentar una vida con sentido diferente, no buscando la anarquía estúpida sino la reflexión y autonomía inteligente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestra formación académica tampoco debe hacer de nuestra vida personal y profesional una simple tuerca industrial, una pieza autómata funcional. Seremos industrialmente funcionales porque nuestra presencia hará funcionar un sistema, pero donde a la vez desaparecerá&amp;nbsp; nuestra capacidad como seres volitivos y pensantes. Bob Marley dijo una vez: I don’t come to bow, I come to conquer. Cuando indaguemos en nosotros mismos buscando esa manera de vivir que recomendaba Epicteto, sería oportuno también tener presente las palabras de Bob Marley, y decirnos, también: Yo no vengo a reverenciar; vengo a conquistar &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6062920170523121077-5928479285253409239?l=lafronesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lafronesis.blogspot.com/feeds/5928479285253409239/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6062920170523121077&amp;postID=5928479285253409239' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/5928479285253409239'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/5928479285253409239'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lafronesis.blogspot.com/2011/01/la-idea-de-un-valor-fundamental-l-e.html' title=''/><author><name>Wilmer Casasola R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08285271823522347029</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TSz4V0aHkjI/AAAAAAAAAQk/a_lKwXNknLA/S220/cuervonegro.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6062920170523121077.post-3881426553421893068</id><published>2011-01-05T10:46:00.000-08:00</published><updated>2011-01-05T10:46:28.697-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;b&gt;El ethos y la timidez&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;Una de las tantas acepciones de la palabra griega ethos es carácter. A la vez, la palabra ethos alude a un hábito reflexivo, un hábito pensado y no un mero hábito mecanizado. Un nuevo ethos en nuestra vida puede ser entonces la adquisición de un nuevo carácter a través de un hábito reflexivo.&lt;br /&gt;¿Cuál es este nuevo carácter? No sé, cada quien sabrá si su vida está necesitada de una nueva dimensión reflexiva que moldee un nuevo carácter.&amp;nbsp; Aun así, me referiré al tema de la timidez.&lt;br /&gt;He conocido personas con gran inteligencia y capacidad intelectual, y sin embargo, esas mismas personas suelen ser subalternos de todo el mundo. Tímidos ante los demás casi no pueden expresar una idea concisa de lo que quieren. O bien, carentes de una visión concreta del ser humano, son personas utilizables a antojo de los demás precisamente por no tener el carácter para dirigir sus vidas de acuerdo con unas ideas firmes de lo que se quiere y no se quiere.&lt;br /&gt;Aristóteles lo había mencionado: existe un temperamento en nosotros naturalmente. Esta primera naturaleza es la que podría ser moldeada por una segunda naturaleza: el ethos, es decir, el carácter.&lt;br /&gt;Si somos tímidos por disposición natural y queremos vencer esa timidez, lo primero que tenemos que hacer es moldear nuestro carácter. El hábito nos ha hecho tímidos, el hábito nos hará seguros.&lt;br /&gt;Pero, ¿podemos lograrlo? Filosóficamente sí. Para empezar, profundicemos en la noción misma de timidez. La timidez es el estado psicológico de la persona que se siente cohibida de actuar o hablar ante personas desconocidas. Sin embargo, una vez en estado de confianza, la persona tímida suele expresarse con mucha soltura. La timidez es entonces un asunto de familiaridad. ¿No es absurdo acaso? La timidez es una profunda inseguridad de nuestras capacidades tanto racionales como emocionales. Por capacidad racional podría entenderse todo nuestro universo intelectual, y por emocional, básicamente nuestra capacidad cotidiana de ser nosotros mismos en todo momento. La persona tímida suprime incluso su capacidad intelectual en nombre de su inhibición emocional. Esto quiere decir en última instancia que la timidez es el resultado de una inseguridad emocional que determina todas las demás cualidades. &lt;br /&gt;La timidez es un problema de temor emocional. La persona tímida se minimiza ante los demás porque ve en ellos a personas seguras de sí mismas. Le pasa a la persona tímida que ante un cajero, un vendedor, una secretaria, un profesor, un médico, etc., se inhibe a tal punto de no poder articular una idea coherente por creer que todos ellos son personas con un alto dominio de su personalidad y seguridad, y a demás,&amp;nbsp; con un alto dominio sobre ella. Esto es falso. En realidad, todos ellos sólo están ejerciendo su ethos cotidiano: ellos están familiarizados con lo que hacen a tal punto que ni siquiera se percatan de la comunicación que están teniendo, mientras que la persona tímida sufre la gota fría al sentirse menos ante ellos. ¿Qué cruel, no?&lt;br /&gt;El punto es que la incorporación de un nuevo ethos, esto es, la incorporación de un nuevo carácter consistirá en adquirir dosis paulatinas de seguridad, sabiendo que las personas con las que nos relacionamos sólo se están comportando habitualmente. Ser seguro de la acciones es tener un carácter emocionalmente estable. No hay nadie que esté por encima de nosotros. Y quien verdaderamente lo estuviera, por ejemplo en conocimiento, jamás haría el ridículo de alardear o presumir de lo que sabe delante de una persona que a duras penas ha terminado su escolaridad. En realidad, en estos tiempos, esto es, en los tiempos de las sociedades de la información y del conocimiento, todos somos ignorantes, todos desconocemos. Lo que resulta sin embargo deplorable, es quienes confunden el gramo de saber que tienen con la totalidad de sabiduría universal.&lt;br /&gt;En fin, mis experiencias no son sus experiencias, y las suyas no son las mías. Su saber es el reflejo de mi ignorancia, y su ignorancia, el reflejo de mi sabiduría. Todos somos sabedores de algo e ignorantes de un montón. No hay lugar, en realidad, para la timidez. ¿Timidez de qué? ¿Timidez por qué? ¿Timidez ante quién?&lt;br /&gt;Todos tenemos un grado de timidez. Sin embargo, muchos sabemos que se trata tan solo de un momento de pequeña inseguridad ante una situación de novedad. Si eres una persona introvertida que se intimida ante los demás a la hora de hablar, entonces…empieza por hablar. Piensa que tu nuevo ethos, esto es, tu nueva forma de ser, tu nueva manera de vivir, quiere ser la de una persona sin complejos y segura. Si verdaderamente deseas eso, pues hazlo. ¿O qué? ¿es el cajero, la secretaria, el profesor, el cura, o quien putas sea, mejor vos? Nadie lo es. Unos más guapos o guapas; otros más inteligentes; otros más adinerados; pero nada de eso le resta valor a nuestra vida. La seguridad es una cuestión de ideas. Una personas con ideas bien definidas es siempre una persona segura de sí misma.&lt;br /&gt;Salgamos a la calle y hablemos con propiedad, con determinación del carácter, con seguridad emocional. El cajero, la secretaria, el médico, el profesor tan solo son dimensiones psicobiológicas, no son semidioses ni mucho menos. La timidez es una falsa proyección hacia las personas y una subestimación de nuestra personalidad. Nuestra personalidad es el resultado del carácter que hemos cultivado. La firmeza de carácter es una cualidad que se construye a voluntad. &lt;br /&gt;La grandeza de nuestras acciones se medirá siempre por la magnitud de nuestro pensamiento.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6062920170523121077-3881426553421893068?l=lafronesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lafronesis.blogspot.com/feeds/3881426553421893068/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6062920170523121077&amp;postID=3881426553421893068' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/3881426553421893068'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/3881426553421893068'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lafronesis.blogspot.com/2011/01/el-ethos-y-la-timidez-una-de-las-tantas.html' title=''/><author><name>Wilmer Casasola R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08285271823522347029</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TSz4V0aHkjI/AAAAAAAAAQk/a_lKwXNknLA/S220/cuervonegro.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6062920170523121077.post-836518105795034528</id><published>2010-12-03T17:47:00.000-08:00</published><updated>2010-12-03T17:51:22.200-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="mso-margin-bottom-alt: auto; text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-large;"&gt;Ideas para Actuar&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="mso-margin-bottom-alt: auto; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="mso-margin-bottom-alt: auto; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;A su modo, cada uno de nosotros tiene un conjunto de ideas que cree convenientes para vivir. Tenemos ideas acerca de la amistad, del éxito, de la justicia, de la bondad, de la maldad, del odio, de lo correcto; incluso, tenemos de ideas de lo que es una idea…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="mso-margin-bottom-alt: auto; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Más puntualmente, en el campo de la vida intelectual hay quines tienen ideas acerca del ordenamiento de los saberes. Unos le darán mayor importancia a algunos estudios que a otros. E incluso, muchos menospreciarán algunos estudios y entronarán otros. Quienes esto hacen son por lo general personas con un alto grado de ignorancia, porque, creyendo que el saber o estudio que profesan y privilegian es el más calificado, descuidan otras visiones de mundo cayendo en un reduccionismo intelectual, y en consecuencia en una estulticia pecaminosa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="mso-margin-bottom-alt: auto; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;En filosofía, por ejemplo, hay quienes creen que la única filosofía de valor es la analítica, y parten de ella para analizar cuanto puedan de la realidad. También existen los monógrafos o filosofólogos, es decir, los que se dedican a estudiar toda su vida a un solo autor, a tal punto que santifican a un filósofo conociendo de él hasta el modo como excretan sus residuos orgánicos. También existen los filósofos x, es decir, aquellos que se dedican al estudio de una filosofía determinada: filosofía de la mente, filosofía de la matemática, filosofía de las ciencias cognitivas, filosofía de la historia, filosofía del lenguaje, filosofía de la cultura, filosofía del arte, filosofía de la religión, filosofía de la ciencia, etc.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="mso-margin-bottom-alt: auto; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;¿Que están mal encaminados? ¡Jamás! En buena hora que se dedican a realizar estos estudios. Gracias a ellos, nosotros, hombres de menor capacidad, podemos conocer mucho y seguir hacia delante en nuestra aventura por saber ¿En qué consiste el error? Sencillo: en creer que la filosofía que están haciendo está por encima de todas las demás.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="mso-margin-bottom-alt: auto; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;La única noción de filosofía que personalmente acepto es la que diera Pitágoras: amor a la sabiduría. Todo intento de hacer filosofía es la acción misma de amar la sabiduría. Pero, claro está, la noción de sabiduría que manejaban los antiguos es muy diferente a la noción que se maneja hoy. Así, parodiando la antigua definición de filosofía, la filosofía moderna es una cierta inquietud por saber. De esta manera tenemos que la filosofía de la mente se puede entender como cierta inquietud por saber sobre la mente; la filosofía de la matemática responde a cierta inquietud por saber sobre la matemática, etc. Eso sí, no como lo abordaría la persona que estudia esos campos sino bajo la visión propia de un filósofo: visión amplia de conjunto buscando la unidad de sentido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="mso-margin-bottom-alt: auto; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Nosotros, hombres y mujeres del más acá, también necesitamos filosofía. Y decir filosofía quiere decir ideas fundamentales. No sólo buscaremos ideas como una cierta inquietud por conocer, sino, más importante aún, buscaremos ideas como fundamentos para vivir inteligentemente, vivir prudentemente, vivir sabiamente. Esa fue la idea original de la filosofía: amor por la sabiduría, pero sobre todo, práctica de la sabiduría.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="mso-margin-bottom-alt: auto; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Cuestiones tan simples, pero a la vez tan complejas como la soledad, la ansiedad, el temor, el estrés, el rencor, la envidia, la imprudencia, la inmadurez, la ira, el odio injustificado, el amor, el rechazo, la tristeza, la esperanza, la derrota, la timidez, la cobardía, el triunfo, el fracaso, y muchos temas más, pueden ser abordados desde un punto de vista filosófico con resultados muy provechos para la salud del alma y del cuerpo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="mso-margin-bottom-alt: auto; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Las personas que buscan dilucidar con más profundidad, por ejemplo, cuál es la raíz de su sentimiento de soledad y se hacen de las herramientas racionales para luchar contra esa IDEA de soledad, logran no sólo conocer cuál era el origen de esa idea (falsa o no), sino, más importante aún, logran direccionar sus vidas bajo los presupuestos de otras ideas. Y en esto la filosofía, entendida tanto como amor por la sabiduría como inquietud por saber, nos puede ayudar a salir de las tinieblas en que las falsas ideas nos tienen asediados. Porque, en efecto, una idea falsa en nuestra vida nos puede hacer personas miserables, infelices, deprimidas. Una idea clara en nuestra vida nos puede orientar de forma dichosa, feliz, optimista. Y &amp;nbsp;cuando no hay la una ni la otra, un acercamiento a la filosofía nos dará una idea clara del porqué la razón de ser de esa idea en nuestras vidas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="mso-margin-bottom-alt: auto; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Una idea para vivir bien (mental y físicamente), puede estar obstruida por una mala idea. La base de nuestras acciones físicas conscientes son nuestras ideas. Si los fundamentos que estamos teniendo para vivir no son los mejores, nuestra vida será, indefectiblemente, miserable.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="mso-margin-bottom-alt: auto; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Así que, sería oportuno que empecemos a dialogar con algún filósofo por ahora. Y busquemos uno cuyas palabras nos orienten, cualquiera sea el área del saber que andamos buscando. Porque filósofos hay muchos, quienes a través de profundos estudios han logrado ofrecer al mundo una visión amplia de lo que es la realidad y el ser humano envuelto en ella. Consultar uno siempre será de provecho para el intelecto. Pues, como dijo J. M. Bochenski: “El que una vez haya entrado en contacto con un auténtico filósofo, se sentirá siempre atraído por él.” (&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;Introducción al pensamiento filosófico. &lt;/i&gt;Barcelona: Herder, 1974)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="mso-margin-bottom-alt: auto; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Es bueno pensar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="mso-margin-bottom-alt: auto; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6062920170523121077-836518105795034528?l=lafronesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lafronesis.blogspot.com/feeds/836518105795034528/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6062920170523121077&amp;postID=836518105795034528' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/836518105795034528'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/836518105795034528'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lafronesis.blogspot.com/2010/12/mas-ideas-para-vivir-bien-su-modo-cada.html' title=''/><author><name>Wilmer Casasola R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08285271823522347029</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TSz4V0aHkjI/AAAAAAAAAQk/a_lKwXNknLA/S220/cuervonegro.bmp'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6062920170523121077.post-8775129318502083098</id><published>2010-11-11T09:08:00.000-08:00</published><updated>2010-11-11T09:08:44.082-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="background-color: #351c75; color: white; font-size: large;"&gt;&lt;u&gt;Para fundamentar una ética personal&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;Unas palabras más sobre ética&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hasta hoy, la historia del pensamiento filosófico ha aportado una riqueza invaluable en el campo de la ética. De la ética se ha dicho tanto que uno podría creer que no hay nada nuevo que aportar. A parte de eso, existen gigantes de la filosofía que han creado sistemas y doctrinas éticas cuyo referente teórico es imposible negar o al menos dejar de lado a la hora de escribir sobre ética.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero en este pequeño artículo, vamos a situarnos en unas reflexiones sencillas que nos orienten hacia una ética personal, y como siempre, hacia un filosofía práctica.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Para empezar, ética no es lo mismo que moral. La moral tiene que ver con todas las costumbres y valores que hemos aprendido a lo largo de nuestra vida (hasta hoy). Muchos de estos valores son inculcados. Por ejemplo, nuestro querido Dios pudo haber sido cualquier dios. Todo ha dependido del lugar en el que nacimos. Es más, nuestro Dios, puede que ni siquiera haya existido en nuestro mundo valorativo. Dios existe en nuestra mente porque alguien nos habló de ese dios. Este dios pudo haber sido musulmán, indio, indígena, judeocristiano…; o bien, pudo no haber sido…&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La ética, por el contrario, no tiene que ver con imposiciones. A modo kantiano, son leyes que nos hemos impuesto nosotros a voluntad. La ética es un saber teórico, es decir, la ética es una construcción racional cuyo fin es servir a las acciones prácticas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;La fundamentación metafísica: ideas básicas para una ética personal&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Para crear una ética personal, para tener un pensamiento ético, debemos construir un modelo teórico. Existen muchos modelos teóricos de ética: la epicúrea, la estoica, la socrática-platónica, la aristotélica, la agustiniana, la tomista, etc., y etc. Aquí sólo voy a presentar algunas orientaciones al margen de cualquier sistema o teoría ética.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Para construir un modelo teórico, vamos a tomar en cuenta algunos puntos de apoyo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Primero: ¿cuál es la opinión que tengo del cosmos, del universo?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Segundo: ¿cuál es la opinión que tengo de la Naturaleza?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tercero: ¿cuál es la opinión que tengo de las otras formas de vida, cualquiera sean ellas?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuarto: ¿cuál es la opinión que tengo del ser humano? Para responder a esta pregunta, preguntémonos antes, ¿qué me hace ser humano?, ¿cuál es ese fundamento metafísico de ser, que me hace humano?, ¿la razón, el sentimiento, la comunicación, la trascendencia?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Es importante la fundamentación metafísica, aunque muchos hoy la consideran como un saber inútil, para determinar algo tan simple como el ser de lo humano. Así por ejemplo, si consideramos que lo esencial del ser humano es la razón, la comunicación y el sentimiento, surge un problema ético fundamental. Si es la razón la que nos hace diferente de otras especies y la que nos proporciona la extensión artificial para sobrevivir debido a nuestra precariedad fisiológica; si es la comunicación (en su compleja dimensión semántica y lingüística), que es el instrumento esencial que nos proporciona las bases para hacer cultura; o bien, si es el sentimiento, esa capacidad humana de comunicar ideas y estados de ánimo, y a la vez, esa capacidad de lanzarnos hacia proyectos donde la dignidad humana es lo más importante. Si es todo esto lo que nos hace ser humano; ¿reúnen los embriones estas características? No, por su puesto. Son simples agregados celulares con un rudimentario sistema nervioso y con ninguna característica que los hace siquiera dar un atisbo de humanidad. De hecho, al ojo humano común ni siquiera sería perceptible, y si lo fuera, daría asco de repente, pues semejaría una suerte de gasterópodo adherido a alguna superficie.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Qué quiere decir esto? Que ese pequeño e imperceptible agregado de células, al no tener una fundamentación metafísica de su Ser, es simplemente un objeto para la investigación científica. No tiene razón, no tiene sentimientos, y no se puede comunicar. No es nada, absolutamente nada, excepto una cosa, y como tal, objeto de experimentación. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hubo un hombre, filósofo genial llamado Aristóteles, que le obsequió a la humanidad unas categorías (palabra esta muy empleada en Filosofía que designa un conjunto de términos o expresiones conducentes a explicar un sector de la realidad) con las que explicaba el comportamiento físico. Así, decía que algunas cosas están en acto y otras en potencia. Otro filósofo genial, como lo fue Tomás de Aquino, incorporó la filosofía de Aristóteles y la aplicó la doctrina cristiana. Ambos han servido de referente teórico-metafísicos para defender la vida embrionaria. Así, el argumento que hacen los defensores de los embriones es, precisamente, que el embrión es un ser humano en potencia. A esto se le conoce en Filosofía como el estatuto antropológico del embrión humano.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Como ven, una simple, pero profunda fundamentación metafísica, puede orientar la vida práctica. Mi idea, como ya la he expresado en otro momento es esta: la vida práctica tiene un fundamento teórico, y todo fundamento teórico ayuda a orientar la vida práctica.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Dicho esto, ¿cuál sería la ética personal que nos gustaría sustentar? De acuerdo con la idea que tengamos del universo en su totalidad, de la Naturaleza en su totalidad, de la vida en su totalidad, así podremos de alguna manera fundamentar una cosmovisión personal. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Alguna persona que tuviera una idea de la Naturaleza como simple cosa, seguramente no tendrá escrúpulos en contaminar y deteriorar más esta extensa vegetación que nos abriga. Si alguna otra persona fuese profesional, y su enfoque para con la Naturaleza fuera la de simple explotación material, como fue el criterio de los “ingenieros genéticos ambientalistas” de mi país, Costa Rica, en el caso de la Minería a Cielo Abierto (cuyo triunfo para los que creemos en un Ser de la Naturaleza, ha sido su rechazo por parte de nuestros políticos), la Naturaleza sucumbiría en aniquilación total en nombre del capitalismo mundializado (y no soy de izquierda (ni de derecha)). Si este mismo profesional tuviese una visión ética para con la Naturaleza, consideraría a ésta como sujeto de valoración moral; es decir, le daría el estatuto ecológico de ser existente y por ello digno de respeto.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Fundamentar una ética personal demanda un análisis sobre el entorno que me rodea. Es una indagación profunda acerca de lo que verdaderamente consideramos digno de consideración moral. Cuando consideramos a un ente como sujeto de consideración moral, veríamos en éste, como lo quiso kant, una persona como fin en sí misma y no como simple medio. La Naturaleza y los Animales como fines en sí mismos y no como medios. Después de todo, no deberíamos olvidar que cada acción que hagamos individualmente afectará un sector considerable de la sociedad, sea esta una sociedad humana, vegetal o animal. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Quizás un principio ético básico podría ser el no infringir dolor a las demás personas, tanto en su dimensión física como espiritual o emocional.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6062920170523121077-8775129318502083098?l=lafronesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lafronesis.blogspot.com/feeds/8775129318502083098/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6062920170523121077&amp;postID=8775129318502083098' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/8775129318502083098'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/8775129318502083098'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lafronesis.blogspot.com/2010/11/para-fundamentar-una-etica-personal.html' title=''/><author><name>Wilmer Casasola R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08285271823522347029</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TSz4V0aHkjI/AAAAAAAAAQk/a_lKwXNknLA/S220/cuervonegro.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6062920170523121077.post-1112685127258629398</id><published>2010-10-28T10:21:00.000-07:00</published><updated>2010-10-28T10:21:53.982-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="background-color: #351c75; color: lime; font-size: x-large;"&gt;&lt;strong&gt;Una tarea para la ética&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Si la historia de la humanidad hubiera de recordar los siglos XX y XXI, con toda seguridad se dirá de éstos que fueron los siglos en que la Filosofía hizo un aporte significativo al desarrollo de una conciencia ética mundial. ¿Cuáles son las tareas que le corresponden a la ética y qué ayuda podría esperarse de ella?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El desarrollo del Proyecto Manhattan dio como resultado el surgimiento del artefacto tecnológico de muerte más nefasto de la historia del siglo XX, a saber, la Bomba Atómica, y heredó un saber que flota en el aire con hedor a muerte, pero a la vez, con este acontecimiento nefasto surgió la conciencia de la responsabilidad ética de los científicos y tecnólogos, que hasta entonces se creía neutral. A partir de la segunda mitad del siglo XX y hasta esta primera década del siglo XXI la ética se ha elevado como un discurso que procura la transparencia en el ejercicio profesional. La ética ha invadido el quehacer profesional en todas las esferas del saber. Las ciencias médicas, las ciencias naturales, las ingenierías, las tecnologías, el periodismo, la psicología, la educación, las artes y muchos otros saberes son cuestionados desde un punto de vista ético. Pero más allá de ser solamente un saber cuestionador, la ética es un saber que fundamenta las bases de un ejercicio profesional humanamente comprometido. La ética crea y fundamenta un ethos del ejercicio profesional.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Aún así, la ética tiene una tarea por delante inacabada. Los antiguos griegos, específicamente los estoicos, vivían de acuerdo con una fundamentación cosmológica. Metafísica y ontología se unían fundamentando una ethos terrenal. La ética de los estoicos era consecuente con la idea que del mundo tenían. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hoy la tarea de la ética, a mi juicio, consiste en unir los discursos y las teorías disímiles y prácticamente irreconciliables entre sí. ¿Por qué hacer las cosas por deber dejando de lado nuestra capacidad emocional como si sentir placer en ayudar constituyera una inmoralidad? ¿Por qué acatar la norma inflexiblemente si las consecuencias de prescindir de ella podrían redundar en bienestar humano? ¿Por qué mostrar indiferencia ante el dolor lejano en nombre de un relativismo frívolo y descarnado cuando se puede llevar a la práctica una razón comunicativa y una práctica universal de derechos mínimos al respeto y la justicia de la vida humana y no humana?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La tarea de la ética hoy consiste en fundamentar un Ser para la vida. Una cosmovisión biológica que respete la biodiversidad sin caer en radicalismos ingenuos. Más que una ética de la razón comunicativa, más que una ética fundamentada en las religiones, se requiere de una ética fundada en las racionalidades étnicas que partan desde su propio ser comunicativo y rechacen todo estatuto logocéntrico políticamente correcto de las naciones hegemónicas. Una ética que respete las inclinaciones por el querer tener y no condene las acciones desde un deber ser, pero que a la vez ofrezca los recursos para que el querer tener no altere el deber ser social.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En fin, el aporte que la fundamentación ética pueda hacer a la humanidad, a la sociedad, ha de conjugar creativamente la confluencia de principios éticos irreconciliables. La tarea que demandaríamos de los filósofos y las filósofas profesionales consistiría en ofrecer nuevos modelos éticos para la convivencia con los otros y para los otros sin que los otros supriman los deseos propios de una existencia libre y autónoma que busca realizarse material y espiritualmente.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El aporte de la ética consistiría en crear modelos teóricos para la fundamentación de las acciones prácticas tanto a nivel individual como a nivel social. La ética llega a la intimidad psicológica de la vida moral de las personas creando una reflexión sobre la propia moralidad vivida. Pensar la propia moralidad, saber que ésta puede ser incompatible con una vida buena, con una vida justa, es el principio y base para la búsqueda de un nuevo ethos. Y este nuevo ethos que se quiere ha de buscarse en la más profunda de las reflexiones. La moralidad vivida, la moralidad que se quiere cambiar, la moralidad que se quiere tener se incorporará a nuestra vida necesariamente a través de la reflexión filosófica.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6062920170523121077-1112685127258629398?l=lafronesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lafronesis.blogspot.com/feeds/1112685127258629398/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6062920170523121077&amp;postID=1112685127258629398' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/1112685127258629398'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/1112685127258629398'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lafronesis.blogspot.com/2010/10/una-tarea-para-la-etica-si-la-historia.html' title=''/><author><name>Wilmer Casasola R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08285271823522347029</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TSz4V0aHkjI/AAAAAAAAAQk/a_lKwXNknLA/S220/cuervonegro.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6062920170523121077.post-2730655957384360361</id><published>2010-10-28T10:12:00.000-07:00</published><updated>2010-10-28T10:18:17.722-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="background-color: #0b5394; color: yellow; font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif; font-size: large;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;u&gt;La inteligencia filosófica y los senderos de la literatura&lt;/u&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;Resumen&lt;/strong&gt;: &lt;em&gt;En el presente artículo se aborda el tema de la inteligencia filosófica y el valor de la literatura como potencial transformadora de la realidad en su dimensión individual y social. En especial, discute la importancia de abordar la lectura como una forma de realizar acciones prácticas, a fin de que la lectura no quede solamente como un entretenimiento evasivo. Por otra parte, busca realizar una crítica de la producción académica y su menosprecio por la literatura llamada light. En este sentido, señala la importancia de acercar la filosofía a todas las personas, criticando la postura de una filosofía técnica sólo para especialistas.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;Palabras clave&lt;/strong&gt;: &lt;em&gt;Inteligencia filosófica, habilidad artística, saber, literatura, racionalidad, realidad.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En el escenario humano existen diferentes tipos de racionalidad. Ciertas formas de racionalidad, o formas de acercarse o ser con la realidad, condicionan por completo determinadas formas de pensar e impiden el florecimiento de cierta &lt;strong&gt;inteligencia filosófica&lt;/strong&gt;. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La inteligencia filosófica es la confluencia de saberes y habilidades artísticas. Los diversos saberes nos permiten cierto grado de erudición, de intelectualidad, y desde luego, cierto grado de cultura. Las habilidades artísticas nos permiten ante todo crear. Sin el ánimo de hacer filosofía del arte o estética, se podría decir, de forma simple, que la finalidad del arte es crear obras bellas (aunque sean feas), pero crear. Recuerden que decir “feo” no es negativo. Actualmente existe toda una estética de lo feo y de lo desagradable valorado artísticamente como bello (¡!).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En cuanto a los diversos saberes que requiere la inteligencia filosófica, no tiene que confundirse ésta con la simple erudición. El erudito necesita saber mucho para repetir, también mucho. Pero una persona que cultive la inteligencia filosófica, no necesita de una enciclopedia en su hemisferio craneal para decir mucho. No necesita buscar en ese archivo cerebral una idea brillante dicha por algún hombre ilustrado para pasar ante los demás por inteligente. Y no es que menospreciemos a un hombre o mujer erudita, sino que lo que requerimos es desarrollar una cierta capacidad filosófica sin abrumarse de información. Porque usted podría tener toda la información del mundo alojada en su cerebro y eso no le garantiza producir una idea fulgurante. Cuando mucho podría sorprender a la gente por ser una suerte de &lt;strong&gt;&lt;em&gt;homonet&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; andante (un hombre que contiene mucha información con solo darle un clic…), mas eso no le garantiza ser intelectivamente artístico. A diferencia de la simple erudición, la inteligencia filosófica consiste en una capacidad artística para crear pensamientos. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En cuanto a habilidades artísticas, note usted lo que hacen los artistas. Ellos crean obras de arte partiendo de cualquier material, porque no es el material lo que hace grande una obra, sino la idea que sobre la obra está. Alguien podría tener los óleos más finos del mercado, y aún así ser incapaz de producir una obra significativa. Alguna otra persona podría tener lo más frugal en su improvisado estudio, y aún así crear obras que elevan el espíritu humano ante un gozo estético inexplicable, ese maravilloso y misterioso suspiro ante lo bello…&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A propósito de esto, un filósofo alemán llamado Arturo Schopenhauer, un tanto extraño y malhumorado, pero de una profundidad y elegancia literaria como pocos, decía que el sujeto puro del conocimiento era el genio, capaz de ver las Ideas que participan de la creación artística. Afirmaba que el genio, a diferencia del hombre vulgar, no se adapta a la vida ordinaria. Su vida, su voluntad es diferente. Del arte decía Schopenhauer lo siguiente: “El arte reproduce las Ideas eternas captadas a través de una contemplación pura, lo esencial y permanente de todos los fenómenos del mundo…” (1987, III: 36). &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pues bien, una cierta habilidad artística buscaría crear en todo momento. No habríamos de conformarnos con una vida en la que todos crean menos nosotros. De la misma forma, la inteligencia filosófica consiste en la capacidad artística para crear pensamientos. Todo saber es un saber para incorporarlo a nuestra esfera mental filosófica y crear nuevos pensamientos. En eso consiste la inteligencia filosófica. Pero también esta inteligencia filosófica consiste en tener la capacidad de actuar a partir de las ideas del mundo literario. Quienes han pensado antes que nosotros no lo han hecho en el vacío. Hombres y mujeres han aportado un acervo categorial para comprender más este mundo intrincado en el que nos desenvolvemos a diario. Hay ideas que no hace falta más que vivirlas en la práctica para llevar una vida feliz y serena, o bien, una vida razonable y sensata. Hay ideas que bien podrían transformar la propia vida y la sociedad en general si fueran aplicadas. La inteligencia filosófica consiste en ver aquello que podemos aplicar y en ver aquello que nos ayuda a pensar otras ideas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La inteligencia filosófica no consiste en citar las magnánimas obras del pensamiento filosófico, sino en pensar y actuar conforme a las ideas que hemos abstraído. La tarea lectual consistiría en pensar más para actuar de una manera más inteligente ante este laberinto biológico humano. Es decir, la lectura tiene que ser efectivamente interiorizada y enfocada a nuestra propia vida y la vida social.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sería oportuno que realicemos cierta &lt;strong&gt;dialéctica mental&lt;/strong&gt; de cuanta idea nos sobreviene a nuestro reino neuronal. Entiéndase ésta expresión (dialéctica mental) como una discusión mental con uno mismo. ¡Se imagina! Usted discutiendo sus propias ideas con usted mismo… Ese es un excelente ejercicio filosófico que nos encamina hacia esta inteligencia filosófica tan silenciada en este mundo mediático y mecanizado.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ahora bien, si alguna idea, sea propia o de algún autor o autora que hemos leído, pudiésemos llevarla a la práctica, sería la realización plena de quienes dejan fluir sus ideas sobre el papel (o en Word…). Todo cuando leemos, si es viable, ha de servir como referente para las acciones prácticas. Nos hace falta, también, una filosofía de la acción, como quiso fundamentarla en su tiempo el filósofo Maurice Blondel (1861-1949) en versión metafísica. La filosofía no es simplemente una vacua contemplación de las ideas, como han querido algunos. Si fuese así, en serio, ¿para qué filosofía? Es bueno contemplar las ideas, cuando no tenemos nada que hacer, pero la filosofía tiene que servir para comprender y actuar sobre la realidad. Tanto en el plano social como el plano individual, la filosofía tiene que ser el fundamento para la vida práctica.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hace muchos años, en otras circunstancias, leí (por obligación) un ensayo de Cristina D`Alton Kilby intitulado Lengua y literatura, como parte de mi formación general, en la que buscaba tanto ganar tiempo como perderlo a la vez… En fin, tiempo después, he leído algunas cosas del ensayo… Al final de la obra, sostiene la autora:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;em&gt;No existe prueba alguna de que seamos tan quijotescos como para ir a imponer a la realidad todo lo que leemos en los libros, ni tampoco existen datos fidedignos que comprueben que nos volveremos más virtuosos por leer libros buenos: la literatura no puede transformar directamente la realidad; pero puede contribuir a transformarnos en sujetos capaces de promover su transformación.&lt;/em&gt; (1995: 121).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No podría estar de acuerdo con esta autora, y recuerdo que en su tiempo sí lo estuve. Incluso veo hoy, luego de casi quince años, que la afirmación la había subrayado como algo de lo que estaba convencido.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Todas aquellas enseñanzas filosóficas de los antiguos griegos, de los medievales, de los modernos y contemporáneos, incluso los posmodernos; todas aquellas grandes obras de la literatura universal hasta nuestros días; todo este maravilloso pensamiento contenido en las amarillentas páginas de la historia; ¿no han contribuido acaso a la comprensión y transformación de la humanidad?; ¿no nos hemos vuelto más virtuosos por leer libros buenos? Sí, claro. No tendremos la virtud tal y como la quiso Aristóteles, pero sí una cierta virtud que nos permite vivir una vida racional y emocionalmente más reflexiva. Todo este mundo literario, esto es, todo este mundo de literatura, sí ha podido transformar la realidad; sí puede transformar directamente la realidad; sí podrá transformar cada día la realidad. Por supuesto que la literatura no puede transformas la realidad, sino que la realidad se transforma a través de la literatura. Y la realidad somos nosotros. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Según ha dicho Milan Kundera en su bella novela La vida está en otra parte: “Lo peor no es que el mundo no sea libre, sino que la gente se haya olvidado de la libertad.” No importa si hay personas que nos digan quijotescos, pero si la literatura es susceptible de orientar nuestra vida hacia la consecución de acciones prácticas, a buena hora la literatura no sólo fue intelectualmente entretenida sino que nos dio un fundamento para las acciones prácticas. Así, no importa si mucha gente cree que la literatura es un discurso al margen de la realidad, lo que verdaderamente importa es que nosotros transformemos nuestra propia realidad leyendo. Si nuestra vida no cambia a través de la literatura, ¿a qué tan elegante forma de perder el tiempo en nuestra vida? ¿No será mejor hacer otras cosas más entretenidas….? Mas no es así, el cambio de la realidad no tiene que empezar desde el cosmos hacia el microcosmos. No pretenderemos que la realidad del mundo cambie para cambiar nosotros. Es preciso cambiar nosotros de manera individual. Si el mundo se cocina en estrés; ¿por qué hervir nosotros también con él? Si el mundo caminara en estupidez; ¿por qué no volar nosotros en inteligencia? Si el mundo marchara en odio; ¿por qué no flotar nosotros en amor?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Finalmente, una crítica a quienes creen que existen formas únicas de pensar, formas únicas de hacer pensamiento y formas únicas de literatura. Toda literatura ha contribuido a comprender-nos más como seres humanos, esto es, como seres emocional y existencialmente humanos. Para aquella elite de sabedores que por alguna misteriosa razón se han otorgado el estatuto epistémico de una racionalidad superior (una razón pura, acaso), y creen que existe una cierta literatura epistémicamente correcta (algo así como el estatuto epistemológico de la literatura pura), y que en consecuencia menosprecian cierto tipo de literatura, han de recordar que muchas obras consideradas como &lt;strong&gt;&lt;em&gt;literatura light&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, han logrado orientar la vida de muchas personas en la vida cotidiana.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En filosofía, por ejemplo, una primera aproximación a filosofar con la gente la hace Jean-Paul Sartre (1905-1980), una vez que deja de escribir como filosofo francés y empieza a escribir en términos sencillos, como lo hiciera siempre José Ortega y Gasset (1883-1955). En efecto, Sartre populariza la corriente filosófica existencialista con aquella pequeña obra &lt;em&gt;El existencialismo es un humanismo&lt;/em&gt;. Todas las personas, lejas de tener una racionalidad filosófica, acceden al saber filosófico de forma sencilla. Pero no sólo el existencialismo cautivó a la gente con afanes de cultura particular, sino también a profesionales de otros saberes, como periodistas, psicólogos, literatos, y artistas, entre otros. Otro ejemplo en nuestros días es el filósofo español Fernando Savater (1947- ), quien escribió una obra para su hijo (Amador) intitulada &lt;em&gt;Ética para Amador&lt;/em&gt; que ha tenido gran influencia en el público mundial. En efecto, la obra ha sido traducida a varios idiomas y hasta la fecha lleva una buena cantidad de ediciones. Su gran secreto: escribir ideas sencillas, pero profundas, para generar una actitud reflexiva ante el lector, y brindar las herramientas conceptuales para una filosofía práctica.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En el campo de la literatura light, obras muy conocidas por todos son &lt;em&gt;El vendedor más grande del mundo&lt;/em&gt; de Og Mandino (1923-1996), &lt;em&gt;El alquimista&lt;/em&gt; de Paulo Coelho (1947- ), o bien, recientemente &lt;em&gt;La vaca&lt;/em&gt; de Camilo Cruz, han cambiado la vida de muchas personas y no están catalogadas precisamente como las obras cumbre del pensamiento humano (al menos por parte de la racionalidad pura). No solamente estas pequeñas obras han entretenido a muchas personas, sino que sirvieron para fundamentar un nuevo ethos en sus vidas. Esto es, esas literaturas menospreciadas por muchos, contribuyeron para orientar la vida y las acciones prácticas de muchas personas. Es decir, esta literatura sí pudo transformar directamente la realidad de algunas personas. La literatura los hizo pensar, y en consecuencia, los hizo actuar. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A los académicos que tanto critican lo escueto y laxo de la literatura light hay que pedirles que produzcan también para las personas no académicas. Sería bueno pensar qué se está produciendo desde el púlpito académico. ¿Seguiremos canonizando a ciertos autores y volviendo sobre lo dicho una y otra vez hasta el cansancio en términos académicos? ¿Seguirá la filosofía siendo un discurso para filósofos y académicos al margen de una realidad social que demanda de un poco de sabiduría práctica para vivir el día a día? &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hay una sabiduría acumulada que bien podría orientarnos si la consultásemos, si tuviésemos la inteligencia filosófica para llevarla a la práctica. Esa sabiduría práctica (frónesis), no solamente está contenida en los antiguos, también los medievales, los modernos, los contemporáneos nos orientan con sus enseñanzas. Pero no hemos olvidado de leer bien, de leer inteligentemente.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No cabe duda de que si en efecto leyéramos inteligentemente, nos volveríamos más virtuosos. Baste que una sola persona lo testimonie para que haya una variable digna de tomarse en cuenta. La literatura nos vuelve virtuosos: virtuosos en el habla, virtuosos en las formas de razonar, virtuosos en las formas de actuar. Si no se da, es porque nos hace falta cierta inteligencia filosófica… La inteligencia filosófica para atreverse a pensar y a actuar de otra forma, de otra manera. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ciertamente la Filosofía es un saber riguroso y profundo sobre aspectos de la realidad. La Filosofía es la unificación del conocimiento, es la visión más amplia que hay sobre alguna dimensión de la realidad que nos envuelve. Pero ciertamente la Filosofía se ha convertido en un diálogo entre conocedores. A ella acceden sólo mentes privilegiadas con una capacidad analítica profunda. El resto queda fuera… Pero no, la Filosofía tiene que dialogar con todas las personas en un lenguaje sencillo pero profundo. Claro está, es un diálogo voluntario, un deseo por saber. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En efecto, buscan de la Filosofía todas aquellas personas que no se conforman con un saber mecánico que los aliena como simples autómatas. Buscan de la Filosofía aquellas personas que se niegan guardar silencio ante los demás porque no hay una idea propia o ajena que pronunciar. Saber es un acto voluntario que requiere dedicación, pero sobre todo, saber es un acto que requiere de amor: amor por saber y aversión hacia la ignorancia. Hay, sin embargo, quienes hacen un esfuerzo casi cosmológico por no pensar. Prefieren ser instrumentos bien domesticados antes que seres reflexivos y dispuestos a conocer. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En fin, como dice la expresión latina de Horacio que Kant popularizó: &lt;em&gt;Sapere aude, incipe&lt;/em&gt;: ¡Atrévete a saber, empieza! Cabe agregar a esta expresión un verbo más para que tenga sentido todo cuando aquí se ha escrito: &lt;strong&gt;&lt;em&gt;¡Atrévete a pensar, y en consecuencia, actúa; empieza!&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Obras citadas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Schopenhauer, A. (1987). El mundo como voluntad y representación (Trad. Eduardo Ovejero y Maury). México: Porrúa. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;D`Alton Kilby, C. (1995). Lengua y literatura. San José, C.R: EUNED&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Kundera, M. (2000). La vida está en otra parte (Trad. Fernando Sánchez Valenzuela). Buenos Aires: Seix Barral&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6062920170523121077-2730655957384360361?l=lafronesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lafronesis.blogspot.com/feeds/2730655957384360361/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6062920170523121077&amp;postID=2730655957384360361' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/2730655957384360361'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/2730655957384360361'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lafronesis.blogspot.com/2010/10/la-inteligencia-filosofica-y-los_28.html' title=''/><author><name>Wilmer Casasola R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08285271823522347029</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TSz4V0aHkjI/AAAAAAAAAQk/a_lKwXNknLA/S220/cuervonegro.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6062920170523121077.post-6173301841054982732</id><published>2010-10-14T09:53:00.000-07:00</published><updated>2010-10-14T09:53:37.988-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;Amarga espera silenciosa&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;em&gt;Me escondo entre un universo de palabras&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;em&gt;Y las palabras son el universo por las que me encontrarán…&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;em&gt;Las palabras son el epitafio de mi existencia&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;em&gt;Una existencia muerta&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;em&gt;Una vida que no es vida&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;em&gt;Una muerte que hace muchos años me llegó.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;em&gt;La luz que sobre mi llega&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;em&gt;El cuerpo me hace temblar&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;em&gt;Un oscuro temor invade mi existencia&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;em&gt;Existencia que hace mucho tiempo se marchó.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;em&gt;Y las grandezas que he conquistado&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;em&gt;Como aguas sucias quedarán&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;em&gt;Y vendrán sobre mí&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;em&gt;Como una impetuosa cascada de maldad&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;em&gt;Corriendo precipitados&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;em&gt;Dagas de doble filo&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;em&gt;Mi vida muerta de vuelta a asesinar.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;em&gt;Y nada puedo hacer&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;em&gt;El universo sobre mí en el vacío me dejó&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;em&gt;Indefenso ante los dioses&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;em&gt;Espero silencioso la amarga muerte al amanecer.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;em&gt;Oh!, Dios…&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;em&gt;Quita tu mirada sobre mí&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;em&gt;Porque he fracasado sin quererlo a voluntad&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;em&gt;Y tu indiferencia es la indiferencia de mi razón&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;em&gt;También fue mi pasión&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;em&gt;Aquella tarde oscura que a la muerte me llevó.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;em&gt;Y llegará el día de luz universal&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;em&gt;Porque flotando en el aire injustamente está&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;em&gt;Cuando las espinas blancas con filo agudo &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;em&gt;Desde la serena mañana hasta el frío anochecer&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;em&gt;Mi oscura alma sacrifiquen sin piedad &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;em&gt;Y aquí estoy&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;em&gt;En esta vieja silla de cedro amargo &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;em&gt;Mirando el mundo a través de esta ventana&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;em&gt;A los verdugos hacia mí correr&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;em&gt;Porque mi muerte habrán otra vez de asesinar…&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;em&gt;Amen…&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6062920170523121077-6173301841054982732?l=lafronesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lafronesis.blogspot.com/feeds/6173301841054982732/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6062920170523121077&amp;postID=6173301841054982732' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/6173301841054982732'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/6173301841054982732'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lafronesis.blogspot.com/2010/10/amarga-espera-silenciosa-me-escondo.html' title=''/><author><name>Wilmer Casasola R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08285271823522347029</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TSz4V0aHkjI/AAAAAAAAAQk/a_lKwXNknLA/S220/cuervonegro.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6062920170523121077.post-5785277314198646055</id><published>2010-10-06T17:14:00.001-07:00</published><updated>2010-10-06T17:19:48.952-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace; font-size: large;"&gt;El encuentro crucial&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;No cabe duda que la salud es deseable en todo momento y es la base para una vida feliz y placentera.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;La gente a menudo se queja de la vida que está llevando sin meditar seriamente en que su vida transcurre en un continuo lamento. Algunas personas nada hacen en y con sus vidas. La vida se les marcha de las manos sin haber logrado algo significativo. La vida muere cada mañana, cada tarde, cada noche. La vida se marcha para no volver. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;Por otro lado, la gente corre desesperadamente hacia fines materiales obsesivos. Jóvenes obsesionados por alcanzar una carrera universitaria transgreden su interioridad emocional. Es eso: una carrera desesperada. En esta carrera formativa marchitan su vida y juventud, porque la carrera nunca va a terminar. Obsesionados por terminar la formación, matriculan cantidad de materias y no logran aprender significativamente. Cuando se enfrentan al mercado resulta que algo les falta, el conocimiento nunca les llegó. Pero con todo y todo, éstos son más importantes que los primeros.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;Tanta carrera marchita la juventud. Hoy día uno conversa con un joven, sea hombre o mujer, de veinte años y resulta paradójico: el joven resulta más viejo que uno, que ya alcanza los treinte y pico. Una jovencita de veinte años parece una de veinticinco, una de veinticinco, parece una de treinta, y así sucesivamente.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;Vamos a morir, ¿lo sabían? Hoy, mañana, la próxima semana, el próximo mes, el próximo año; no se sabe cuándo. A cada instante morimos. Vivimos para morir.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;¿Detenernos? ¡Nunca! Tenemos que crear una ética personal, una ética que nos ubique en una vida serena, como quiso Epicuro alguna vez en su vida. Este filósofo hablaba de una serenidad del alma, y su punto de partida era el placer.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;Necesitamos una ética de la armonía emocional. Esta ética cada quien sabrá cómo realizarla. De mi parte, por hoy, sólo voy a proponer interrogantes en primera persona para que las meditemos: ¿Qué espero de mi vida emocional? ¿¿Qué me procura armonía emocional? ¿Puedo soportarme en la intimidad del silencio, o necesito de los demás para poder existir y sentirme bien? ¿Dónde estoy YO realmente? ¿Quién soy YO? ¿He luchado para ser o para tener? ¿He pensado alguna vez qué es SER YO MISMO? ¿Soy un una persona para tener o para ser? Toda lucha en la vida no puede ser una lucha contra el cuerpo con el fin de llegar a tener. Toda lucha en la vida es una lucha en armonía con el cuerpo y la mente. Nuestra armonía emocional no puede sacrificarse por una racionalidad del tener. Tiene, y debe, ser una racionalidad emotiva. Un buscar y construir emocionalmente.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;La vida se marcha. Hasta el momento no hay un criterio empírico que nos garantice que viviremos esta vida más allá de la muerte. La religión es un discurso espiritual. El recuerdo de una vida feliz, tiene que ser el recuerdo del día anterior, de la noche anterior, de la tarde anterior, de la mañana anterior. No hay que esperar la vejez para recordar lo que hemos y cómo lo hemos vivido, porque no hay garantía de que llegaremos a la vejez.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;Una ética personal basada en la armonía emocional puede hacer de nuestras múltiples ocupaciones una vida comprometida con sentido, donde no se sacrifique el cuerpo y la mente. Una ética de la armonía emocional que a la vez que lucha para el tener viva para el ser. Ser a plenitud.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;El YO no puede separarse del YO. Es decir, no podemos perseguir metas sacrificando nuestra vida corporal de nuestra vida emocional. No podemos, somos una dimensión psicobiológica. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;Hay que sacar una cita crucial, un encuentro crucial con nosotros mismos. De lo contrario, seremos esponjas biológicas, seres vivientes pero no existentes con sentido.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6062920170523121077-5785277314198646055?l=lafronesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lafronesis.blogspot.com/feeds/5785277314198646055/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6062920170523121077&amp;postID=5785277314198646055' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/5785277314198646055'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/5785277314198646055'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lafronesis.blogspot.com/2010/10/el-encuentro-crucial-no-cabe-duda-que.html' title=''/><author><name>Wilmer Casasola R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08285271823522347029</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TSz4V0aHkjI/AAAAAAAAAQk/a_lKwXNknLA/S220/cuervonegro.bmp'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6062920170523121077.post-6109583700699879187</id><published>2010-09-27T14:13:00.000-07:00</published><updated>2010-09-27T14:13:24.751-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: x-large;"&gt;Filosofía para gladiadores&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Cómo se triunfa a martillazos&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;(II)&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;I. La esperanza causa pasividad intelectiva. Si bien es cierto que la llamada inteligencia emocional es importante, es oportuno caer en cuenta que pensar objetivamente permite ver las posibilidades racionalmente reales de una meta trazada idealmente. Todos anhelamos alcanzar un fin, es decir, anhelamos triunfar. Pero la vida no es solamente un anhelo, una esperanza idiota. Eso que llamamos esperanza tiene que materializarse cotidianamente con acciones reales enfocadas a alcanzar nuestro objetivo, de lo contrario, lo que haríamos a diario es vegetar mientras la vida sigue inexorablemente.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;II. La esperanza es un estado vegetativo de la mente y en consecuencia de las acciones humanas. Dice el adagio del pueblo que la esperanza es lo último que se pierde. Por eso hay gente que envejece sin haber logrado nunca nada significativo: esperan, esperan, y esperan. La gente ontologiza la esperanza. Esto, en términos que todos podamos entender, quiere decir que la gente legitima la esperanza, le da una consistencia real. La esperanza estaría entonces en un lugar inexistente y sólo habría que tener fe en ella para que nuestros anhelos se cumplan. De esta manera la esperanza deviene en un acto de fe cotidiano. Eso es vegetar.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;III. La esperanza es el sueño de la razón. La razón, la capacidad de percibir objetivamente nuestra propia existencia, tiene que mantenerse en continua vigilia. La esperanza es un sueño lírico, la razón el látigo que debe azotar a diario nuestra somnífera pasividad romántica. Es decir, si queremos alcanzar nuestras metas tenemos que luchar. Las visiones mesiánicas que queden para los libros sagrados y su fantasioso mundo de promesas trascendentales. La lucha por triunfar es aquí y ahora mientras se vive.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;IV. En efecto, esas esperanzas trascendentales han hecho de nosotros seres racionalmente pasivos y, la verdad, seres emocionalmente pendejos o cobardes. La debilidad no es una virtud. La esperanza hace que el tiempo pase por nuestras vidas sin que nada hagamos al respecto, excepto esperar. La gente sin embargo suele ocultar su pasividad y deseos de vegetar apelando siempre a este adagio popular: “Hay más tiempo que vida.” ¡Por supuesto! El tiempo es eterno, la vida no. Nunca la sabiduría popular ha sido más estúpida que con esta frase que todo mundo repite con aires de profunda sabiduría... La vida es un efímero suplo de ilusión; el tiempo, una eternidad. Desde luego que hay más tiempo que vida, siempre habrá tiempo, lo que no hay es vida para vivir ese tiempo que los conformistas quieren justificar. La vida es una inexorable marcha hacia la muerte. Por esa simple razón, mientras dure esta ilusión biológica, debemos proyectarnos hacia la consecución de nuestras metas para edificar sólidamente nuestro triunfo. O bien, vegetemos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;V. Estar en vigilia quiere decir que nunca debemos perder de vista el propósito que nos hemos trazado idealmente. Durante el tiempo que tardemos en llegar a la cúspide de nuestro ideal posiblemente tendremos que comer el barro que otros dejan al caminar. La miseria es una realidad que no podemos ocultar. Y entre más prolonguemos el recorrido que nos llevará a nuestra meta, por más tiempo comeremos miserablemente el barro que otros dejan al pasar.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;VI. La esperanza deviene en una actitud pasiva, en una inactividad física y racional. bajo los embrujos de falsas expectativas la gente sigue soñando cuando ni siquiera existen posibilidades reales de alcanzar lo que imaginan. La imaginación, tan importante para los artistas, es un peligro en cabezas inactivas. Una imaginación pasiva provocaría una suerte de embolia cerebral. La imaginación es la anticipación escénica de nuestras acciones concretas y no la virtualidad que jamás aterriza en la realidad. Por eso hoy día la gente se oculta en la red. Allí justifican la práctica de sus anhelos imaginados porque interactúan con una realidad concreta que en última instancia es una realidad virtual. De esta manera Internet introduce una nueva dimensión social en el ser humano, esto es, Internet es la causa de una antropología virtual La imaginación es el invierno de la razón. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;VII. La razón es la fe de los ateos. La razón constituye una suerte de esperanza, pero una esperanza que no se abandona a la suerte de milagros sino a la lucha constante por ver materializados todos aquellos planes, metas o ideas que se ha propuesto.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6062920170523121077-6109583700699879187?l=lafronesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lafronesis.blogspot.com/feeds/6109583700699879187/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6062920170523121077&amp;postID=6109583700699879187' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/6109583700699879187'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/6109583700699879187'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lafronesis.blogspot.com/2010/09/filosofia-para-gladiadores-como-se.html' title=''/><author><name>Wilmer Casasola R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08285271823522347029</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TSz4V0aHkjI/AAAAAAAAAQk/a_lKwXNknLA/S220/cuervonegro.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6062920170523121077.post-3423226056754846821</id><published>2010-09-22T15:55:00.000-07:00</published><updated>2010-09-27T11:30:34.000-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: x-large;"&gt;&lt;strong&gt;Hedoné&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Una filosofía de la felicidad&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;________________________________________&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;strong&gt;El pensamiento ético de Epicuro&lt;/strong&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Epicuro fue un filósofo griego que nació hacia el año 341 y murió hacia el 270 a. C., y creador de una doctrina ética llamada hedonismo. Tenía aproximadamente 32 años cuando adquirió una casa con un gran jardín, alejada un poco del centro de Atenas, en la que fundó una escuela filosófica, más popularmente conocida como el Jardín de Epicuro. Allí confluyeron diversas personas buscando paz y felicidad, entre ellos mujeres, esclavos, y sus discípulos, unidos todos por estrechos lazos de amistad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;﻿ &lt;table cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="float: left; margin-right: 1em; text-align: left;"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TKDXQgzhi0I/AAAAAAAAAP0/LswuNec4PAQ/s1600/epicuro.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; cssfloat: right; height: 180px; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto; width: 149px;"&gt;&lt;img border="0" height="200" px="true" src="http://2.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TKDXQgzhi0I/AAAAAAAAAP0/LswuNec4PAQ/s200/epicuro.jpg" width="149" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;﻿ &lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;La filosofía práctica de Epicuro es simple: &lt;strong&gt;“el placer es principio y fin del vivir feliz”&lt;/strong&gt;. Sin embargo, en la doctrina de Epicuro el placer no debe entenderse desmedidamente. En efecto, hay una jerarquía de los placeres de los cuales hay que alcanzar un uso razonable. De esta manera, los placeres se pueden 1) favorecer si son naturales y necesarios; se pueden 2) admitir si son naturales, pero no necesarios; y 3) evitar los que no son ni naturales ni necesarios.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Dado que el placer es el principio y el fin del vivir feliz, Epicuro cree que no se puede elegir cualquier placer, sino que hay momentos en los que se debe soslayar muchos placeres cuando éstos causan más molestias que placer, y en consecuencia, felicidad. En efecto, aunque el placer es el objetivo final de una vida feliz, dice Epicuro que no se trata de &lt;strong&gt;“los placeres de los vicios”&lt;/strong&gt;, sino por el contrario, del placer que evite el dolor en el cuerpo y &lt;strong&gt;la perturbación en el alma&lt;/strong&gt;. Una vida feliz y placentera para Epicuro es lograr &lt;strong&gt;la serenidad del alma&lt;/strong&gt; o &lt;strong&gt;ataraxia&lt;/strong&gt;, que requiere a la vez ser una persona &lt;strong&gt;autárquica&lt;/strong&gt;, una persona que sepa ser autosuficiente y contar con la prudencia para saber elegir bien.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Epicuro considera que todas las virtudes nacen de la prudencia, esto es, de la frónesis o sabiduría práctica. La prudencia, afirma Epicuro, &lt;strong&gt;“enseña que no es posible vivir placenteramente sin vivir sensata, honesta y justamente, ni vivir sensata, honesta y justamente sin vivir con placer.”&lt;/strong&gt; El placer es la medida del buen vivir. No un placer desordenado, sino un placer prudentemente reflexionado. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Volver al Jardín de Epicuro&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TKDYgYbP0SI/AAAAAAAAAP4/69kFbfRuiFE/s1600/bosque-bambu.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" px="true" src="http://4.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TKDYgYbP0SI/AAAAAAAAAP4/69kFbfRuiFE/s320/bosque-bambu.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;La filosofía también puede verse como una terapia para las dolencias del alma. Filosofía para esa interioridad psicológica que da cuenta de nosotros mismos y que a ratos se siente dolida por el vaivén de la vida. La Filosofía, para parodiar a Aristóteles, se predica de muchas maneras. Así, puede hablarse de una Filosofía Académica o de una filosofía coloquial o dialogal, que fue la forma como Sócrates inició sus andanzas filosóficas por Atenas, y que es la forma como hoy podríamos entablar un diálogo filosófico con muchas personas. En fin, lo han dicho, Jasper, Bochensky, Láscaris, y con toda seguridad muchos otros filósofos alrededor del mundo: todo hombre se hace filósofo alguna vez en su vida, esto porque es imposible no filosofar. Claro que en esto hay jerarquías en cuanto al razonamiento filosófico, pero lo importante es no dejar de&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&amp;nbsp;filosofar. La gente deja de filosofar y huye de la Filosofía cuando se intenta instaurar o &lt;em&gt;legitimar una Filosofía&lt;/em&gt;. Esos dogmatismos filosóficos son el cáncer de la Filosofía.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Nos hace falta una cierta &lt;em&gt;inteligencia filosófica&lt;/em&gt; para aplicarla a nuestra vida diaria. No existe idea, por absurda que parezca, que no contribuya a la realización de una acción práctica. Las ideas de Epicuro son por todos conocidas. Incluso, no hace falta ser un agudo filósofo para caer en cuenta que el placer nos procura una vida feliz. Quien esto negara está verdaderamente jodido. La sabiduría de los antiguos tiene vigencia hoy, y Epicuro nos ofrece una filosofía para la vida feliz. Veamos&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;En la época que nos toca vivir, &lt;strong&gt;la época del estrés y de la depresión&lt;/strong&gt;, hay que volver la mirada hacia la &lt;em&gt;ataraxia, hacia la serenidad del alma&lt;/em&gt;. La sociedad altamente industrializada y mecanizada que envuelve al mundo en la actualidad, ha creado un virus psicológico mortal que nos deteriora a diario la posibilidad de una vida feliz. Este virus, el estrés y su manifestación funesta, la depresión, es el causante de nuestra perturbación del alma, o si se quiere, de nuestra perturbación emocional. La serenidad se marchita, el placer decae, la felicidad se marcha para no volver en nombre de una neurosis artificial que justifica nefastamente la ingesta de &lt;strong&gt;fármacos que envenenan el cuerpo y la mente&lt;/strong&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Esta serenidad del alma se logra a través de una &lt;em&gt;sabiduría práctica&lt;/em&gt;. La prudencia, eso que los griegos llamaban &lt;strong&gt;frónesis&lt;/strong&gt;, es la medida que evita caer en el exceso de los placeres que luego provocarán dolor. Podríamos sentirnos felices saciando nuestros apetitos, cualquiera sean estos, pero si no tenemos la prudencia, luego vendrá el dolor. El placer de fumar (cualquier cosa), de tomar licor, de comprar, de jugar, de comer, etc., son placeres en sí mismos, pero sin la justa medida devienen luego en dolor. Ahora bien, pese a que unos placeres proporcionan cierto bienestar, recordemos lo que Epicuro enseña: evitar los placeres que no son ni naturales ni necesarios.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Es imposible negar que el placer sea motivo del vivir feliz. La prudencia, esta sabiduría práctica, es la herramienta racional que nos brindaría la serenidad del alma y la posibilidad de gozar del placer sin caer en los excesos que más bien perturbarían nuestra dimensión emocional y física, en una palabra, nuestra vida. Epicuro sabía que la sensatez, la honestidad y la justicia eran condiciones necesarias para llevar a cabo un hedonismo con prudencia. En eso consiste la frónesis: en vivir placenteramente de manera sensata, honesta y justa. No sólo una sensatez, honestidad y justicia con nuestra propia vida, sino también con la vida del otro. Porque el placer nuestro puede ser el dolor del otro. El otro punto que sugiere Epicuro es inverso: no se puede vivir de manera sensata, honesta ni justa sin vivir con placer. Es decir, una vida feliz basada en el placer ha de buscar prudentemente a la vez la sensatez, la honestidad y la justicia tanto en la propia persona como en la persona de los demás. Y en esto hay que recordar a Kant: las personas no somos un medio, sino un fin en sí mismas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;El hedonismo es una filosofía de la felicidad, una filosofía del placer de vivir bien. Y podría pensarse aceleradamente que hoy vivimos sumidos en un hedonismo, pero no es así. La época del estrés posiblemente se prolongue cada día más hasta llegar a ser el siglo del estrés y de la depresión donde seremos seres psicóticos bajo la presión de un mundo acelerado que nos separa del otro. Volver a recobrar la serenidad del alma en este mundo turbulento puede dar como resultado una nueva filosofía del placer y de la felicidad. Hay muchos placeres. Epicuro sabía que la amistad era motivo de placer, y de ahí que haya creado su Jardín. Nos hemos olvidado del placer de la amistad. Hoy tenemos &lt;em&gt;compas&lt;/em&gt;, no amigos. Una vida feliz es también una vida de amistad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6062920170523121077-3423226056754846821?l=lafronesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lafronesis.blogspot.com/feeds/3423226056754846821/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6062920170523121077&amp;postID=3423226056754846821' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/3423226056754846821'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/3423226056754846821'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lafronesis.blogspot.com/2010/09/hedone-una-filosofia-de-la-felicidad-el.html' title=''/><author><name>Wilmer Casasola R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08285271823522347029</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TSz4V0aHkjI/AAAAAAAAAQk/a_lKwXNknLA/S220/cuervonegro.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TKDXQgzhi0I/AAAAAAAAAP0/LswuNec4PAQ/s72-c/epicuro.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6062920170523121077.post-7838026403158701872</id><published>2010-09-16T18:07:00.000-07:00</published><updated>2010-09-16T18:07:06.255-07:00</updated><title type='text'>Lirios para un alma asesinada.</title><content type='html'>&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Me sacaste de la oscuridad con tu brillo&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Mi alimento eran las tinieblas de la soledad &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Y con tu bella sonrisa &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Luz le diste a mi vida por la eternidad&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Mil flores por mis venas han destilado&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Mil flores más destilarán&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Y ninguna como tú&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Llenar mi corazón podrá&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Ángel negro soy&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Demonio cancerbero&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Que tus frágiles alas blancas no supe acariciar&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Has volado Campanita&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Polvo de Hadas tiraste al universo&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Y dicha merecida a tus manos llegó&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Yo, monstruo del universo y bestia de las tinieblas&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Tu alma blanca silenciosamente he tocado&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;El miedo y la angustia ante tu belleza&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Ira cobarde me ha provocado.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Y vuelas Campanita&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Porque polvo de Hadas tienes en tu corazón&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Y lluvia jubilosa haces&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Provocando en todos ilusión&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Filosos dientes salen de mí ser&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Cuernos de acero cruzan mi intelecto&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Y lloro el dolor de unas alas negras teñidas de maldad&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Que salieron de mi carne sin quererlo a voluntad&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Es el retrato de un poeta&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Que ojos de fuego infernal le brillan en la negredad&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Que cuernos de bestia maligna le salen sin cesar&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Que alas de hematófago vuelan en la oscuridad&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Y con un lirio en las manos&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Tu vida maté&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Campanita bella&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Te has ido para no volver&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Y en mi tumba un lirio teñido en sangre negra por siempre se quedó.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Un eco amargo en la oscuridad&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Tus pasos el silencio marchitó&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Este corazón&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Para siempre se secó… &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6062920170523121077-7838026403158701872?l=lafronesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lafronesis.blogspot.com/feeds/7838026403158701872/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6062920170523121077&amp;postID=7838026403158701872' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/7838026403158701872'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/7838026403158701872'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lafronesis.blogspot.com/2010/09/lirios-para-un-alma-asesinada.html' title='Lirios para un alma asesinada.'/><author><name>Wilmer Casasola R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08285271823522347029</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TSz4V0aHkjI/AAAAAAAAAQk/a_lKwXNknLA/S220/cuervonegro.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6062920170523121077.post-648663678104634198</id><published>2010-09-07T13:47:00.000-07:00</published><updated>2010-09-07T13:47:59.338-07:00</updated><title type='text'>Filosofía para gladiadores (I)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Voy a parodiar el título de una obra de Nietzsche: cómo se triunfa a martillazos. Esto que he llamado Filosofía para gladiadores constituye una serie de reflexiones acerca de la lucha que muchos emprendemos o hemos emprendido para llegar, o al menos aproximarnos, a metas que una vez fueron imaginadas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No se piense que intento secundar ni el estilo ni las propuestas de Nietzsche. Nietzsche tiene su importancia dentro de la historia de las ideas, ya se le considere un filólogo con algunas ocurrencias filosóficas, ya se le considere un filósofo medianamente coherente entre sí. Él, al igual que su venerado maestro Schopenhauer, así como muchos otros filósofos, han hablado de cierta voluntad o cierto espíritu fuerte desde un discurso falso. Se trata de aristócratas, personas que tuvieron un estatus social privilegiado que les permitía dedicarse a la vida ociosa intelectual sin ninguna preocupación económica o social en particular. En consecuencia, sus discursos son construcciones racionales con mucha genialidad, pero muchas veces carentes de objetividad en cuanto son creaciones ociosas que dicen del mundo aquello que no se vivió en absoluto.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Piénsese por ejemplo en el chico de Königsberg, Immanuel Kant (1724-1804), considerado uno de los filósofos más influyentes de la época moderna. Sus construcciones morales nos quieren imponer una ética del deber, una ética formal, una deontología de las acciones humanas al margen del sentimiento. Se trata de un aristócrata cuya moralidad pietista lo hace crear un sistema ético donde el deber está por encima del tener. Los imperativos morales para actuar tienen que ser categóricos, esto es, al margen de cualquier interés particular o inclinación sentimental. Para él es sencillo decir que las cosas se hacen por deber. Sin embargo, tanto en aquellos tiempos, como con mucha más razón hoy, a las personas no les interesa el &lt;strong&gt;deber ser&lt;/strong&gt;, sino el &lt;strong&gt;poder tener&lt;/strong&gt;. La dignidad de una persona pobre, la ilusión de sentirse existiendo en un mundo de indiferencia social, radica en las acciones encaminadas al poder tener: poder tener alimento que comer, poder tener una cama donde dormir, poder tener ropa nueva (o usada) que vestir, poder tener un techo humilde que lo abrigue ante el frío de la medianoche, un techo sencillo que lo proteja de la álgida lluvia y del ignífero sol, y que quizás le permita celebrar una triste navidad; en fin, una ilusión cínica de poder tener las migajas que arroja un mundo socialmente indiferente y desigual.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No quiere decir esto que la persona que sufre la indiferencia social esté al margen de la moralidad. Pero veamos. No es lo mismo, de acuerdo con la ética kantiana, que un político opulento se encontrase un maletín con dinero y por deber lo entregue a algún oficial o policía, a que ese mismo maletín sea encontrado por un hombre que ha sufrido hambre durante el día mientras buscaba algún trabajo y alimento para sus hijos. Pensando la ética de Kant en la vida real, que es la forma como la filosofía debería enfocarse, el deber ha de estar desapegado de todo sentimiento e interés. La entrega del maletín no puede hacerse con miras a una posible recompensa, ni siquiera puede pensarse en el orgullo moral mismo de haberlo entregado, pues entonces la acción estaría determinada por cierto egoísmo emocional. La acción ha de hacerse áridamente formal, seca, sin emotividad, todo es por deber y nada más que por deber. El hombre pobre, de acuerdo con esta ética, no debería recibir nada a cambio, debería sentirse importante por ser honrado, no debería pensar en sus problemas personales. Todo sería por deber. Ese hombre dejará a su familia al margen por deber moral. Ante esta situación, ¿aplaudiríamos con admiración la acción de ese hombre por moralmente honrado, o por ingenuamente imbécil? Sólo medítelo y saque sus propias conclusiones.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La ética es un discurso al que también hay situar objetivamente. La ética puede constituir un discurso académico, que bajo argumentos de transparencia y rectitud, podría generar víctimas humanas al exigirles actitudes que corresponden a un mundo acomodado y no a un mundo de supervivencia, un mundo de gladiadores. No es lo mismo aquel hombre o mujer intelectual que ingresa a una librería y gasta ¢45.000 en libros sobre temas éticos y luego se sienta a escribir en su portátil de $1000.000 sobre &lt;strong&gt;humanismo, ética y sociedad, ética del cuidado, ética y feminismo, ética de los animales, ética de los embriones, ética de la tecnología, ética, ética, ética, ética, ética, ética… y etc&lt;/strong&gt;., a aquella persona que desea tener ¢5000 para comprar algunas cosas que comer para su familia, o para comprar un par de zapatos baratos para que su hijo o hija puede ir a la escuela o el colegio, entre muchas situaciones que no es necesario enumerar. Vale la pena meditarlo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hace muchos años, en otro contexto y situación, leí con gusto las obras de Esquilo, entre ellas Prometo. Desde entonces las palabras que Esquilo pone en boca del titán Prometeo me han acompañado en todo momento: Es cosa fácil para el que está libre de penas aconsejar y hacer reflexiones a los que sufren. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A las personas no hay que darles esperanza. Si no podemos cambiar la situación de una persona, no la embriaguemos con posibilidades inexistentes. Entre más se prolonga la esperanza sin posibilidad de realización, más agudo se hace el dolor en la persona. Solo hay dos cosas que nos compete hacer: o bien ayudamos con una acción concreta materializable, o bien ofrecemos las ideas necesarias para que la persona piense y en consecuencia actúe de otra forma. Una idea también puede cambiar la marcha de nuestra vida. Pero no es lo mismo una idea mesiánica que sostiene una esperanza ingenua, que una idea objetiva que nos ubica de plano en la realidad vivida a la cual se desea cambiar.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6062920170523121077-648663678104634198?l=lafronesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lafronesis.blogspot.com/feeds/648663678104634198/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6062920170523121077&amp;postID=648663678104634198' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/648663678104634198'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/648663678104634198'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lafronesis.blogspot.com/2010/09/filosofia-para-gladiadores-i.html' title='Filosofía para gladiadores (I)'/><author><name>Wilmer Casasola R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08285271823522347029</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TSz4V0aHkjI/AAAAAAAAAQk/a_lKwXNknLA/S220/cuervonegro.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6062920170523121077.post-5009294349851188535</id><published>2010-09-02T18:27:00.000-07:00</published><updated>2010-09-02T18:47:00.591-07:00</updated><title type='text'>Otoño sin primavera</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TIBHGuPg_gI/AAAAAAAAAOs/V5Sft478gcA/s1600/poesia.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" ox="true" src="http://1.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TIBHGuPg_gI/AAAAAAAAAOs/V5Sft478gcA/s320/poesia.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: center;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;El otoño le ha llegado silenciosamente&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: center;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;Caminó por oscuros senderos&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: center;"&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TIBNaxr2BhI/AAAAAAAAAPs/qTM8Znqxl_4/s1600/Winter_Sadness_4_by_slamdunker.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; cssfloat: right; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" ox="true" src="http://4.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TIBNaxr2BhI/AAAAAAAAAPs/qTM8Znqxl_4/s200/Winter_Sadness_4_by_slamdunker.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;Densas montañas y ríos turbulentos cruzó…&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;Mira el horizonte del olvido&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: center;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;Y el silencio le grita que se ha marchado para no volver&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: center;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;Los oscuros cielos en tinta negra se tiñeron&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: center;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;Y los riachuelos frescos para siempre se secaron&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: center;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;Se marcha nostálgica para no volver…&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: center;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;Otoño silencioso que lo envuelve sin piedad&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: center;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;Y ese corazón que late cuando el tiempo se marchó&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: center;"&gt;Y ese frío invierno que lo abriga con crueldad…&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: center;"&gt;Las hojas se desprenden secas y marchitas&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: center;"&gt;Y el frío invierno con turbulenta fuerza las entierra en el olvido&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: center;"&gt;Y ante la agonía del silencio&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: center;"&gt;La primavera le llegó…&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: center;"&gt;Bella y fresca primavera&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: center;"&gt;Que llega cuando el tiempo se marchó&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: center;"&gt;Allí en silencio un castillo de letras se derrumba&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: center;"&gt;Voces en el cielo que ningún dios escuchó&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: center;"&gt;Voces en la tierra que el bronce sepultó…&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: center;"&gt;Y llega silenciosa la bella y fresca primavera&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: center;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TIBNHEWE0xI/AAAAAAAAAPE/J5hWW2ofWC0/s1600/20080610075650-gota-20de-20lluvia.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: left; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="181" ox="true" src="http://3.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TIBNHEWE0xI/AAAAAAAAAPE/J5hWW2ofWC0/s200/20080610075650-gota-20de-20lluvia.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;Camina por el púlpito de la razón…&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: center;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;Pero el otoño le llegó&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: center;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;Y un frío silencioso en su casa se alojó…&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: center;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: center;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;Y&amp;nbsp;llega bella, tan bella primavera&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: center;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;Gota transparente de cristal&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: center;"&gt;Estrella fulgurosa colosal&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: center;"&gt;Pequeño gran diamante universal…&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: center;"&gt;Así llegó a él, otoño oscuro que se marchita silenciosamente&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: center;"&gt;Así llegó ella, primavera fresca que florece jubilosamente&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: center;"&gt;Así le llega un suspiro&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: center;"&gt;Cuando ese aire no puede respirar…&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: center;"&gt;¿Por qué?...&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6062920170523121077-5009294349851188535?l=lafronesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lafronesis.blogspot.com/feeds/5009294349851188535/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6062920170523121077&amp;postID=5009294349851188535' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/5009294349851188535'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/5009294349851188535'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lafronesis.blogspot.com/2010/09/otono-sin-primavera.html' title='Otoño sin primavera'/><author><name>Wilmer Casasola R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08285271823522347029</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TSz4V0aHkjI/AAAAAAAAAQk/a_lKwXNknLA/S220/cuervonegro.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TIBHGuPg_gI/AAAAAAAAAOs/V5Sft478gcA/s72-c/poesia.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6062920170523121077.post-8397443493243442709</id><published>2010-09-02T17:46:00.000-07:00</published><updated>2010-09-03T07:37:34.021-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='otoño'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lírica'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lluvia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='espina'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='primavera'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>Un eco en la eterna oscuridad</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TIBEByD0zOI/AAAAAAAAAOk/iBBYzx5exIM/s1600/poesia.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" ox="true" src="http://2.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TIBEByD0zOI/AAAAAAAAAOk/iBBYzx5exIM/s320/poesia.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;Un otoño viene a mí silencioso&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;Corre lentamente&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;Y la risa se disipa en el aire…&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;Camina bella tras de mí&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;La muerte siempre andando&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;En azules prados de oscuros arco iris negro…&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;Bajan corriendo quebradas cristalinas&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;Amargas aguas que bebo sin cesar…&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;Alma ingrata que del pecho me saliste&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;Fuga heroica de una mente que no tiene salvación&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;Alma encadenada&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;Llanto de dolor&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;Verdugo miserable que hieres con pasión&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;Primavera azul en el aire&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;Negra oscuridad que me abrigaste&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;Nada vi de aquellos lirios en el prado&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;Porque la muerte silenciosa me llegó…&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;Un otoño negro &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;Lentamente corriendo hacia mí viene&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;Las flores del campo&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;En espinas hirientes se transformaron&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;Lluvia, que fuiste amarga hasta el amanecer&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;El eco de aquella primavera en mi mente se perdió&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;Nada queda&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;Brillante intelecto&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;Espina filosa&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;Eco oscuro que envuelve en púas amargas&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;Esta cosa que llaman corazón…&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;Sí, eco, otoño, espinas…&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;Brillante luz que no brillas en esta amarga oscuridad&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;¿Me ves?&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;¿Ves aquí arriba donde estoy enterrado?&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;La muerte llegó silenciosa&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;Sin que la dulce primavera&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;Risas en los campos flores haya dado&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6062920170523121077-8397443493243442709?l=lafronesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lafronesis.blogspot.com/feeds/8397443493243442709/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6062920170523121077&amp;postID=8397443493243442709' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/8397443493243442709'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/8397443493243442709'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lafronesis.blogspot.com/2010/09/un-eco-en-la-eterna-oscuridad.html' title='Un eco en la eterna oscuridad'/><author><name>Wilmer Casasola R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08285271823522347029</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TSz4V0aHkjI/AAAAAAAAAQk/a_lKwXNknLA/S220/cuervonegro.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TIBEByD0zOI/AAAAAAAAAOk/iBBYzx5exIM/s72-c/poesia.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6062920170523121077.post-3014282736967760794</id><published>2010-08-26T19:20:00.000-07:00</published><updated>2010-09-02T16:28:50.380-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='libertad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Rousseau'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='moral'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Comet-Sponville'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Autonomía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Gorki'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Andersen'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Lacadena'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Kundera'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='kant'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sociedad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ética'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sartre'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Savater'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: x-large;"&gt;&lt;strong&gt;Las cadenas de la libertad&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Hacia una práctica de la autonomía cotidiana&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;Presentación&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;em&gt;El presente artículo trata el tema de la autonomía. En él se aborda a la vez el tema de la libertad, en tanto uno y otro concepto están íntimamente ligados entre sí.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;em&gt;El trabajo está dividido en tres apartados. El primero de ellos hace mención del concepto&lt;/em&gt; autonomía&lt;em&gt;, según lo entendía Kant. Allí mismo se discute brevemente la implicación de dar por supuesto una moral y ética connatural en el ser humano, ésta última, inclusive a nivel genético, según lenguaje actual. El segundo apartado trata de forma somera el tema de la sociedad como limitante del ejercicio autónomo. Finalmente, un tercer apartado se extiende en la discusión sobre libertad y autonomía.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;em&gt;Este último apartado, si bien introduce la interlocución de autores, no persigue realizar una arqueología del saber filosófico. Busca, antes que una arqueología filosófica, presentar una filosofía coloquial que permita reflexionar acerca de nociones puramente conceptuales o racionales con implicaciones en la vida práctica. En efecto, es a partir de la dilucidación de las ideas, y a la vez, a partir de la adquisición de las mismas, que nuestra vida puede tener una orientación práctica más reflexiva, crítica y analítica sobre por qué actuamos o deberíamos actuar de terminada manera. Toda acción humana es el producto de un conjunto de ideas. La vida práctica se sustenta en un universo teórico…&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;I. La autonomía kantiana&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El filósofo alemán, Immanuel Kant (1724-1804), se refería al término autonomía —específicamente &lt;em&gt;autonomía de la voluntad&lt;/em&gt;— como la capacidad que tiene el sujeto de darse leyes a sí mismo sin que medie ningún interés propio ni ajeno. Los imperativos para actuar no deben estar condicionados por ningún interés. En palabras de Kant, la mediación de cualquier interés deja por fuera la propia voluntad, con lo que se arruina “irrevocablemente todo esfuerzo encaminado a descubrir un fundamento supremo del deber” (2oo7: 46). Al existir algún interés los imperativos para actuar estarían siempre condicionados con lo que no servirían para el “mandato moral”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La autonomía de la voluntad es propia de seres racionales. Es en manos de esta comunidad de seres racionales en las que reposaría un reino en que los sujetos se tratasen todos siempre como fines y no como medios. Por reino de los fines entiende Kant “el enlace sistemático de distintos seres racionales por leyes comunes” (2007:46). Estas leyes comunes, propias de seres racionales, exige que cada uno de nosotros debe “tratarse a sí mismo y tratar a todos los demás nunca como simple medio, sino siempre al mismo tiempo como fin en sí mismo” (2007:46). En sencillas palabras, el reino de los fines viene a ser una suerte de comunidad de seres racionales legislados por unas leyes tales que exigen vernos a nosotros mismos y a todas las demás personas, siempre como un fin en sí mismo y nunca como un simple medio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De Kant hemos aprendido que la persona humana debería tratarse siempre como un fin en sí misma, y jamás como un simple medio. Sin embargo, lo habitual es que el ser humano se trate siempre como un medio. La vida cotidiana nos muestra esta práctica antiética: usamos a las personas cuando las necesitamos bajo los embrujos de una sinceridad hipócrita y luego las abandonamos como si se trataran de simples objetos desechables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noción de autonomía en Kant está íntimamente relacionada con la noción de moral. Este filósofo creía que en nosotros “existen realmente leyes morales puras que determinan enteramente a priori […] lo que hay y lo que no hay que hacer” (&lt;em&gt;Crítica de la razón pura&lt;/em&gt;: a 807, b 835). De ahí que creyera que la autonomía es la capacidad que tiene el sujeto de darse leyes a sí mismo sin que medie ningún interés propio ni ajeno, y que dada esta independencia de intereses o inclinaciones, el ser humano podría actuar bajo las exigencias de imperativos categóricos morales. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A diferencia de esta ontologización de la moralidad, mucho de nuestro comportamiento moral está condicionado por imposiciones conductuales a través de diversos mecanismos heterónomos, como lo son la sociedad, la familia, la religión, entre otros. Así las cosas, las nociones de autonomía y de moral se hacen sospechosas… Las leyes morales de las que habla Kant no pueden ser consustanciales al ser humano. Somos seres biológicamente condicionados para aprender unas determinadas conductas morales, pero de ahí no se sigue que seamos seres biológicamente morales. Menos aún hemos de traer impreso en nuestro código genético unas leyes morales puras con las cuales dirigir nuestras acciones. La moral es un proceso de aprendizaje conductual antes que una característica natural del ser humano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, la anterior afirmación es controversial. Actualmente hay quienes creen que en efecto estamos determinados genéticamente como seres éticos. En efecto, el genetista y teólogo español Juan Ramón Lacadena sostiene que “El hombre es un sujeto ético porque es el único ser vivo capaz de anticipar acontecimientos y obrar en consecuencia, es decir, de hacer un juicio de valor o de distinguir el bien del mal.” (2003: 540). Lacadena parte de la idea elemental de la evolución humana, como lo es en efecto el proceso de hominización en el que el homínido adquiere la capacidad de autorreflexión, y de ahí argumenta que “la ética surge como consecuencia evolutiva” al punto de afirmar que “los humanos están genéticamente determinados como seres capaces de ser éticos.” (2003: 540). El ser humano es incapaz de distinguir el bien y el mal naturalmente. Para empezar, lo que llamamos bien y mal son abstracciones intelectivas con orígenes diversos y construidos socialmente. En modo alguno se puede legitimar ontológicamente un tal bien o un tal mal. Las nociones de bien y de mal pueden tener su fundamento en mitologías, religiones, tradiciones culturales, entre otros, que van creando todo un imaginario social, y como tales, crean a la vez sujetos morales. Si el ser humano estuviese condicionado genéticamente como ser ético, la humanidad no sería hasta la fecha un lienzo teñido en sangre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero abordar la noción de autonomía en un lenguaje más sencillo, en una filosofía más coloquial que permita reflexionar sobre ésta sin caer en una arqueología filosófica. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;II. Condicionamientos sociales de la autonomía &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Somos esclavos de nuestro entorno. Nuestra personalidad es la confluencia de una serie de condicionamientos sociales que nos obliga a actuar de cierta forma ante los demás. Vivimos situados ante una estructura social que nos indica lo que es normal y correcto y condena como anormal toda acción que no se ajusta a ese canon de salud social. Y así, buscamos la normalidad de nuestra propia personalidad en el comportamiento de los demás. ¿Y si los demás esperan lo mismo de nosotros? En espera de un comportamiento socialmente correcto y normal moldeamos nuestro pensamiento y nuestras acciones como seres obedientemente domesticados. A eso le llamamos ser personas sociables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sociedad es un recurso legitimador de actitudes y comportamientos morales. Bajo el pretexto de salvaguardar ciertos valores se esconde la voz de un élite ortodoxa que pretende la permanencia de ciertos tabúes y reglas de comportamiento social propios de un época, sin caer en cuenta que la experiencia humana no es estática sino cambiante. La sociedad deviene entonces en una comunidad ideológica que suprime la libertad secular en nombre de la permanencia de unos valores morales sagrados que no tienen ninguna relación con la realidad vivida. Piénsese por ejemplo en la discrepancia generacional de los valores estéticos actualmente. Jóvenes que se atavian los cuerpos con tatuajes y parafernalias metálicas llamadas &lt;em&gt;piercing&lt;/em&gt; que resultan chocantes para otras generaciones con valores estéticos diferentes. Para unos es una aberración y lapidación contra el cuerpo, pero sobre todo, una apariencia social indeseable. Para otros, por el contrario, es una forma de situarse en el mundo cambiante, una forma de estar a la moda, de sentirse seguros de sí y estéticamente bellos y hasta sexis…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No porque la sociedad condicione la autonomía de muchos hay que verla como el purgatorio de los paganos del mundo contemporáneo. El punto neurálgico es caer en cuenta que la sociedad, es decir, nosotros mismos, limitamos la autonomía propia y ajena. Piense un momento en los mecanismos legitimadores que usted emplea para mantener en su grupo familiar o de amigos una serie de convicciones valorativas acerca de la vida, y caerá en cuenta que usted es parte de esta sociedad que condicionada la autonomía de otros. En especial sucede si usted tiene a su haber la responsabilidad maternal, paternal o fraternal de transmitir &lt;em&gt;buenos&lt;/em&gt; valores morales a su grupo familiar. Se sorprenderá cómo pretende limitar la autonomía de los demás bajo el argumento falaz de que usted está inculcándole &lt;em&gt;buenos&lt;/em&gt; valores. Ciertamente es bueno preocuparse por los demás. Pero cuando la preocupación por los demás deviene más en una imposición conductual antes que en una reflexión dialogal sobre las implicaciones de ciertas conductas o cursos de acción, tenemos una cadena limitadora de la libertad y de la autonomía de la persona humana. Zygmunt Bauman al respecto dice que “el impulso de preocuparse por el Otro, llevado al extremo, conduce a la aniquilación de la autonomía del Otro, a la dominación y la opresión” (2005: 19). La preocupación por el otro deviene en una ideologización de la conducta y en una violación de la autonomía. La preocupación desmedida por los otros supone a la vez cierta precariedad racional en ellos y cierta iluminación racional y emocional de parte de quien se preocupa,&amp;nbsp; quien ingenuamente cree que puede establecer las líneas de pensamiento y conductas necesarias para vivir una vida bien direccionada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;III. Libertad y autonomía&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un pensamiento ordenado es sinónimo de una personalidad segura de sí misma. Una personalidad segura de sí es aquella que busca una continua permanencia de su autonomía. La autonomía es la determinación del carácter de acuerdo con unas ideas aceptadas voluntariamente. Es la conquista de la propia persona donde no intervienen imposiciones externas que obliguen a pensar y actuar de determinada manera. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Autonomía no es sinónimo de anarquismo social. Tampoco autonomía quiere decir que absolutamente todo lo tenemos que pensar por nuestra propia cuenta, tal y como si fuésemos arañas que sacan de sí mismas el telar para construir su modo de vida. Autonomía remite a una cierta capacidad racional y emocional de valorar reflexivamente si algunas ideas están de acuerdo con la vida que deseo llevar individual y socialmente. Elegir ser cristiano, ateo, agnóstico, liberal, conservador, ecologista, terrorista, filántropo, misántropo, etc., significa que reflexivamente hemos encontrado que ese conjunto de ideas ayudan a darle algún sentido fundamental de felicidad a nuestra vida. Porque de no ser así, ¿cuál sería el esfuerzo heroico de fastidiarse la existencia siguiendo una vida que no nos proporciona el mínimo sentido de felicidad? Autonomía pues, no quiere decir que todo tenemos que pensarlo nosotros mismos, sino tener la capacidad de ponderar las ideas que flotan en el mundo, sea para aceptarlas o para rechazarlas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ser autónomo es tener la absoluta libertad de elegir la vida que se quiere. Ahora bien, el problema fundamental es si tenemos alguna vez libertad absoluta para elegir y realizar lo que queremos. Parece que la libertad no nos pertenece del todo. Hemos venido al mundo por accidente o por algún proyecto erótico de nuestros progenitores… Una vez arrojados a este laberinto biológico terrestre, iniciamos toda una lucha por conquistar cada vez mayores cotas de libertad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jean Jaques Rousseau (1712-1778), filósofo francés de gran influencia en diversos campos del saber humano, a propósito de la libertad afirmaba: “El hombre ha nacido libre, y sin embargo, vive en todas partes entre cadenas. El mismo que se considera amo, no deja por eso de ser menos esclavo que los demás.” (Libro I, cap. I). Esta afirmación, cuyo contexto se ubica en los estudios de filosofía política, tiene que ver con la vida práctica, con la vida cotidiana. En realidad, no hemos nacido libres. Esta es una afirmación muy exagerada. Nuestra carencia fisiológica nos sitúa de pleno en un mundo de interdependencias donde la libertad es mínima o casi nula.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nacemos situados en una dependencia absoluta sin libertad para elegir, sin libertad para movernos. En realidad, hemos nacido entre cadenas. Nuestra precariedad fisiológica, a diferencia de algunas otras especies, nos hace dependientes de los otros para sobrevivir. Esa libertad de la que nos habla Rousseau es una libertad con cadenas. En lo que no se equivoca Rousseau es que efectivamente en todas partes vivimos entre cadenas. Desde nuestra niñez hasta la adolescencia abrigamos una serie de imposiciones conductuales que de alguna forma marcan nuestra vida adulta. Y como dice Rousseau, el amo mismo no deja de ser menos esclavo de los demás. Y cuando no tenemos impedimentos externos que controlen nuestra vida, resulta que solemos ser esclavos de nuestras pasiones, de nuestros vicios, de nuestras debilidades, y en este sentido, llegamos a ser extraños en nuestro propio cuerpo, una mente que dirige por impulsos una vida sin control tal y como si ésta no fuese nuestra propia mente. La libertad arrastra cadenas. Cadenas de las que hay que desuncirse para tomar el timón de nuestra vida autónoma. El asunto radica en cómo lograrlo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según André Comte-Sponville, filósofo francés, “Ser libre es hacer lo que uno quiere” (2002: 73), tanto en sentido físico, como lo es la libertad de acción y movimiento, como en sentido metafísico, como lo es la libertad de la voluntad. Ésta última puede llamarse también libertad psicológica en tanto y cuanto tiene que ver con nuestra dimensión psíquica o mental y hasta espiritual, si se quiere. Cualquiera sea la acción que pretendamos ejercer, sea física o psicológica, cabe cuestionar si la libertad se mide por hacer lo que uno quiere. Así,&amp;nbsp;si no puedo alcanzar lo que quiero, ¿dejo de ser libre entonces? ¿Dejo de ser libre porque no he podido conquistar el corazón de la joven que me ha dejado el mundo patas arriba cuando creía ser yo la esencia de la racionalidad?... No, la libertad no tiene que ver con lograr nuestros deseos, sino con la determinación de quererlos y buscarlos. Fernando Savater, filósofo español, aclara que “Ser libres para intentar algo no tiene nada que ver con lograrlo indefectiblemente. No es lo mismo la libertad (que consiste en elegir dentro de lo posible) que la omnipotencia (que sería conseguir siempre lo que uno quiere, aunque pareciese imposible). Por ello, cuanta más capacidad de acción tengamos, mejores resultados podremos obtener de nuestra libertad.” (2003: 28). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La libertad no es del todo hacer lo que uno quiere, sino querer lo posible. Si confundimos libertad con hacer lo que queremos podríamos caer en un irracionalismo casi enfermizo y tener como resultado experiencias frustrantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jean-Paul Sartre, otro pensador francés, embriagado de existencialismo, decía que “el hombre está condenado a ser libre.” (1992: 40), y por esa razón creía que nadie puede indicarnos qué tenemos que hacer, sino que cada uno de nosotros debe elegir por sí mismo. Para Sartre, “elegir el consejero es ya comprometerse” con alguna idea determinada, en tanto el consejero tiene toda una visión del mundo que le transmitiría a quien solicita el consejo, de ahí que la respuesta del filósofo ante estos eventos es: “usted es libre, elija, es decir, invente. Ninguna moral general puede indicar lo que hay que hacer; no hay signos en el mundo.” (1992: 45). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La libertad de Sartre es vertiginosa: la libertad es tan absoluta que siempre tenemos que depender de nosotros mismos para elegir. En apariencia es el sumo grado de libertad, pero bien vista, es una libertad y autonomía ingenua. Si bien es cierto que en última instancia la responsabilidad de elegir es nuestra, no por ello tenemos que prescindir de otros puntos de vista, tanto a nivel profesional como a nivel vivencial. Nunca podríamos tener una capacidad tal de prever todas las consecuencias de nuestras acciones, y súmese a esto que pocas veces tomamos decisiones racionales sino impulsadas por un sentimiento pasional irreflexivo. De ahí que la orientación reflexiva será siempre una necesidad en nuestras vidas para poder elegir inteligentemente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nacimos libres. Somos libres en la medida que hacemos lo que queremos. Estamos condenados a ser libres… Más bien hemos nacido como seres fisiológicamente dependientes. A través de nuestra niñez y adolescencia tenemos una limitada libertad para hacer lo que queremos, y de adultos aún así tenemos ciertas limitaciones. Y finalmente no estamos condenados a nada. Si la libertad fuera una condena no sería libertad, sería una cadena más que constriñe la libertad misma. La libertad nuestra es interdependiente. Cada elección nuestra tiene consecuencias inmediatas: implica a seres biológicamente existentes a los que se le debe respeto. Hacer lo que uno quiere puede implicar lastimar, incluso, a quien uno quiere. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La autonomía implica libertad. El grado de libertad que tenemos determina el grado de autonomía que podemos ejercer. Ser autónomo significa darse a sí mimo las normas necesarias que permitan una existencia con sentido y orientación hacia una finalidad que se construye a voluntad y no por imposición conductual. La autonomía supone la adquisición voluntaria de un conjunto de principios que guían las acciones. Es la claridad racional de saber hacia dónde se dirige la vida. Jamás somos del todo libres. Vivimos ante continuos determinismos sin que los sepamos explícitamente que condicionan en gran medida, querámoslo o no, nuestra forma de pensar y de actuar. De ahí la importancia de construir nuestra propia autonomía en medio de estos mares de imposiciones conductuales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La libertad, que básicamente es física y psicológica, puede verse completamente obstruida por una serie de determinismos sociales. Desmitificar toda suerte de determinación en nuestra vida es una forma sana de empezar a ejercer nuestra autonomía. Una auténtica autonomía implica someter a crítica y análisis todos aquellos mandatos y prohibiciones que hemos recibido a través de nuestra vida. No se trata de caer en un anarquismo ingenuo, sino en preguntarse: &lt;em&gt;¿por qué debo seguir estas reglas sociales? ¿por qué debo obedecer estos mandamientos que se me imponen?&lt;/em&gt; La autonomía es la claridad de pensamientos. Pero para tener pensamientos claros es necesario indagar en otros pensamientos hasta el punto que se toma distancia, o bien, proximidad con ellos. El ser humano es una enciclopedia de errores andante porque pocas veces se toma el tiempo de ilustrar su pensamiento con lo que han reflexionado los demás. Nuestra soberbia en el plano vivencial y nuestra arrogancia en el profesional nos convierten día a día en seres emocional y racionalmente decadentes. Y en esta tarea reflexiva no se puede descartar ni subestimar ningún pensamiento. En lo cierto estaba Máximo Gorki cuando decía: “No hablemos de juventud ni de vejez; mejor será que veamos qué pensamiento es más acertado.” (1979: 80). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hans Christian Andersen hace decir a uno de sus personas, el Caracol, algo que merece meditarse en tanto encierra un &lt;em&gt;ethos&lt;/em&gt; peligroso en nuestros días: “El mundo no significa nada para mí. ¿Qué tengo que ver yo con el mundo? bastante es que me ocupe de mí mismo y en mí mismo.” (1992: 12). Vivimos hoy día envueltos en el caparazón de un &lt;em&gt;ethos&lt;/em&gt; de la indiferencia que, a diferencia de lo que cree Lacadena, nos aleja cada día más de un compromiso ético con nuestra humanidad. No se trata de caer en filantropía o altruismos irracionales, sino en tener la suficiente responsabilidad de cumplir la tarea social que nos corresponde a fin de convivir localmente de manera solidaria. Tampoco se trata de caer en lo que critica Zygmunt Bauman, de preocuparse a tal punto por el otro o los otros, que lo que se logra es más bien la aniquilación de su autonomía, sometiendo al otro a una suerte de dominación psicológica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La libertad es la condición necesaria para el ejercicio autónomo. Sin autonomía, sin libertad, somos cualquier cosa, menos seres humanos con dignidad y respeto. Y como bien lo expresó el novelista checo Milan kundera: “Lo peor no es que el mundo no sea libre, sino que la gente se haya olvidado de la libertad.” (2000:45).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;strong&gt;Obras citadas&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Andersen, H. Chr. (1992). Cuentos (Edición de Dolores Blanco Arrastra). La Habana: Gente Nueva. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Bauman, Z. (2005,). Ética posmoderna (Trad. Bertha Ruiz de la Concha). México: Siglo XXI Editores.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Comte-Sponville, A. (2002). Invitación a la filosofía (Trad. Vicente Gómez Ibáñez). Barcelona: Paidós.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Kant, I. (1997). Crítica de la razón pura. (Trad. P. Rivas). Buenos Aires: Alfaguara.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;_____. Fundamentación de la Metafísica de las Costumbres (Texto íntegro de la traducción de Manuel García Morente). San Juan, Puerto Rico: Edición de Pedro M. Rosario Barbosa. (Versión digital).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Gorki, M. (1979). La madre (Trad. A. Herráiz y J. Vento). Moscú: Progreso.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Kundera, M. (2000). La vida está en otra parte (Trad. Fernando Valenzuela). Buenos Aires: Seix Barral.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Lacadena, J. R. (2003). Genética y bioética. Madrid: Universidad Pontificia Comillas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Rousseau, J. J. (1999). El contrato Social. Versión digital: &lt;a href="http://www.elaleph.com/"&gt;http://www.elaleph.com/&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Savater, F. (2003). Ética para Amador. Barcelona: Ariel. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Sartre, J.P. (1992). El existencialismo es un humanismo. México: Ediciones Quinto.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;em&gt;Realizado en el mes de agosto del año 2010&lt;/em&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6062920170523121077-3014282736967760794?l=lafronesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lafronesis.blogspot.com/feeds/3014282736967760794/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6062920170523121077&amp;postID=3014282736967760794' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/3014282736967760794'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/3014282736967760794'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lafronesis.blogspot.com/2010/08/las-cadenas-de-la-libertad-hacia-una.html' title=''/><author><name>Wilmer Casasola R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08285271823522347029</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TSz4V0aHkjI/AAAAAAAAAQk/a_lKwXNknLA/S220/cuervonegro.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6062920170523121077.post-8582540840166013388</id><published>2010-08-16T11:32:00.000-07:00</published><updated>2010-08-16T16:02:16.768-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace; font-size: x-large;"&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;La&amp;nbsp;Brújula de Oro&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-family: Courier New; font-size: large;"&gt;o sobre la búsqueda de orientación&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;A Karla, mi fiel lectora.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No se trata de un cuento. Una brújula es un instrumento que señala una dirección cardinal. El oro es un material muy apreciado por el ser humano. En realidad, el oro es el diamante de los pobres. El oro también sirve para ataviar con sencillez o para elevar el orgullo de los ignorantes quienes creen que entre más guindajos andan más poder tienen.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Necesitamos más que una brújula de oro para salir victoriosos de este laberinto biológico de la vida humana. La vida humana es compleja. Si se observa su funcionalidad biológica se cae en cuenta cuán compleja es. Si se observa su dimensión psíquica, se cae en cuenta, también, la complejidad que encierra este universo mental. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando nuestro cuerpo decae ante los embates de alguna enfermedad buscamos de inmediato un médico. Cuando nuestra salud mental se deteriora buscamos, en algunas ocasiones, a un psicólogo o psiquiatra. Pero dado que nuestras crisis mentales no suelen ser tan severas como para acudir a un experto en salud mental, solemos sufrir ese periodo de perturbación mental hasta que todo vuelva a la serenidad. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El ser humano sufre con frecuencia ciertas agonías existenciales. El estado emocional ambivalente suele ser más vulnerable en algunas personas que en otras. Por alguna razón, hay personas que sufren de una agonía emocional más frecuente, repetitiva y cíclicamente que otras. Esto no es un delito, por cierto. El delito consiste en abandonarnos ante esos dolores del alma sin hacer nada. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando el estado emocional decae, cuando el alma, metafóricamente hablando, sufre dolores, es preciso darle las medicinas necesarias para que vuelva a reestablecerse. ¿Qué tipo de medicinas requiere el estado emocional para mejorar? ¿Cuáles son los remedios para el alma? Me gusta pensar que esos remedios para el alma los ofrece la Filosofía… Sin embargo, esos remedios pueden provenir de cualquier otra rambla. Pero cabe tener presente, por aquello, que la Filosofía es una terapia que alivia y hasta cura muchos dolores del alma…&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Para aliviar los dolores que sufrimos emocionalmente podemos, pues, acudir a especialistas. Si no es el caso, se le podría preguntar a algún auténtico filósofo, ellos siempre saben. Recordemos que los filósofos no necesariamente tienen que estar vivos para conversar con ellos… &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En todo caso, para aliviar estos dolores espantosos del alma, podemos:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;• Dedicarnos a pasear y conocer lugares&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;• Frecuentar bares y discotecas&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;• Consumir drogas y licor&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;• Asistir a alguna iglesia&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;• Conformar un grupo de agónicos emocionales anónimos&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;• Tomar cursos donde se interactúa socialmente&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;• Suicidarnos&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;• Etc.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Puede que una de estas propuestas sea viable… Cualquiera de las opciones tiene problemas serios: &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;• Viajar: ahí, a la par nuestra viajando, estamos nosotros con dolor y náuseas y pensando en todo menos disfrutando el viaje. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;• Bares y discotecas: ahí, a la par nuestra bailando, estamos nosotros con dolor, aparentado ser felices y extrovertidos mientras el mundo se nos viene encima. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;• Drogas y licor: ahí, a la par nuestra alucinando por las drogas y el alcohol consumidos, estamos nosotros con dolor y ebrios, con una vida socialmente deplorable que se deteriora moral y neurológicamente por cada ingesta. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;• Iglesias: ahí, a la par nuestra mientras escuchamos acerca de una vida perfecta en otro mundo, estamos nosotros con dolor y aburridos de tanta falsedad cósmica llevándonos puta aquí en la tierra. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;• Grupos de ayuda: ahí, mientras escuchamos a personas con infinidad de dolores, estamos nosotros con dolor, tratando de resolver los problemas de otros sin poder resolver los nuestros. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;• Cursos: ahí, perdiendo el tiempo en algo que jamás vamos a ejercer, escuchando a todas y todos realizados, estamos nosotros con dolor y obstinados de tanta conformidad y pose social. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;• Suicidio: ahí, mientras todos y todas están felices y no tan felices viviendo, estamos nosotros sin saber qué ocurre, porque por pendejos o pendejas, nos asesinamos simplemente por no encontrarle un sentido a la vida. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;• Etc., y con dolor todavía… &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Las opciones que ofrecí anteriormente, muchas de ellas en tono sarcástico, sólo ilustran de hecho lo que muchas personas hacen. La gente sufre con frecuencia porque no logra darle un sentido a su vida. La gente sufre porque no logra orientarse a sí misma. Sentimientos de orden emocional tales como la soledad, el temor, la inseguridad, la envidia, el rencor; o bien, conflictos de pareja, familiares, laborales, entre muchos otros, hacen que las personas caigan en estados depresivos que opacan por completo los deseos de vivir una vida de calidad. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La orientación, cuando no puede ser elaborada por nosotros mismos, hay que buscarla en alguna figura. El problema es que la orientación la buscamos externamente como una permanencia en nuestras vidas, con lo que siempre estaríamos dependientes de criterios que no son nuestros. Por ejemplo, con frecuencia las personas orientan sus vidas de acuerdo con los criterios de alguna figura religiosa. La convivencia de una figura religiosa con el mundo no es la misma que la nuestra. La visión que del mundo tienen ellos es limitada y no interactúan con esta heterogeneidad social como lo hacemos nosotros.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El problema más serio para la vida es la muerte, y sin embargo, es la muerte la solución a todos los problemas de la vida. ¿Por qué nos sentimos desorientados? ¿Por qué creemos a veces que la vida no tiene sentido? La buena salud es la condición necesaria y hasta suficiente para construir una vida con sentido y bien orientada. Lo que sigue después es una lucha constante por vivir y hasta sobrevivir. El asunto es que somos muy cobardes. Nuestra precaria fisiología e inexistente capacidad racional al nacer nos arroja al mundo como seres biológica y emocionalmente dependientes. Nuestro desarrollo físico y racional es la voluntad de quienes nos envuelven afectivamente, de lo contrario no seríamos más que un manjar para las fieras al nacer o simples expósitos biológicos arrojados en algún basurero. Una vez que hemos adquirido el condicionamiento físico y cognoscitivo necesario deberíamos iniciar la construcción de nuestro nido existencial. Ese nido que nos permitiría abrigarnos física y emocionalmente.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La brújula de oro, esa brújula que nos orienta hacia el punto cardinal que nos sacaría del laberinto en el que nos encontramos perdidos, no es algo extrínseco a nosotros. Esa brújula de oro está en nosotros. Es el deseo de llegar. El deseo de no rendirse. El deseo de triunfar pese a todos los obstáculos que a diario vamos a enfrentar. Somos tan cobardes y dependientes que cuando intentamos alcanzar algo miramos el horizonte y en él vemos sólo la longitud de los obstáculos. Si desde el inicio de nuestra peregrinación percibimos las dificultades en el camino, emprenderemos el viaje cansados sin haber dado si quiera el primer paso. Y cuando hayamos empezado y nos surjan los primeros obstáculos en el camino, no tendremos la voluntad para enfrentarlos y superarlos, porque nuestra derrota había sido ya anticipada mentalmente.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Claro, es necesario recibir un impulso de orientación. Pero no podemos hacer de nuestra vida un barco sin capitán. Somos capitanes navegando a través de los mares de la vida humana. Y aunque tengamos a quien acudir para orientarnos, muchas veces tendremos que orientarnos con valentía en medio de grandes tormentas. Nuestra vida, esta nave biológica que habitamos, navegará hasta el día que le sobrevenga la muerte. ¿Habremos de tener siempre un capitán que dirija nuestro navío? No. Nosotros somos quienes tenemos que dirigir ese navío, nuestro navío, nuestra vida.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La orientación tiene implicaciones éticas y hasta epistemológicas. Algo que nos enseñó el filósofo francés Jean-Paul Sartre en un pequeño librito intitulado &lt;em&gt;El existencialismo es un humanismo&lt;/em&gt;, es que cuando uno pide consejo a alguien, de ante mano ya sabe cuál podría ser la respuesta que nos daría. Por eso Sartre prefería decir: &lt;em&gt;usted es libre, elija&lt;/em&gt;. Una orientación tiene todo un corpus ético y epistémico. Ético en cuanto al orientar asumimos siempre ciertas preferencias que al ser tomadas por quien nos pide orientación podría desencadenar en acciones prácticas en esa persona. Epistémica en cuando ofrecemos todo un marco lógico y metodológico de argumentos racionalmente justificables del porqué es bueno proceder de esta o aquella forma. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hay orientaciones que deben someterse a reflexión y análisis. Comprendiendo cuál es la dimensión que tiene ese conjunto de valoraciones podríamos aceptar o rechazar esas ideas racionalmente construidas. Es decir, no podemos comportarnos como descerebrados sino como personas racional y emocionalmente comprometidas con las ideas que del mundo recibimos. El mundo se ha construido sobre un inmenso telar de ideas. Esas ideas están allí para orientarnos. Pero las ideas están allí también para pensar y crear otras ideas. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La brújula de oro es nuestro pensamiento. Si aún no tenemos un pensamiento firme, lo cual es una tarea en continua elaboración, hay que dialogar con aquellos que han creado pensamiento, aunque ya no estén. El diálogo es la fuente donde manan los más diversos pensamientos, y a través de ellos nos orientamos cuando estamos desorientados, y a través de ellos adquirimos nuestras propias ideas y la autonomía racional y emocional para actuar.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Es inevitable no sentirnos desorientados alguna vez. Por otro lado, tenemos alguna dificultad para seguir la enseñanza “conócete a ti mismo”, situada en el Santuario de Apolo, en Delfos, y de cuya inscripción Sócrates elaborara toda un filosofía de la vida, por el simple hecho de que la cultura y la sociedad nos envuelven en una serie de imposiciones conductuales que terminan marchitando los auténticos deseos que llevamos dentro y nos ensamblan una personalidad que no nos corresponde, pero la cual hemos aceptado dócil y estúpidamente. Conocerse a profundidad es difícil. Conocerse es alcanzar aquella auténtica autonomía que nos permite orientarnos por los huidizos horizontes de la vida. Pero también cabe la posibilidad de que conocernos y ser autónomos permita buscar orientación en otras fuentes, teniendo siempre el criterio para reflexionar y analizar las ideas que allí se presentan. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Nunca estaremos lo suficientemente desorientados como para no buscar orientación, y nunca estaremos lo suficientemente orientados como para no desorientarnos, y en consecuencia, buscar orientación… El punto es que la brújula de oro estará siempre en nosotros. La brújula de oro es la capacidad física, racional y emocional que tenemos para orientarnos, para buscar orientación, ya sea en nosotros mismos o en los demás. Claro está que esto último siempre con un grado óptimo de autonomía. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En fin, la brújula de oro será y estará siempre en nuestro pensamiento.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6062920170523121077-8582540840166013388?l=lafronesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lafronesis.blogspot.com/feeds/8582540840166013388/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6062920170523121077&amp;postID=8582540840166013388' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/8582540840166013388'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/8582540840166013388'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lafronesis.blogspot.com/2010/08/la-brujula-de-oro-y-la-busqueda-de.html' title=''/><author><name>Wilmer Casasola R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08285271823522347029</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TSz4V0aHkjI/AAAAAAAAAQk/a_lKwXNknLA/S220/cuervonegro.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6062920170523121077.post-5745962784644189094</id><published>2010-07-16T18:10:00.000-07:00</published><updated>2010-07-16T18:25:28.374-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="color: blue; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; font-size: x-large;"&gt;&lt;b&gt;Conquistar nuestra autonomía&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Somos esclavos de nuestro entorno. Nuestra personalidad es la confluencia de una serie de condicionamientos sociales que nos obliga a actuar de cierta forma ante los demás. Por ejemplo, muchas veces nos reímos ante ciertos eventos no porque sintamos espontáneamente el gozo biológico de la risa (de acuerdo con lo que consideramos verdaderamente gracioso), sino porque existe una estructura social que indica que es&amp;nbsp; normal y correcto reírse ante tal evento. Si no nos reímos pasamos ante los demás como sujetos amargados. Luego, es mejor pasar como un sujeto socialmente normal, y en consecuencia reírse, aunque no sintamos risa de verdad. Pero igual se dice de muchos comportamientos nuestros en sociedad. Buscamos la normalidad de nuestra personalidad en el comportamiento de los demás. ¿Y si los demás esperan lo mismo de nosotros? En espera de un comportamiento socialmente aceptado moldeamos nuestro pensamiento y nuestras acciones como perfectos imbéciles. A eso le llamamos ser personas sociables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;II.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Un pensamiento ordenado es sinónimo de una personalidad segura de sí misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;III.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Una personalidad segura de sí es aquella que busca una continua permanencia de su autonomía. La autonomía es la determinación del carácter de acuerdo con unas ideas aceptadas voluntariamente. Es la conquista de la propia persona donde no intervienen imposiciones externas que obliguen a pensar y actuar de determinada manera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;IV.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Ser autónomo es tener la absoluta libertad de elegir la vida que se quiere. Ser autónomo significa darse a sí mimo las normas necesarias que permitan una existencia con sentido y orientación hacia una finalidad que se construye a voluntad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;V.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La autonomía implica libertad. La autonomía supone la adquisición voluntaria de un conjunto de principios (ideas) que guían las acciones. Es la claridad racional de saber hacia dónde se dirige la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VI.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La libertad es una tarea cotidiana. Jamás somos del todo libres. Vivimos ante continuos determinismos sin que los sepamos explícitamente. Nuestra condición física-biológica, la sociedad, la historia, la cultura, la religión, entre otros, determinan, querámoslo o no, nuestra forma de pensar y de actuar. De ahí la importancia de construir nuestra propia autonomía en medio de estos mares de imposiciones conductuales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VII.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La libertad, que básicamente es física y psicológica, puede verse completamente obstruida por una serie de determinismos sociales. Desmitificar toda suerte de determinación de nuestra vida es una forma sana de empezar a ejercer nuestra autonomía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VIII.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Una auténtica autonomía implica someter a crítica y análisis todos aquellos mandatos y prohibiciones que hemos recibido a través de nuestra vida. No se trata de caer en un anarquismo ingenuo, sino en preguntarse: ¿por qué debo seguir estas reglas sociales? ¿por qué debo obedecer estos mandamientos que se me imponen? La autonomía es la claridad de pensamientos. Pero para tener pensamientos claros es necesario indagar en otros pensamientos hasta el punto que se toma distancia, o bien, proximidad con ellos. Pues no cabe duda que hay ideas y pensamientos que nos ayudan a alcanzar cuotas mayores de autonomía personal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;IX.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La autonomía es el grado máximo de libertad. Sin autonomía, sin libertad, somos cualquier cosa, menos seres humanos con dignidad y respeto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6062920170523121077-5745962784644189094?l=lafronesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lafronesis.blogspot.com/feeds/5745962784644189094/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6062920170523121077&amp;postID=5745962784644189094' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/5745962784644189094'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/5745962784644189094'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lafronesis.blogspot.com/2010/07/conquistar-nuestra-autonomia-i_16.html' title=''/><author><name>Wilmer Casasola R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08285271823522347029</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TSz4V0aHkjI/AAAAAAAAAQk/a_lKwXNknLA/S220/cuervonegro.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6062920170523121077.post-3716680685458831705</id><published>2010-07-16T18:05:00.001-07:00</published><updated>2010-07-16T18:28:29.633-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="color: purple;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-large;"&gt;&lt;b&gt;Yo soy &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Yo soy quien ha caído&lt;br /&gt;La vida me arroja hoy en mi primer fracaso&lt;br /&gt;Soy quien llora el dolor de una derrota&lt;br /&gt;A quien el mundo mira hoy indiferente&lt;br /&gt;En silencio el sufrimiento me envuelve en agonía&lt;br /&gt;Derrota y fracaso desfilan jubilosos ante mi vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo soy quien ha caído&lt;br /&gt;La mañana se tiñó hoy de oscuridad &lt;br /&gt;Y las aguas se han tornado turbulentas&lt;br /&gt;Las puertas todas se han cerrado&lt;br /&gt;Y el techo que me abrigaba ante el frío me dejó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero soy quien se levanta…&lt;br /&gt;Soy quien seca las lágrimas con valentía&lt;br /&gt;Soy quien mira de frente ese primer gran fracaso&lt;br /&gt;Quien en completa oscuridad percibe la aurora nacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy quien se levanta ante el mundo&lt;br /&gt;Ese mundo gigante que al suelo me arrojó&lt;br /&gt;Soy quien sufre la derrota&lt;br /&gt;Soy quien sufre el fracaso&lt;br /&gt;Pero soy la voluntad que no se deja derrumbar.&lt;br /&gt;Yo soy quien a ese mundo gigantesco ha decido conquistar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El lodo que me envuelve ansioso de mí fracaso&lt;br /&gt;Y las cadenas que atan mi brioso volar&lt;br /&gt;Lejos de mi quedan porque yo he decidido hoy triunfar&lt;br /&gt;Yo soy quien reposa hoy con heridas para alzar vuelo al amanecer&lt;br /&gt;Soy quien navega en la tormenta y persiste ante la adversidad&lt;br /&gt;Soy quien el frió de la medianoche no lo hará renunciar&lt;br /&gt;Soy quien el abismo de la negra noche jamás habrá de intimidar.&lt;br /&gt;Porque soy quien dibuja en su mente un camino hacia el éxito en cada amanecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, soy yo…&lt;br /&gt;Quien cae y se levanta&lt;br /&gt;Soy quien ha venido a este mundo para triunfar.&lt;/i&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6062920170523121077-3716680685458831705?l=lafronesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lafronesis.blogspot.com/feeds/3716680685458831705/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6062920170523121077&amp;postID=3716680685458831705' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/3716680685458831705'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/3716680685458831705'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lafronesis.blogspot.com/2010/07/yo-soy-yo-soy-quien-ha-caido-la-vida-me.html' title=''/><author><name>Wilmer Casasola R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08285271823522347029</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TSz4V0aHkjI/AAAAAAAAAQk/a_lKwXNknLA/S220/cuervonegro.bmp'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6062920170523121077.post-2286340660209250854</id><published>2010-06-07T18:40:00.000-07:00</published><updated>2010-06-08T07:12:11.472-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TA2e7uLYQBI/AAAAAAAAALI/2OxR1WJJJ1E/s1600/POESIA.bmp" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" qu="true" src="http://2.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TA2e7uLYQBI/AAAAAAAAALI/2OxR1WJJJ1E/s320/POESIA.bmp" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Amarga inspiración dulce&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre estoy perdido en tu mirada.&lt;br /&gt;Ojos bellos que contemplo discretamente&lt;br /&gt;Ojos bellos en los que me pierdo sin poderlo evitar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo aquí como un cura&lt;br /&gt;En este púlpito maldito&lt;br /&gt;Que tu belleza me impide tocar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miro los cielos al amanecer&lt;br /&gt;Miro los cielos al atardecer&lt;br /&gt;Miro los cielos al anochecer&lt;br /&gt;La noche entonces dibuja en el firmamento la miel de tu belleza&lt;br /&gt;Y las estrellas fulgurosas como coronas de oro adornan tu cuerpo sin cesar&lt;br /&gt;Las tardes violetas, grises celestes y cálidos blancos de marfil serenos llegan a mí&lt;br /&gt;Dejando un aroma que nunca tuve de tu cuerpo, linda joven mujer&lt;br /&gt;La mañana anuncia la frescura de los lirios que por ti respiro&lt;br /&gt;Rosas y violetas siente mi palpitar cada paso que hacia ti me lleva linda joven mujer&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más allí estás…&lt;br /&gt;No sé cuál es el infierno&lt;br /&gt;Si este púlpito maldito&lt;br /&gt;O el maldito púlpito que inventé…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mas en este Olimpo extraño&lt;br /&gt;Tu lindo rostro miro mujer&lt;br /&gt;Como flores de tu cuerpo hecho jardín&lt;br /&gt;Como nubes de tu cuerpo hecho suave algodón&lt;br /&gt;Como estrellas de tu cuerpo hecho polvo de oro fugaz &lt;br /&gt;Así joven mujer, tu rostro vive en mi presente y tu cuerpo arde en mis entrañas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mas allí estas…&lt;br /&gt;En ese paraíso al que no puedo llegar&lt;br /&gt;En ese jardín en el que no puedo caminar&lt;br /&gt;En ese mundo bello, tu cuerpo lindo mujer, al que no me dejas entrar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, ¿dónde estás mujer?&lt;br /&gt;Mi paciencia se vuelve amarga.&lt;br /&gt;Las noches como el negro alquitrán se tiñen ante mi impaciencia&lt;br /&gt;Las mañanas se tiñen de un grito en el vacío&lt;br /&gt;No estás aquí mujer&lt;br /&gt;¿Dónde estás mujer?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El arte se ha ido para no volver…&lt;br /&gt;Inspiración maldita que belleza mi hizo crear&lt;br /&gt;Canta belleza, canta en mi corazón&lt;br /&gt;El mundo negro se quedó&lt;br /&gt;Un grito en el universo que se ahogó&lt;br /&gt;Canta belleza, canta linda mujer&lt;br /&gt;Ven y canta linda mujer&lt;br /&gt;Que el arte para siempre se marchó&lt;br /&gt;Se ha ido&lt;br /&gt;Se fue&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las artes murieron y yo para siempre morí con ellas &lt;br /&gt;Canta, mujer, canta&lt;br /&gt;Vuelve a mí, arte de mi vida; vuelve a mí, mujer de mi vida…&lt;br /&gt;Vuelve, que aún no te conozco mujer…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6062920170523121077-2286340660209250854?l=lafronesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lafronesis.blogspot.com/feeds/2286340660209250854/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6062920170523121077&amp;postID=2286340660209250854' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/2286340660209250854'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/2286340660209250854'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lafronesis.blogspot.com/2010/06/amarga-aspiracion-dulce-siempre-estoy.html' title=''/><author><name>Wilmer Casasola R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08285271823522347029</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TSz4V0aHkjI/AAAAAAAAAQk/a_lKwXNknLA/S220/cuervonegro.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TA2e7uLYQBI/AAAAAAAAALI/2OxR1WJJJ1E/s72-c/POESIA.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6062920170523121077.post-4758338393412456089</id><published>2010-05-20T18:04:00.001-07:00</published><updated>2010-05-20T18:11:49.307-07:00</updated><title type='text'>El mundo de las ideas</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/S_Xdl9YnRmI/AAAAAAAAALA/NwU2NKxwEuQ/s1600/vela.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" gu="true" src="http://2.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/S_Xdl9YnRmI/AAAAAAAAALA/NwU2NKxwEuQ/s320/vela.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;No, no se trata de una explicación de la filosofía platónica. ¿Recuerdan a Platón? Bueno, si no lo recuerdan es porque no existe una reminiscencia de Platón mismo sino de lo que Platón hacen recordar los textos o bien nosotros, quienes nos atrae la filosofía, que lo recordamos… Pero aquí no voy a hablar de Platón, ni mucho menos de las ideas de Platón. Aquí voy a hablar de las ideas, simplemente de las ideas.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;¿Cuál es el fundamento de nuestras acciones cotidianas? Nosotros tenemos ideas bien estructuradas que guían y le dan sentido a nuestra vida. Esta afirmación la podemos elevar al plano hipotético. En este sentido, mi hipótesis sería la siguiente: las ideas determinan el mundo, las ideas determinan nuestras acciones. Absolutamente evidente, ¿no? La vida humana, más allá de la vida puramente práctica, está determinada por las ideas que tengamos.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;Hay una realidad externa y otra interna. La realidad que percibimos externamente está determinada por nuestra percepción, y nuestra percepción está a la vez determinada por esa realidad externa. Es una relación dialéctica. A ver. Hay una realidad afuera, por ejemplo, los ríos, los arboles, los edificios, la gente y los demás animales y microorganismos con los que convivimos. Independientemente de nuestra percepción todos estos elementos no sólo están ahí, sino que seguirán ahí. Ahora bien, nosotros somos una realidad más a la par de esa realidad. Nosotros percibos esa realidad y la pensamos, la determinamos en algún sentido. ¿Cómo? Por las ideas que tengamos. Las ideas determinaran de alguna forma la realidad. Veamos cómo opera todo esto.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;Pensemos en el primer ejemplo: los ríos. De acuerdo con las ideas que tengamos de la naturaleza así actuaremos sobre ella. Si nuestra formación cultural es mínima o casi nula, al estar ante un rio podríamos optar por echarle basura y químicos destructivos sin la más mínima conciencia ética ambiental al respecto. Si tuviéramos por el contrario una formación cultural más amplia, no sólo no le echaríamos basura y químicos destructivos a un rio cualquiera, sino que denunciaríamos cualquier acto de contaminación ambiental por tener precisamente una idea del mundo distinta.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En cuanto a los demás ejemplos, podemos ejercitar nuestra práctica reflexiva sin mayor dificultad. Así, dos personas situadas ante un edificio antiguo pueden percibirlo totalmente diferente. Puede ser percibido por alguien simplemente como un lugar barato para vivir, pues se trataría de un edificio viejo y pasado de moda. Pero el mismo edificio puede ser percibo por otro como una joya arquitectónica al que hay que preservar porque representaría una huella de nuestras concepciones estéticas a través de los años.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lo mismo se diría de la gente. Un misántropo es una persona que huye de la gente y hasta odia la gente. La gente, para el misántropo, representa un estorbo, un fastidio. Pero la misma gente es percibida por el filántropo como aquellas personas a quienes hay que ayudar en todo momento, a quienes hay que entregarse con amor en procura de una mejor humanidad. Igual sucede con los animales. Una persona podría adentrarse en una montaña para salvar especies en peligro de extinción, otra, por el contrario, para matar indiscriminadamente a esa misma especie en peligro de desaparecer. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lo mismo se dirá de otras cuestiones más abstractas. Por ejemplo, cuestiones como el amor, la lealtad, la fidelidad, los dioses, el poder, la ciencia, el arte, la música, la filosofía, la religión, las leyes, la justicia, la democracia, la tiranía, etc., etc., y etc.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Nosotros actuamos de acuerdo con las ideas que hemos construido. O bien, nosotros actuamos de acuerdo con las ideas que nos han construido. Las acciones nuestras son el resultado de ideas. Las ideas vienen de diferentes ramblas. La religión, la cultura, nuestra familia, la educación según la filosofía dominante… Sí, la educación, según la filosofía que la sostenga, instruye a toda una generación o toda una nación. Si la filosofía no es racionalmente crítica, sino sumisamente obediente, entonces la filosofía estará determina por la ideología, que es a la vez una construcción filosófica. Pero, de acuerdo con el tipo de gobierno que se tenga, así estarán determinadas las filosofías educativas. Por ejemplo, un país totalitarista que tenga como ideología el marxismo, estructurará toda su filosofía de la educación de acuerdo con una doctrina marxista, y los estudiantes desde la primaria creerán que el mundo es en realidad así. Eso se llama adoctrinamiento, domesticación conductual, como prefiero llamarlo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tomar distancia de una domesticación conductual no es sencillo. Exige un reelaboración de nuestras estructuras mentales, una reelaboración de nuestras ideas. Pero, ¿cómo dejar de creer en algo que ha orientado nuestra vida desde que nacimos? Es un proceso reflexivo. Es entrar a un sendero, un sendero filosófico. Es buscar orientación, orientación filosófica. Pero, ¿cuál filosofía? Ninguna y todas a la vez… &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Quizás lo más importante, de momento, sea buscar nuestra propia orientación partiendo de la elemental capacidad de conocer-nos. No sin razón Sócrates hizo suya la inscripción en el frontispicio en el oráculo de Delfos, un templo dedicado al dios Apolo, que rezaba: “Conócete a ti mismo”. Es muy difícil, pero hay que empezar por preguntarnos verdaderamente qué cosa somos en realidad. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Muchas preocupaciones nuestras han sido preocupaciones de otros. Y muchos filósofos a través de la historia se plantearon problemas similares. Pero lo mejor es que ofrecieron respuestas para esos problemas. Ellos colocaron a la filosofía como remedio para los dolores del alma. No lo decían así, desde luego, pero funcionaron así. La filosofía, tanto la que hacemos nosotros al reflexionar por nuestra propia cuenta nuestros problemas de la vida humana, como la que leemos de algunos filósofos, puede ser eso, un remedio para los dolores del alma, del espíritu; remedio para los dolores de nuestra dimensión sentimental y racional. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Cuál es la idea esencial que guía y le da un fundamento a nuestras acciones? ¿Cuál es la idea que tenemos de nosotros mismos? &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6062920170523121077-4758338393412456089?l=lafronesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lafronesis.blogspot.com/feeds/4758338393412456089/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6062920170523121077&amp;postID=4758338393412456089' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/4758338393412456089'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/4758338393412456089'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lafronesis.blogspot.com/2010/05/el-mundo-de-las-ideas.html' title='El mundo de las ideas'/><author><name>Wilmer Casasola R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08285271823522347029</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TSz4V0aHkjI/AAAAAAAAAQk/a_lKwXNknLA/S220/cuervonegro.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/S_Xdl9YnRmI/AAAAAAAAALA/NwU2NKxwEuQ/s72-c/vela.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6062920170523121077.post-305175963956824860</id><published>2010-04-29T17:23:00.000-07:00</published><updated>2010-06-07T08:59:42.752-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/S9okP2f0Y_I/AAAAAAAAAK4/DVFjCRko8OM/s1600/ELALMA.bmp" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="88" src="http://4.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/S9okP2f0Y_I/AAAAAAAAAK4/DVFjCRko8OM/s640/ELALMA.bmp" tt="true" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;EL ALMA &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;O SOBRE EL CASTIGO DIVINO DE LA IMAGINACIÓN&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif; font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/S9oixLfSLGI/AAAAAAAAAKw/dC6Wf86H0Kg/s1600/buit.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://3.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/S9oixLfSLGI/AAAAAAAAAKw/dC6Wf86H0Kg/s320/buit.jpg" tt="true" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/S9ois7rcyhI/AAAAAAAAAKo/dLAHtHJhXo0/s1600/flo.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/S9ois7rcyhI/AAAAAAAAAKo/dLAHtHJhXo0/s320/flo.jpg" tt="true" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/S9ohwLSPhmI/AAAAAAAAAKg/NCLjTRyZr-4/s1600/cosmos.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="186" src="http://4.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/S9ohwLSPhmI/AAAAAAAAAKg/NCLjTRyZr-4/s200/cosmos.jpg" tt="true" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Presentación.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Este pequeño artículo busca realizar una discusión sobre la noción de alma. Aristóteles en la antigüedad hizo un estudio detallado sobre el alma. En la obra&lt;/em&gt; Acerca del alma&lt;em&gt;, el estagirita hablaba del alma como entelequia de un cuerpo (Lib. II, cap., I). El alma vendría a ser la perfección misma de ese cuerpo natural. Aquí no voy a realizar una arqueología del saber filosófico, sino a presentar una serie de interrogantes de sentido común sobre la noción de alma en su dimensión religiosa.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;En este pequeño artículo sostengo la hipótesis de que las nociones de alma y espíritu no tienen un sentido legitimado de trascendencia divina, sino que son tan solo manifestaciones del lenguaje. Por otro lado, en este artículo introduzco muy elementalmente el tema de la imaginación donde sostengo que la realidad vivida es una realidad imaginada. Todo en ello con la finalidad de hacer una invitación más a la actividad reflexiva. Aquí vamos a filosofar sobre la vida práctica…&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;El sentido del alma humana.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay una marcha que no tiene regreso: la vida ¿Hacia dónde marcha la vida? Hacia la muerte. La vida marcha hacia la muerte inevitablemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vida que vivimos a diario, ¿no es ilusoria acaso? Sí, lo es. Todo es una ilusión. No hay certeza de que esta vida biológica se prolongue más allá de la muerte. Y en el caso de que se prolongara, ¿cómo sería y hacia dónde iría?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuánto espacio ocupa el alma en un espacio físico determinado? una vez hubo una discusión medieval acerca de cuántos ángeles podrían caber en la cabeza de un alfiler. Muchos han encontrado esa discusión absurda en la medida que la filosofía y la teología podrían ocuparse de cuestiones más importantes. Pero resulta que la discusión…era importante. ¿Existe el alma? ¿Existe el espíritu? Le damos al alma un estatuto ontológico tal que ésta representa la auténtica forma de vida. El cuerpo es, desde una tradición platónica, una cárcel que contiene al alma, a la auténtica vida. Toda la tradición judeocristiana se ha apoyado en la idea de que existe un alma para sostener el imaginario de una vida eterna más allá de la vida biológicamente humana. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero todo ello, sin más, es logos, discurso, hipótesis de vida... Ningún discurso de esos puede arrogarse el derecho de legitimar ontológicamente la existencia de una cosa tal. La noción de alma es el invento de la cobardía humana. El miedo de morir. El apego irracional a una vida que sólo nos pertenece transitoriamente. El invento filosófico-religioso de la existencia de una cosa dentro del cuerpo llamada alma es tan sólo el deseo de prolongar la existencia de una vida maravillosa más allá de la muerte física. El invento del alma fue uno de los engaños más grandes que haya creado el ser humano en toda su historia racionalmente evolutiva. El invento del alma fue una de las cobardías más grandes del intelecto humano. El miedo a la muerte creó en los antiguos un mito sin precedentes que llegó a tener tal consistencia ontológica que ha servido de basamento para sostener la estructura de un poder que se enriquece en nombre de la fe mundana: La Iglesia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decir que no existe el alma es hacer votos de ignorancia o petulancia, y con todo, de ateismo. ¿Existe el alma y el espíritu? Sí, existen…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tanto alma como espíritu pueden ser entendidos sin apego religioso trascendente. La noción de espíritu no tiene por qué anclarse en su significación puramente religiosa trascendente. Así, puede emplearse el uso de espíritu en su versión pagana o herética para nuestros tiempos modernos y posmodernos. Espíritu no es otra cosa que ánimo, voluntad, determinación del carácter hacia una meta determinada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La palabra ánimo proviene del latín &lt;em&gt;anĭmus&lt;/em&gt;, y ésta misma del griego &lt;em&gt;ἄνεμος&lt;/em&gt;. Ambas significan soplo. Soplo de vida en cuanto es principio de la actividad humana. Ahora bien, este soplo hay que entenderlo no en un sentido trascendente sino inmanente, propio de la vida biológica humana y no como si ese soplo viniese de un más allá producto de gracia de algún dios y fuera depositado en el cuerpo, animando a éste transitoriamente hasta que muerte le llegue para volver otra vez a su lugar de origen. Este soplo simplemente es el esfuerzo, la energía que nos mueve a actuar. Pero no porque tenga este soplo vida propia sino porque es una manifestación de nuestra racionalidad. Y sí, una manifestación también sentimental. Y si se quiere, una manifestación de nuestra racionalidad sentimental.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tanto la noción de alma como de espíritu tienen una significación energizante. Es una resignificación de los términos lo que le da ese estatus trascendente. Pero ambos términos remiten al esfuerzo y energía humana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Problemas lógicos elementales sobre el alma&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se han creado grandes argumentos para demostrar cosas simples. Pero las cosas simples no requieren en realidad de grandes argumentos. Por otro lado, se podría caer en el grave error de tomar por menos a argumentos realizados desde el sentido común. Veamos algunos ejemplos de lo que sería cuestionar la existencia del alma desde una lógica y sentido coloquial común.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El alma es motivo de salvación humana, reza el credo. Hay que salvar el alma. ¿Cuál dios juzgará estas almas? ¿Cuál dios decidió crearlas? Ante ésta pregunta, según la tradición y situación cultural, cada quien tendrá un dios como respuesta. El punto sería que el alma es motivo de castigo o de salvación y que para ello hay un dios creador y juzgador a la vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vida humana es imperfecta. Sólo Dios es perfecto. Dios, cualquiera sea éste, es sempiterno, y posee el don divino de la presciencia. Es decir, es un dios que desde toda la eternidad ha visto lo que es y lo que será. Ante semejante perfección no puede haber espacio alguno para el error. La vida humana no puede ser imperfecta. De serlo, Dios mismo sería motivo de imperfección en cuanto fue incapaz de crear algo de acuerdo con los atributos que de él se predican.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Las almas existen o se crean? Por ejemplo, ¿existía un alma que correspondía a esta dimensión corporal que escribe o el alma nació en el momento mismo en que este que escribe fue concebido como resultado de un proyecto erótico? El punto de cuestionamiento aquí es la indeterminación del alma. Tanto si existían desde siempre como si alguien las ha creado tiene como transfundo un problema ético y ontológico fundamental. Si la creación es obra de Dios, el alma está determinada desde el momento mismo en que es concebida por él. La libertad del alma es ilusoria para el humano. Dios ve el principio y el fin de las cosas en el universo. Él sabe hacia dónde va el alma desde el momento que la concibe. Si las almas existieran desde siempre… ¿qué cosa son entonces estas esponjas biológicas —cuerpos humanos— que las albergan? El asunto aquí se torna ya mistérico. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Es la sensibilidad del las almas igual que la sensibilidad corporal? Posiblemente no. Para empezar, nadie sabe cómo es un alma ni de qué está compuesta un alma. Demócrito de Abdera (460-370), filósofo de la antigua Grecia, pensaba que el alma misma estaba compuesta igualmente de átomos, solo que unos átomos especiales, a tal punto que sostenía, según refiere Aristóteles, que “el alma es un cierto tipo de fuego o elemento caliente” (Acerca del alma, 404 a). Si fuera como lo plantea Demócrito, la sensibilidad del alma sería la misma que la sensibilidad corporal, por estar hecha también de átomos. Por supuesto, los átomos de Demócrito eran metafísicos. Hoy día la microfísica discute la noción de átomo en relación con la continuidad o discontinuidad de la materia. La pertinencia de un alma compuesta de átomos pierde sentido. Y en consecuencia, es absurdo hablar de una sensibilidad del alma. No se puede hablar de sensibilidad de algo que es racionalmente creado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Tienen conciencia las almas? Es decir, ¿pueden recordar las almas? No, el recuerdo se manifiesta por muchas reacciones cuyo epicentro es el cerebro en el que está involucrada toda una trama neuronal y ramificaciones nerviosas. Cosas tan simples pero a la vez tan complejas como nuestro sistema nervioso es esencial para que se den estos eventos. ¿Tiene un sistema nervioso el alma? Por supuesto que no. Hablar de ello es absurdo. El alma no puede simplemente recordar. Le falta el órgano adecuado para que se den las representaciones correspondientes. No hay recuerdo fuera de la sensibilidad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Posiblemente se puedan crear muchos cuestionamientos más. Aquí sólo presento algunos. El interés reposa en presentar argumentos desde el simple sentido común y coloquial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Cómo se castigan las almas?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora viene el asunto del castigo, algo que de alguna manera nos acompaña como instrumento civilizatorio…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, ¿qué sentido tiene la salvación del alma si ésta no puede recordar de qué fue salvada? ¿Qué sentido tiene el castigo del alma, en un supuesto Lago de Fuego, si el alma no tiene sensibilidad? Si no hay sensibilidad no se puede objetivar el dolor. ¿Cómo sería el grito de dolor y desesperación del alma si no tiene los órganos correspondientes para hacerlo? ¿Acaso sería un grito espiritual o divino?... Absurdo, ¿no? Algo más absurdo aún: ¿cuál sería el lenguaje universal de las almas por las cuales éstas se comunicarían? ¿Podrían las almas conversar? ¿Qué sonido emitirían? ¿O por el contrario sería una pura contemplación del las almas hacia Dios y en eso reposaría la completa realización de las almas? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Retomemos el asunto de la existencia o creación de las almas. Como señalé anteriormente, este punto tiene que ver con la perfección de Dios, cualquiera sea éste Dios. Dios es perfecto… No puede equivocarse…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El supuesto de una existencia eterna del alma es un problema ontológico. El alma preexistía antes de nuestro nacimiento. Si partimos de este supuesto, que nuestra alma preexiste antes de nuestro nacimiento, pueden tomarse dos alternativas: una, que existe un dios que existe antes que ella y la ha creado determinadamente; o bien, que el alma o las almas han existido desde siempre, son extraños espectros que se han anclado en nuestras vidas… Si es un dios, quiere decir que hay éste dios ha querido el alma exista desde un momento determinado. Este dios creó esa alma con independencia de nuestro cuerpo. Él moldeó un alma con ciertas cualidades independientes a nuestra vida, pero fue en esta vida donde el alma tuvo lugar para manifestarse. A tal punto que nuestro temperamento, como la ira, la paciencia, el amor, el odio, la risa, la amargura, entre muchas otras, serían la manifestación de las cualidades del alma. Esto quiere decir, a su vez, que ese dios quiso crear a priori almas con cualidades diversas y luego depositarlas en nuestra vida biológica para que se manifiesten. ¿Qué quiere decir esto a su vez? Que las almas no pueden manifestar ninguna de estas cualidades con independencia del recurso material, corporal. Las almas necesitarían de estos cuerpos, especie de esponjas de vida que van secándose paulatinamente, para poder objetivar sus cualidades, pero una vez esquilmada esta esponja biológica tienen que volver hacia el lugar original de donde vienen. Las almas vivirían en un lugar, en un mundo, un universo diferente al nuestro, y viajarían a través de un tiempo y espacio diferentes hasta llegar a este lugar llamado tierra en el que se da un fenómeno biológico diferente necesario para hacerse notar… Las almas serían espectros que viajarían a través de otro mundo para incorporarse en una materia viviente que no se piensa hasta recibir el influjo anímico. Esto conlleva a un problema más: ¿hay almas brutas en tanto se manifiestan en otras especies vivientes de menor relevancia? Por ejemplo, ¿cuál es la razón para que un alma tome el cuerpo de una gasterópodo y otra la de Albert Einstein? ¿Quiere decir que un dios cualquiera ha creado almas brillantes y almas no tan brillantes? Nótese que este punto sirve para explicar tanto si las almas son creadas por un dios como si existen desde siempre ajenas a una voluntad divina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Partir del supuesto de que el alma es creada al momento de nuestro nacimiento tiene igualmente implicaciones. Si partimos del hecho de que alma es creada al momento de nacer, quiere decir que las cualidades que vayamos a tener son creadas en el momento mismo en que somos concebidos por el proyecto erótico llevado a cabo por nuestros progenitores. En el momento en que el ovulo es fecundado empezaría a tejerse toda esa trama espiritual. Cada nacimiento sería una creación inédita, un alma diferente. Entonces, ¿esta alma incipiente es indeterminada o determinada por un dios? Es igualmente determinada por un dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ambos casos ese dios es el responsable de nuestro destino. Si no lo es, la vida sería una manifestación indeterminada al margen de fuerzas extrínsecas, al margen de fuerzas trascendentes, es decir, al margen de los dioses. Pero como se atribuye a dios una sabiduría sempiterna, sencillamente ese ser sempiterno y con presciencia es quien crea las almas con un destino determinado. Dios no puede apelar a la indeterminación en cuanto es él quien determina la creación misma. Dios no puede alegar ignorancia. Él sabe, él sabía que yo estaría escribiendo en este preciso momento estas palabras cuestionadoras. ¿Cómo podría dios castigarme por algo que él mismo ha previsto desde toda la eternidad? Si no es así, dios no es el creador de las almas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La pifia de Dios&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿En qué consiste la perfección de dios? ¿En crear almas que desde todos los tiempos sabía que iba a castigar? Dios sabía, tenía que saber, por moralidad divida, por eticidad divina, que sería arbitrario el castigo de un alma que él mismo concibió como pecadora. Si dios nos castigara por algo que él mismo quiso desde toda la eternidad divina, simplemente sería un ser ética y moralmente despreciable, en tanto que estaría creando criaturas en el universo con la perversa intención someterlas al castigo divino. Igualmente, dios sería un ser ética y moralmente vituperable en tanto él escogería arbitrariamente, esto es, a capricho, los criaturas, las personas, que él querría salvas. ¿Por qué? ¿Por qué este dios, que es capaz de ver todo el mal y todo el bien incluso antes de ser manifestado, es capaz de crear a unas personas en las que dejaría caer su ira y otras en las que dejaría caer su amor? ¿Por qué este dios querría que unos sean castigados y o otros salvos si él pudo prever todo lo contrario? Este dios perfecto, en realidad no es tan perfecto. Este dios es un fraude.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volvamos al tema de la sensibilidad de las almas y a su relación con el castigo divino. Para empezar, dios castiga aquello que él desde toda la eternidad quiso castigar. Dios, como creador de las almas, ya sea desde el nacimiento o desde toda la eternidad, sabía cuál destino correría cada una de ellas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero dios se equivocó, falló en algo elemental: separar entre cuerpo y alma. Queriendo hacer una forma de castigo eterno olvidó un punto esencial: las almas no tienen sensibilidad. En consecuencia, no son susceptibles de sufrir dolor ni de tener recuerdos… El alma, una vez que se desprenda de nuestro cuerpo, viajaría a ese mundo de las almas. Allí estarían en una dimensión inimaginable, ocupando un espacio inimaginable. Perfectamente podrían caber mil millones de almas en la cabeza de un alfiler… ¿O qué, a caso tienen una dimensión física las almas, un espacio que ocupar? Si fuera así Demócrito estaba en lo cierto. Vamos a suponer que las almas de verdad existen. Pero lo que vamos pensar en adelante es lo siguiente: ¿cómo sienten las almas? ¿cómo recuerdan las almas? ¿cómo podríamos recordar como almas sin dimensión física alguna la dimensión física que una vez tuvimos? ¿echaríamos de menos aquella esponja biológica que nos abrigó durante cierto tiempo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si nosotros no somos otra cosa que un alma que se ha depositado en nuestro cuerpo, ¿por qué somos incapaces de recordar si quiera una pizca de esa eternidad de donde supuestamente venimos? Las almas, en consecuencia, no preexisten en un mundo de las almas. Las almas no pueden recordar, las almas no pueden sentir dolor…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué quiere decir todo esto? Quiere decir que deberíamos desde ahora mismo abandonar para siempre el miedo absurdo al castigo divino. En todo caso, si el castigo divino existiera, es decir, si existiera ese misterioso Lago de Fuego, quienes se quemarían serían nuestras almas, no nosotros. Pero como el fuego no puede ser tal, porque ¿cómo puede quemar un fuego material a una cosa —el alma— que no es material? Dios en consecuencia, tiene que inventarse, o se inventó, un fuego espiritual. Una especie de fuego inmaterial o espiritual para almas…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El temor al castigo divino es absurdo&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es absurdo seguir temiendo al castigo divino. Dios sería absolutamente inmoral si nos castigara por nuestras acciones dado que él mismo las previó desde toda la eternidad. Dios, para que sea en realidad justo, debe retractarse de sus acciones y eliminar por completo cualquier sentido de terminación. Es decir, dios debe hacer &lt;em&gt;tabula rasa&lt;/em&gt; con todo ser viviente racional y concederle libertad absoluta. Él no puede simplemente crear a unos seres para ser castigados y a otros para ser premiados. Dios, al no escuchar opiniones de otros seres divinos, creó la primera gran injusticia cósmica al determinar a cada uno de nosotros. Él no puede simplemente decir que Juan eligió el pecado y por eso tendrá su paga correspondiente, por la simple razón que él quiso a Juan así desde toda la eternidad: pecador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero más absurdo resulta el castigo de las almas. ¡Qué importa que quemen mi alma si yo no estaré ahí para presenciarlo! La única manera de sentir dolor es a través de la sensibilidad física. Y hasta nuevo aviso, no se sabe cómo es la composición de las almas. Ni siquiera las almas son soplos, pues allí está presente una composición material. ¿Que es un soplo divino, dirán los que quiere mantener vivo este absurdo? Pues sí, con lo que dios tiene que inventarse un fuego divino, un recuerdo divino, un grito divino, una risa divina… Un dios cuya racionalidad consistiría en ser una máquina de castigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El regocijo de la imaginación&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay que alegrarse. No hay alma ni espíritu en sentido divino, sino en sentido simbólico, lingüístico, psicológico. ¿Qué quiere decir esto? Que la noción de alma no tiene que entenderse como un ser dentro de nosotros con independencia de nosotros. O bien, como un ser que somos nosotros ocupando un cuerpo que no somos nosotros… ¿Absurdo, no? ¿Quiénes somos nosotros entonces? ¿un alma? Mírese un día al espejo y pregúntese seriamente por qué habita dentro de usted un ser extraño a usted, el alma… O bien, pregúntese por qué usted, como alma, necesita de una esponja biológica como la que percibe a través del espejo, ese cuerpo y rostro que percibe… Si entendemos la noción de alma en su sentido simbólico y lingüístico, veremos en ella tan sólo una forma de manifestar una cierta capacidad emocional de expresar ideas y de emprender actividades diversas, que pueden ir desde repartir ayuda entre los más necesitados o hacer estallar un avión contra unas torres cualquiera. Es decir, entender el alma como una cuestión psicológica, una cuestión de pensar-se a través del lenguaje y por el lenguaje. El alma, el espíritu hay que verlos como lo que son: palabras que remiten a nuestra interioridad psicológica sin que esta interioridad quiere decir trascendencia corporal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, dios o los dioses y toda la legión de Ángeles que existen son lenguaje, expresiones sentimentales y racionales que hemos objetivado a través de un lenguaje simbólico. El lenguaje nos ha permitido construir realidades ficcionarias que remiten a nuestra interioridad psicológica, a nuestra espiritualidad. Y entiéndase espiritualidad en su dimensión racional-sentimental y no trascendental. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Construimos realidades a través del pensamiento. El pensamiento es esa maravillosa capacidad de proyectar ideas abstractas totalmente materializadas a través de la imaginación. Por ejemplo, los artistas en general, sean pintores, poetas, escultores, musicos, cineastas, diseñadores digitales, entre muchos otros, imaginan un mundo y lo proyectan. Los antiguos griegos imaginaron monstruos y dioses luchando unos contra otros. Hoy en día podemos ver en una pantalla de cine esas visiones artísticas imaginativas de una forma prácticamente realista. ¿Pueden imaginar el susto que se llevaría Homero, o cualquier griego de aquella época, si en el &lt;em&gt;ágora&lt;/em&gt; —plaza pública— de Atenas pudiéramos ir y proyectarle &lt;em&gt;Furia de titanes&lt;/em&gt; o &lt;em&gt;Avatar&lt;/em&gt;, o los &lt;em&gt;Transformers&lt;/em&gt;, por citar algunos ejemplos? De seguro esta gente sufriría algún trastorno psicológico… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Construimos realidades a través del pensamiento. El punto es que no nos atrevemos a realizar hipótesis, ni a imaginar como artísticas otra realidad. Vivimos muy autoacostumbrados con la realidad que nos presentan. Nos gusta de alguna forma vivir domesticados, como si existiera palabra absoluta de cómo tiene que ser vivida esta realidad. La realidad que estamos percibiendo hoy es una realidad imaginada. Esto que llamamos realidad no es sino la manifestación de un pensamiento artístico. La realidad es producto de la imaginación. Los dioses fueron imaginados. El cielo y el infierno, como receptáculos del castigo o de recompensa, fueron producto de la imaginación humana. Cada cosa que vemos ajena a lo puramente natural ha sido artificialmente creada. El pensamiento nuestro, incluso, es imaginativamente condicionado por otros que piensan la realidad…, hasta el día en que decidamos volar por nuestra propia cuenta en alas de la imaginación artística. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuántos saberes que se marchitan en el silencio porque les hizo falta un poco de filosofía e imaginación artística… No una filosofía institucional, sino el deseo de filosofar. No un arte ingenuamente académico, sino el deseo de crear.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vivimos en una realidad imaginada. Vivamos imaginativamente nuestra vida mientras construimos afanosamente nuestra realidad…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6062920170523121077-305175963956824860?l=lafronesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lafronesis.blogspot.com/feeds/305175963956824860/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6062920170523121077&amp;postID=305175963956824860' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/305175963956824860'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/305175963956824860'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lafronesis.blogspot.com/2010/04/el-alma-o-sobre-el-castigo-divino-de-la.html' title=''/><author><name>Wilmer Casasola R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08285271823522347029</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TSz4V0aHkjI/AAAAAAAAAQk/a_lKwXNknLA/S220/cuervonegro.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/S9okP2f0Y_I/AAAAAAAAAK4/DVFjCRko8OM/s72-c/ELALMA.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6062920170523121077.post-7077290192258648282</id><published>2010-04-28T09:36:00.000-07:00</published><updated>2010-04-28T09:36:13.290-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: red; font-size: x-large;"&gt;&lt;strong&gt;Ocuparse de las preocupaciones&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Problemas que dependen de mí&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Tiene sentido pre-ocuparse o más bien hay que ocuparse de la &lt;em&gt;preocupación&lt;/em&gt;? &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los problemas son parte de nuestra vida cotidiana. Aparecen sin que los hayamos llamado. Otras veces uno suele plantearse problemas. Esto suele suceder en la vida intelectiva. Así, bien podríamos plantearnos problemas científicos, tecnológicos, artísticos, religiosos, filosóficos, matemáticos, entre muchos otros. Cada uno de ellos tendrá más o menos una metodología previamente elaborada cuya finalidad es la solución del problema.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los problemas y las preocupaciones de nuestra vida cotidiana no tienen, sin embargo, una metodología para abordarlos con normalidad. La razón de que sea así es simple: son situaciones que, aunque muchas &lt;em&gt;repetitivas&lt;/em&gt;, son imprevistas y totalmente nuevas para nosotros. Por esa razón es que al enfrentarnos ante una situación problemática inédita en nuestra vida tendemos a &lt;em&gt;preocuparnos&lt;/em&gt; porque afecta nuestra vida directamente.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hay problemas de todo tipo, y puede que unos estén fuera de nuestro alcance el poder resolverlos. El filósofo estoico Epicteto enseñaba que hay cosas que dependen de nosotros, y otras por el contrario, que no dependen de nosotros. Unas son de operación nuestra y otras no lo son (&lt;em&gt;Manual&lt;/em&gt; I., 1-2). Así, lo que resta saber es si el problema que enfrento depende de mí, es decir, es de mi operación resolverlo, o más bien no depende de mí, cuya operación, no es de mi competencia. Entiéndase por operación los medios —racionales o materiales— que podríamos emprender para resolver aquel problema que depende de nosotros.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Ocuparse del problema&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pues bien, de acuerdo con el planteamiento de Epicteto, de que hay cosas que dependen de nosotros y son competencia nuestra, y que hay otras que no, y en consecuencia no son competencia nuestra, quiero desarrollar la idea de ocuparse de la preocupaciones&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Más allá de toda la metafísica y cosmología que encierra la filosofía estoica, y puntualmente, la &lt;em&gt;sabiduría&lt;/em&gt; de Epicteto, importa contextualizar —o bien descontextualizar— su aporte a los dolores espirituales del ser humano actual. Talvez Epicteto sabía esto, que no tiene sentido pre-ocuparse de cosas —problemas— que no dependen de nosotros, y que por el contrario, era menester ocuparse de aquellas cosas —preocupaciones— que sí dependían de nosotros. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Si el problema es un asunto que depende de mí, resta &lt;em&gt;ocuparse&lt;/em&gt; de los medios que podrían llevarme a una posible solución. Aquí tiene sentido ahora la pregunta que formulo al inicio: ¿Tiene sentido pre-ocuparse o más bien hay que ocuparse de la preocupación? La respuesta: hay que &lt;em&gt;ocuparse&lt;/em&gt; de la &lt;em&gt;preocupación&lt;/em&gt;. Ocuparse de la preocupación quiere decir que el problema está materializado, es decir, es un asunto real.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La mayor parte del tiempo vivimos angustiosamente pre-ocupados. No dudo de que nuestras preocupaciones sean reales. Pero aún siendo absolutamente reales, no hay que pre-ocuparse innecesariamente del problema, sino ocuparse de la preocupación en concreto.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ocuparse de la &lt;em&gt;preocupación&lt;/em&gt; quiere decir que tenemos que analizar si nuestra preocupación es real o neuróticamente creada. Desde el momento mismo que damos cuenta de la situación de nuestra preocupación nos estamos ocupando de ella de una manera inteligente: ya no estaremos pre-ocupados por un problema de forma irreflexiva, paranoica y desesperante sino, por el contrario, ahora estaremos ocupados acerca de la legitimidad o validez de esa preocupación. Iremos dilucidando serena y reflexivamente los presupuestos que dieron o dan vida a esa terrible preocupación. Es decir, materializamos la preocupación, materializamos el problema real que nos afecta. Sólo así, teniendo una clara visión sobre la preocupación —si su realidad es más terrenal que imaginaria—, podremos reflexionar acerca de los medios para llegar a una solución. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El fin es práctico: estar en posesión de saber a profundidad cuál es la génesis y finalidad de la preocupación que nos ocupa la mayor parte del tiempo; cuál es su naturaleza, su incidencia real en nuestra vida; en una palabra, en qué consiste nuestra preocupación.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Problemas imaginados…&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hay personas &lt;em&gt;pre-ocupadas&lt;/em&gt; casi por todo. El asunto no es pre-ocuparse de o por todo, sino, más bien, ocuparse concretamente de la preocupación que nos atañe. Por ejemplo, uno podría ocuparse de la &lt;em&gt;pre-ocupación&lt;/em&gt; y no ya de la &lt;em&gt;preocupación&lt;/em&gt;. ¿Enredo? No, en modo alguno. Esto quiere decir que perfectamente, una mañana una tarde, una noche…, nos podríamos detener a pensar acerca de las &lt;em&gt;pre-ocupaciones&lt;/em&gt; que envuelven siempre nuestra vida. De esta manera podríamos llegar a dos conclusiones básicas:1) la pre-ocupación es absurda en tanto que ni siquiera se ha demarcado con exactitud el problema que tanto nos preocupa, y se trata más bien de un mal hábito de estar siempre preocupados; 2) existe una preocupación real. Ocuparse de la pre-ocupación quiere decir pensar profundamente en las circunstancias que hacen que nuestra vida esté siempre acongojada innecesariamente. Ocuparse de la preocupación quiere decir pensar profundamente si es problema cuya solución depende de nosotros o quizás no dependa. Si fuese esto último, ¿para qué pre-ocuparse?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Vivir pre-ocupado es crear imaginativamente problemas. Pero no ya problemas de orden intelectivo, sino más bien, problemas de orden neurótico. Por ejemplo, muchos estudiantes y otras personas con frecuencia me preguntan si en efecto el mundo podría acabarse realmente en el 2012 de acuerdo con el calendario Maya. Y la verdad, están muy pre-ocupados de que tal evento suceda en realidad... O el caso de un joven que se mostraba realmente pre-ocupado porque su novia le daría vuelta, puesto que “todas las mujeres le dan vuelta a uno”, cosa que aprendió de una seria televisiva nocturna de uno de nuestros canales nacionales. El chiste es que el joven, de tan solo unos dieciséis años, aun no tiene novia…&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La preocupación, cuando se da, tiene que ser sobre un problema real y no imaginario o psicológica y casi neuróticamente creado. Para dar un ejemplo más, esta vez con la intención de ironizar, la pre-ocupación de un problema neuróticamente creado puede ser este: ¿qué pasaría si en efecto existiera el ángel de la guarda? La preocupación esencial puede ser: &lt;em&gt;el bendito (…) ángel nos estaría observando todo el tiempo, incluso cuando cometemos nuestros más íntimos pecados…&lt;/em&gt; Esta es una pre-ocupación que quizás podría preocuparnos…&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hay problemas reales en nuestra vida. Pero la mayor parte del tiempo estamos &lt;em&gt;legitimando ontológicamente&lt;/em&gt; nuestros problemas (esto quiere decir que los estamos absolutizando innecesariamente). Peor aún, los problemas los estamos creando casi neuróticamente y luego los ontologizamos (es decir, tras de inventarlos neuróticamente, les damos luego el estatuto de absolutos). No tiene sentido plantearse pre-ocupaciones de orden existencial. Con ello nada contribuimos al acervo cultural de la humanidad, sino a nuestra propia desdicha.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Filosofar, siempre filosofar…&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pre-ocupaciones y preocupaciones siempre ha de haber. Como vimos, el asunto es pensar sobre ellas, es decir, reflexionar sobre ellas, o bien filosofar sobre ellas. Nuestras pre-ocupaciones y preocupaciones cotidianas tienen que ser abordadas reflexivamente, es decir, filosóficamente. Hacer uso de la reflexión filosófica, filosofar sobre un punto, en especial, sobre un problema concreto. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Filosofar no es tarea de especialistas, es una actividad humana a la que cualquier persona puede entregarse. ¿Qué quiere decir filosofar? Pensar por uno mismo con apoyo de los demás, diría Comte-Sponville: “Filosofar es pensar por uno mismo; pero nadie puede lograrlo verdaderamente sin apoyarse en el pensamiento de los otros, especialmente en el de los grandes filósofos del pasado.” (2002: 11). “El filosofar es como un despertar de la vinculación a las necesidades de la vida.", nos decía Jaspers (1970:15) en clave existencialistas. El filosofar es la “aspiración a una sabiduría, no a toda la &lt;em&gt;Sabiduría&lt;/em&gt;”, enseñaba Constantino Láscaris (s.f., 9). En fin, filosofar es pensar reflexivamente. Ese pensar reflexivamente es como aquella noción de vivir de Ortega y Gasset: “Todo vivir es vivirse, sentirse, saberse existiendo; donde saber no implica conocimiento intelectual ni sabiduría especial ninguna, sino que es esa sorprendente presencia que su vida tiene para cada cual” (Ortega y Gasset, 1997: 142). Siguiendo esta metafísica de Ortega y Gasset, filosofar no implica ni conocimiento ni sabiduría especial. Filosofar es un pensar reflexivo que sólo necesita vivirse, experimentarse a plenitud.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pues bien, filosofemos sobre la cotidianidad. En especial, porque nuestra vida es una vida cotidiana, con problemas reales y no fuera de este mundo. Abordar esta cotidianidad, a veces problemática, a veces artificialmente problemática, con un soplo fresco filosofía puede ayudar a esclarecer lo que nosotros hemos pintado oscuro, o lo que la gente ha querido pintar oscuro.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Decía al principio que hay problemas repetitivos en la vida cotidiana nuestra, de ahí que una forma inteligente de encarar estos problemas sea aprendiendo de las experiencias de los demás. A la persona que enfrenta una situación problemática de orden existencial, podría serle “de mucha ayuda iniciarse en la milenaria tradición filosófica puesto que sus predecesores pueden haber encarado problemas análogos a sus problemas actuales e, incluso, diseñado líneas de solución aún aceptables” (León: 2006: 19). No cabe duda que un consejo nos ayuda, y un consejo sabio nos ayudará aún más. Pero esta faena es una arqueología que embotaría la voluntad de la persona que está inmersa en una preocupación existencial. Pero si la persona afectada con un problema o preocupación no está en condiciones de emprender este recorrido arqueológico por el saber —que cabe pensar también si verdaderamente vale la pena—, al menos tiene a su disposición una fuente reflexiva de pensamiento al que llamamos filosofar. Cuánto ha contribuido nuestro Sistema Educativo a fomentar la reflexión filosófica es un asunto de políticas educativas y de Ministros que privilegian más la estratificación tecnocrática que otras formas de saber. El punto, por ahora, es que nos ocupemos de nuestras preocupaciones en su doble sentido, y con apoyo de unos instantes de reflexión filosófica develemos si esa preocupación es simplemente una quimera o un problema real. De ser real, preguntémonos si dependen de nosotros o no. Puede que a las cansadas estemos cargando con un problema de otra o de otras personas innecesariamente. O bien, que un problema no tiene solución. De ser así, ¿para qué preocuparnos?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;Referencias bibliográficas.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Comte-Sponville, A. (2002).&lt;em&gt; Invitación a la filosofía&lt;/em&gt; (trad. Vicente Gómez Ibáñez). Buenos Aires: Paidós.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Epicteto (1986). &lt;em&gt;Manual y máximas&lt;/em&gt;. México : Porrúa&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Jaspers, K. (1970). &lt;em&gt;La filosofía&lt;/em&gt; (trad. José Gaos). México: FCE&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Láscaris, C. (S.F).&lt;em&gt; Fundamentos de filosofía&lt;/em&gt;. San José: Editorial Fernández Arce&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;León Gómez, A. (2006). ¿…Enseñar filosofía? Cali: Programa Editorial Universidad del Valle.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ortega y Gasset, J. (1997). &lt;em&gt;Unas lecciones de metafísica&lt;/em&gt;. México: Porrúa.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6062920170523121077-7077290192258648282?l=lafronesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lafronesis.blogspot.com/feeds/7077290192258648282/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6062920170523121077&amp;postID=7077290192258648282' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/7077290192258648282'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/7077290192258648282'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lafronesis.blogspot.com/2010/04/ocuparse-de-las-preocupaciones.html' title=''/><author><name>Wilmer Casasola R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08285271823522347029</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TSz4V0aHkjI/AAAAAAAAAQk/a_lKwXNknLA/S220/cuervonegro.bmp'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6062920170523121077.post-1978354870854662684</id><published>2010-04-20T17:37:00.000-07:00</published><updated>2010-04-28T06:10:23.967-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: #20124d; font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif; font-size: x-large;"&gt;PROPÓSITOS, OBSCTÁCULOS Y AMOR AL PRÓJIMO.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Un propósito, cualquiera. Cada segundo se marcha para no volver. Cada instante se desvanece en el tiempo. Un tiempo que no vuelve, un tiempo que se marchó para no regresar jamás.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Y qué hice? ¿Qué he hecho yo? ¿A quién le debo un favor, una disculpa, una muestra de afecto? Hoy puede morir alguien a quien amamos, pero como creemos que no morirá hoy, entonces no le hacemos aquel favor que quizá necesite de nosotros, aquella disculpa que espera, aquel abrazo, beso, caricia que espera sin esperar… Hoy nada le pasará a esa persona, hoy no habrá favor, disculpas, caricias. ¿Para qué, si podemos hacerlo mañana, quizás mañana…?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Claro, también es necesario decirle a aquella persona cuán miserable es, cuán canalla, cuán cruel y despiadada. Pues, siempre es bueno que nos digan el mal que hacemos y decir nosotros el mal que nos hacen. Decía Jesús de Nazaret que el segundo mandamiento más importante es amar a nuestros enemigos como a nosotros mismos (&lt;em&gt;Mt&lt;/em&gt;. 22. 39; &lt;em&gt;Mr&lt;/em&gt;. 12. 31). Esta es la conocida regla de oro. Pero a veces, en sentido estricto, ni siquiera hemos aprendido a amarnos nosotros mismos ¿Cómo podríamos amar a otros entonces? Aun así, aunque parezca extraño lo que voy a decir, una forma de amar a otro que consideramos nuestro enemigo (cosa rara porque los enemigos suelen quitarse el habla debido a su odio) es decirle cuán maldito es… Sí, cuán maldito es. Puede que esa persona sea cruel, arrogante, presumida, hipócrita, falsa, insensible, traicionera, interesada, mentirosa, cuentera, chismosa, entre tantas otras virtudes indeseables. Y…puede que lo ignore…, y por ello hay que decírselo si lo amamos…&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pensemos un momento sobre la regla de oro, es decir, la idea según la cual tenemos que amar al prójimo como a nosotros mismos. Uno ama a otra persona de acuerdo con las ideas que del mundo tiene. Es difícil que no amemos las ideas que del mundo tenemos porque son las ideas que habitan cotidianamente con nosotros. Así, si traiciono cotidianamente es porque amo traicionar, porque tengo más o menos fundamento una idea sobre la traición que me orienta a actuar con base en ella, y he considerado que ésta es buena. Sino lo fuera, ¿qué caso tiene practicar algo que no nos gusta? Igualmente, si soy chismoso, mentiroso, falso, hipócrita, envidioso, etc., es porque me gusta ser así, amo ser así. Imaginemos una escena cómica en la que decimos: “¡Oh, Dios!, cuánto odio ser hipócrita”, y al momento nos topamos con aquella persona que siempre deseamos no ver, y le decimos afanosamente: “¡Hola! ¡Cuánto gusto de verlo (a) otra vez!…” Aquí es evidente que nos gusta la hipocresía. Es casi imposible que no hagamos aquello que nos gusta. Y cuando hacemos aquello que no nos gusta, pero nos lucramos con ello, es cuando hacemos las cosas mal. Tal el caso de alguien que estudiara una carrera por el dinero que ella proporciona: siempre estará frustrado haciendo aquello que no le gusta, pero desde luego, recibiendo aquello que le gusta… Lo cual quiere decir que de alguna forma hacemos siempre lo que nos gusta…&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pues bien, esa persona es así, se ama a sí misma tal cual es. El asunto se complica porque esa persona, si la tuviéramos de enemiga, podría amarnos a nosotros como ella se ama a sí misma, y en consecuencia nos amaría con crueldad, arrogancia, hipocresía, falsedad, etc. Si fuéramos amados por aquella persona que ama la traición, ¿desearíamos verdaderamente ser amados así? ¿No será mejor que esa persona se ame así misma y que nos odie a nosotros? ¿Qué sentido tiene un amor falso? Es mejor ser odiado con sinceridad que ser amado con falsedad. En la misma medida, es mejor que odiemos con sinceridad antes que amar a alguien con falsedad. Y una alternativa más: es mejor ser indiferente ante los demás antes que odiarlos o amarlos con falsedad. El filósofo griego Empédocles, nacido en la ciudad siciliana de Agrigentum (493-433), decía en su contexto, que dos fuerzas actúan sobre los elementos (la materia), el Amor y el Odio, dando origen a una variedad de formas. El amor y el odio siguen siendo dos fuerzas que mueven el mundo, lo transforman. Y pese a que el teósofo Jinarâjadâsa dijera en su momento que es mejor el odio activo antes que el ocio pasivo, me inclino por la indiferencia razonada antes que por el odio activo o el amor distorsionado. Mi conclusión es que la regla de oro es sospechosa a la hora de ser aplicada.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Si de verdad amamos a nuestro enemigo, una forma de demostrarle nuestro amor es querer que cambie y se convierta en una mejor persona. Pues qué mejor manera que empezar diciéndole cuán maldito es. Pero ya vimos que esto tiene implicaciones.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hay otra forma de enfrentar este asunto: guardar silencio. Dejar que el maldito siga siendo maldito. Mientras nosotros coronamos nuestra vida con amor, afecto, ternura, lealtad, fidelidad, entrega, sinceridad, rectitud entre muchas otras virtudes dignas de practicar a diario entre las personas que nos rodean, y en consecuencia rodearnos de personas con las mismas cualidades, aquella persona se irá marchitando silenciosamente, pues la hiedra albayaldada que excreta de su boca hará que la soledad sea su única compañía. El poema anónimo conocido como Desiderata dice precisamente que debemos evitar las personas ruidosas y agresivas pues son un fastidio para el espíritu. Así que, no sólo guardar silencio demanda no decirle nada a esa persona, sino aún más importante ignorarla. No hay peor insulto para una persona que crea ser superior a otras que alguien la ignore por completo. Ignorar a otras personas es también una forma de insultar. Pero un insulto sabio. Un insulto donde no se defenestra veneno sino sólo indiferencia pacífica.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Un propósito cualquiera. Cada quien sabe cuál es el motivo de su existencia. Y si no lo sabe, sería bueno que empezara a pensar, no esa ecosofía rara de porqué razón estamos &lt;em&gt;aquí&lt;/em&gt;, sino cuáles son las razones por las que voy a emprender mis propósitos. Creer ingenuamente que tenemos una razón por la cual estamos aquí es caer en una especie de determinismo. No hay una razón por la cual estemos aquí. La única razón por la cual estamos aquí, es quizás porque una vez fuimos un proyecto erótico de nuestros progenitores. Las razones de estar aquí, seguir aquí, son nuestras, íntimamente nuestras. Razón tenía el filósofo francés Jean-Paul Sartre cuando decía que el hombre empieza por existir, que no hay una esencia que lo determine, que no hay signos en el cielo. Somos un proyecto.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El propósito que deseemos construir es nuestra capacidad racional y volitiva puesta en marcha, en acción. El ser humano puede ser esa bestia que todo lo destruye, que todo lo devora (yo lo llamo antropopánfago o bien homopánfago, que por cierto ya Nietzsche, como buen filólogo, hablaba de un &lt;em&gt;Homu panfhagus&lt;/em&gt;); o bien, ser una especie de manifestación angelical caminando sobre la tierra. Casi siempre vamos a toparnos con ambos ejemplares a lo largo de nuestra vida. El punto es que el ser humano va a ser a la vez obstáculo y peldaño al momento de que nosotros tracemos nuestros propósitos. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pues bien, ¿qué haré? ¿Seré obstáculo para otros o seré peldaño? ¿Soy el maldito, falso, hipócrita, chismoso, traidor; o soy el buen amigo, sincero, correcto y leal? ¿Seré el prójimo que ama a su enemigo de manera sobrenatural, o seré el prójimo que sabe amar inteligentemente? ¿Le diré con toda sinceridad cuán maldito o maldita es la persona que me hiere, o en su lugar la ignoraré? &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Cuál es el propósito o dirección que quiero para mi vida? ¿Cuál es la noción de amor que tengo para mí y para el prójimo? ¿Cuál es el obstáculo más grande que tengo para triunfar? Pensar en ello es una forma de empezar a darle un nuevo sentido a nuestra vida.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6062920170523121077-1978354870854662684?l=lafronesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lafronesis.blogspot.com/feeds/1978354870854662684/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6062920170523121077&amp;postID=1978354870854662684' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/1978354870854662684'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/1978354870854662684'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lafronesis.blogspot.com/2010/04/propositos-obsctaculos-y-amor-al.html' title=''/><author><name>Wilmer Casasola R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08285271823522347029</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TSz4V0aHkjI/AAAAAAAAAQk/a_lKwXNknLA/S220/cuervonegro.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6062920170523121077.post-2897161223841843229</id><published>2010-04-19T11:58:00.000-07:00</published><updated>2010-05-20T14:20:43.259-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: red; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace; font-size: x-large;"&gt;&lt;strong&gt;DIALÉCTICA DEL AMOR&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Voy a considerar el término dialéctica en su sentido inicial, esto es, como arte del diálogo cuya discusión y resultado constituye una forma nueva de saber.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El amor es dialéctico. Es un arte cuya base principal radica en el diálogo. Un diálogo que no es estéril, sino una forma de expresar a cada momento cuán importante es para nosotros aquella persona que comparte con nosotros un sentimiento de amor.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El amor es un diálogo comprensivo, una competencia de ternura. Las palabras buscan fundir en una unidad la comprensión de dos seres que deciden habitar un mismo cuerpo. Es un diálogo presente y ausente a la vez: si está presente la persona que amamos, su existencia debe representar para nosotros, el nido, el mundo, el universo; esa persona ha de ser la totalidad de las cosas existentes fundidas en un solo cuerpo. Si la persona está ausente, el cuerpo nuestro deseará su presencia y nuestra mente la representará en todo momento. El amor es un diálogo en silencio con la persona que reina en nuestra mente, que habita en nuestra mente, que reina en nuestro corazón. Nunca hay motivos suficientemente fuertes para abandonar a la persona que decimos amar ante la ausencia de su presencia.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El amor también es un diálogo serio. El amor no es sinónimo de estupidez. La otra persona tiene defectos, tanto físicos como espirituales. Decir espirituales encierra todo su universo psicológico: su carácter y temperamento en general. Una buena dialéctica del amor pone de manifiesto aquellas acciones que afectan la vida propia: reclamos continuos por motivo de celos pasionales, imposiciones conductuales, manipulaciones emocionales, impedimentos de libertad, etc. Todo ello tiene que aclararse antes de que aumente. Ninguna de las partes involucradas en una relación amorosa puede permitir ser víctima de la otra. Una relación amorosa que se basa en la imposición conductual deja de ser dialéctica y pasa a ser más bien una relación dictatorial. Decir cuánto nos disgusta ciertas acciones de la otra persona, y cuánto nos daña esa forma de ser de la otra persona, no es una forma de marchitar la relación sino de hacerle crecer. Si la otra persona no entiende nuestras razones, es porque no le importamos en realidad, con lo que es mejor poner fin a una relación cuyas bases nunca serán dialécticas sino dictatoriales.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El amor es una competencia por dar más: más cariño, más ternura, más afecto, más comprensión, más caricias, más detalles, más pasión, más deseo, más sexo, más siempre más. Si no existe en la otra esta actitud dialéctica, hay entonces una relación disonante, desigual. El amor es una igualdad de sentimientos, de lo contrario no es amor. Y si no hay una igualdad de sentimientos es mejor marchar en busca de otros brazos que nos abrigue con todas las fuerzas afectivas que nosotros tenemos para ellos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Alguien podría decir: &lt;em&gt;pero así es el amor y hay que conformase con eso&lt;/em&gt;. Mi respuesta: el amor es la unión de dos cuerpos que al fundirse deben volar como un ángel. El amor es una entrega comprometida. Si no hay compromiso no hay amor. El conformismo es una precariedad emocional que no debe estar presente en ninguna de las actividades que emprendemos como seres volitivos y racionales. De ahí que toda persona que diga que así son las relaciones amorosas, y que por esa misma razón decide cargar sobre su espalda el yugo de precariedad afectiva es una persona emocionalmente pobre. Y si no podemos tener riquezas materiales, que reine en nuestra mente la riqueza emocional. Y la riqueza emocional nuestra debe mostrar la fortaleza de un carácter que vino a la tierra no a doblegar las rodillas sino a erguirse con orgullo ante los demás, sin que ello signifique pisotear a los demás. Una vez Bob Marley dijo: &lt;em&gt;I don`t come to bow, I come to conquer&lt;/em&gt; (mi traducción libre sería: “Yo no vine a reverenciar, vine a conquistar.”). Desde luego, como dije, una conquista sobre nosotros en el sentido de no doblegarnos ante los demás, pero en modo alguno de imponernos brutalmente ante los demás.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Bien. ¿Que el mundo de las relaciones amorosas no es así? Nadie puede afirmar hipotéticamente tal cosa, pues evidencias empíricas de amores duraderos los hay, como también hay la evidencia de fracasos dolorosos… El amor es un complejo laberinto del cual no se quiere salir, tanto si se está idiotizado como si se está siendo castigado… Es extraño. Mientras se vive sumido en ese maravilloso sentimiento correspondido nos aferramos más a su continua presencia, pero si el sentimiento deja de ser correspondido…, también nos aferramos a su ya inexistente presencia… Es un sentimiento bello, pero también una bella estupidez. Pero no, el sentimiento de amor es el más bello sentimiento que pueda experimentar criatura humana alguna…&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;De ahí la importancia del diálogo. Pero a decir verdad, el diálogo no garantiza la existencia de un auténtico amor. El diálogo es sólo la forma más sabia de conllevar una trama de pasiones bipolares al interior de una relación amorosa. El amor es una trama de pasiones bipolares por la simple razón de que somos seres con voliciones cambiantes. Nuestro temperamento, carácter y convicciones cambian, como cambia el viento a cada momento.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así pues, ¿hay amor verdadero? ¿Qué quiere decir amor verdadero? ¿Cómo es un amor verdadero? Una falsa expectativa sobre el amor podría sumirnos en el dolor y en el llanto innecesariamente. Nuestra expectativa de amor no es la misma expectativa de la persona a quien le profesamos nuestro amor. Esa persona, por el simple hecho de ser una persona con una dimensión racional y volitiva diferente a la nuestra, podría tener una expectativa diferente de lo que es el amor. La dialéctica aquí ¿se derrumba? No, puede que aquí surja algo interesante, puede que surja una dialéctica del amor realista. El diálogo, como en todo, es aquí el protagonista principal.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Es posible una dialéctica del amor sin contradicciones? En ausencia de un amor así, tan esférico, tan perfecto, tan divino, ¿no será necesaria una nueva forma de amor, un amor racional acaso? ¿Qué sería un amor racional? ¿Cómo sería un amor racional? De existir este amor racional, ¿podría evitarse el dolor, la traición, el engaño, la manipulación, la imposición, entre otros? Si el amor es esencialmente un sentimiento, en su sentido más profundo, ¿cómo se manifestaría un amor racional, esto es, alejado del sentimiento?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Les dejo esta serie de interrogantes para que se entreguen al maravilloso mundo del filosofar. Ese filosofar verdadero que nos conduce hacia las acciones prácticas y no meramente a las contemplativas. Así que, ¿qué piensan ustedes al respecto?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6062920170523121077-2897161223841843229?l=lafronesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lafronesis.blogspot.com/feeds/2897161223841843229/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6062920170523121077&amp;postID=2897161223841843229' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/2897161223841843229'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/2897161223841843229'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lafronesis.blogspot.com/2010/04/dialectica-del-amor-voy-considerar-el.html' title=''/><author><name>Wilmer Casasola R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08285271823522347029</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TSz4V0aHkjI/AAAAAAAAAQk/a_lKwXNknLA/S220/cuervonegro.bmp'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6062920170523121077.post-7818093666862998811</id><published>2010-04-07T17:34:00.000-07:00</published><updated>2010-04-07T17:35:30.827-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-large;"&gt;La muerte…&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sí, la muerte…&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La Muerte. Una alegoría, una metáfora, una realidad. El fin de la vida ¿El inicio de…qué? &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La vida, o el fenómeno vida, es una hipótesis. Hay quienes a través de un pensamiento mágico le han dado un tiempo de origen. Todo empieza teniendo un grado sumo de perfección. Todo empieza acabado. Es la manifestación de un Ser Superior, el deseo de un Ser Superior, la idea de un Ser Superior. Hay quienes también le buscan un origen, y no necesariamente de orden Superior. El protagonista aquí no es un ente Superior, sino la simple materia. Según el bioquímico ruso Alexandr Ivánovich Oparin (1894-1980), la materia, al estar en constante movimiento se desarrolla, pasando de una forma de movimiento a otras nuevas cada vez más perfectas y complejas. La vida se explicaría por medio de este movimiento. Es decir, la vida representaría una forma muy complicada de movimiento de la materia surgida como una nueva propiedad de ésta. De ahí que es a partir del desarrollo gradual de la materia que se explica (lo que condujo a) la aparición de la vida en este planeta (1979, &lt;em&gt;Introducción&lt;/em&gt;).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cualquiera sea la posición que adoptemos en relación con el origen de la vida, así será más o menos la concepción de muerte que tengamos, y, a decir verdad, la concepción de vida que también vayamos a tener ¿Por qué?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Es simple. De acuerdo con algunas tradiciones de carácter religioso, si concebimos la vida como la manifestación del deseo de un ser superior, esta vida tendría un sentido determinado. La vida misma no acabaría con la muerte, sino que la muerte misma sería causa de vida, una vida eterna (lo fatal aquí es que dicha eternidad puede ser en una ignífera parrilla subterránea…, pero si tiene suerte, puede ser en alguna nubecilla voladora). Habría deseo de vida después de la vida biológica. La vida biológica sería tan solo una etapa hacia una vida diferente, desapegada de la materia, de la envoltura puramente biológica. La suprema conquista del espíritu sobre la materia. Por el contrario, considerar la vida como una manifestación puramente material, como un &lt;em&gt;movimiento&lt;/em&gt; —para emplear la expresión de Oparin— hacia la muerte, hacia el acabamiento de la vida, deja por fuera toda concepción espiritual, y en consecuencia, toda ilusión de una vida más allá de la muerte biológica. La vida sería esta que estamos viviendo, y nada habría que esperar una vez que finalice esta carrera biológica, una vez que llegue el fin de este movimiento material; en una frase, una vez que llegue la muerte.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La vida es una carrera biológica hacia la muerte. Me gusta pensarlo así. No sabemos cuántas pulsiones de vida vamos a tener. Sólo sabemos que nos agitamos, que corremos hacia la muerte. No es que la deseemos, es que no podemos evitar correr. Mientras la vida que vivimos perceptivamente transcurre lentamente, hay paralelamente al compás de esa lentitud biológica una carrera hacia la muerte, hacia el fin de la materia viviente. La muerte también marcha silenciosa al compás de una ilusión de vida. La muerte llega como un hecho natural, pensaban los estoicos observando el comportamiento (movimiento) de esta materia. El emperador y filosofo estoico Marco Aurelio (121-180) en sus meditaciones filosóficas sobre la muerte, decía que “un hombre con un buen raciocinio es no mostrarse frente a la muerte ni irritado ni vehemente ni altanero, sino aguardarla como una de las acciones naturales.” (Libro IX, 3). También la muerte representaba un misterio, pero un misterio que encontraba su origen mismo en la naturaleza, en la materia: “La muerte, como el nacimiento, es un misterio de la naturaleza, una combinación de los mismos elementos y una desilusión en los mismos” (Libro IV, 5). Podría importar cómo llega la muerte —quizás para evitar su apremiante llegada— pero, hasta nuevo aviso, es biológicamente inevitable. Incluso fatalmente inevitable, pues hay quien la carrera no tomó su acompasado raudal, sino que se precipitó con ayuda humana provocando una muerte que no fue natural. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La muerte marcha silenciosa al compás de una ilusión de vida. Un sueño de vida que se desvanece en la inmensidad del universo. Una ilusión de eternidad que termina sin nada, en la nada, en nada. Toda la sabiduría, la ciencia, el arte, las letras; el amor, el odio, el sufrimiento, el placer; el llanto, la risa. Todo en la nada. Toda una ilusión que nunca fue porque no habrá una mente para recordarlo. “Vanidad de vanidades”, “todo es vanidad”, dice el libro del Eclesiastés (1:2). Pero bien vistas las cosas, la vanidad no es el problema. La vanidad es bella en sí misma cuando no marchita la existencia ajena —¡Qué sería del mundo si no hubiesen mujeres vanidosas…!—. El problema, me parece, tiene que ver con la ilusión. La vida es una ilusión. “Cuán rápidamente desaparece todo. En el mundo, los propios cuerpos; en el tiempo, los recuerdos de ellos”, decía Marco Aurelio (Libro II, 12)&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sí, la vida es una ilusión, y sobre esta ilusión extiende su capacidad intelectiva para comprenderse a sí misma. La vida es una hipótesis… El ser humano, como dimensión viviente, busca a través de una inquietud racional sentar las bases del origen de la vida. Pero también, por una inquietud místico-racional busca preparar las bases de la existencia y destino de una vida espiritual más allá de este reino biológicamente humano. Pero hipótesis, a fin de cuenta, hipótesis. Un agnosticismo sumido en la incertidumbre que pende en el vértigo de la razón y la pasión ¿Cómo poder afirmar absolutamente que vida hay más allá de la muerte? ¿Cómo poder afirmar absolutamente que vida no hay más allá de la muerte? La vida acaba con la llegada drástica de la muerte. La vida empieza con la hermosa llegada de la muerte; ¿quién lo sabe acertadamente?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Una teoría sobre la vida, sobre la muerte; una teoría sobre la existencia humana en general, una cosmovisión puede orientar de una mejor manera nuestra vida mientras ilusoriamente exista. Nadie tiene palabra absoluta sobre este punto. Una visión de mundo puede estar apoyada en varias fuentes —es mejor ser ecléctico que un dogmático apasionado—. Por la capacidad explicativa que cada una ellas tiene, esta visión de mundo necesaria a nuestra existencia puede provenir de la filosofía, de la religión, o de la ciencia. Ninguna de ellas, me atrevo a decir, tiene supremacía sobre las demás. Son formas de saber, de conocer. Unas buscan conocer la realidad de una forma fragmentaria, otras de una forma omniabarcante, otras desde una unidad de sentido.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El filosofo francés Luc Ferry sostiene una idea que perfectamente puede emplearse y aplicarse para construir nuestra visión de mundo. Sostiene el filósofo que “las grandes filosofías se construyen siempre en torno a&lt;em&gt; tres grandes ejes, que corresponden a tres interrogantes fundamentales&lt;/em&gt;.” (2007: 24). Según Ferry, estos ejes son el de “la teoría, es decir, de la actividad intelectual que persigue hacerse una idea del mundo natural y también político y social, en el cual nuestra existencia va a desarrollarse.” (24); el de “la cuestión de la moral o de la ética”; y el de “la sabiduría, de la espiritualidad y de la salvación.” (25-26).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Dado que no estoy explicando a Ferry sino haciendo uso de lo que nos obsequia como saber, voy ofrecer una explicación sintética de cómo podemos utilizar su propuesta en nuestra vida práctica, y si bien quizás no lleguemos a construir una gran filosofía, al menos ordenaremos más racionalmente nuestra visión de mundo con arreglo a darle una mayor claridad a la forma como estamos situados en esta bolinchilla cósmica en la que habitamos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cualquiera sea la vertiente en la que fundamentemos nuestro saber (filosofía, religión, ciencia), ésta será el soporte teórico con el cual tendremos una idea clara de lo que significan las cosas. En este caso, la vida, la muerte. Aquí estamos en posesión de nuestro primer eje: una teoría que fundamenta racionalmente un credo (…). Una vez obtenido un soporte teórico —cuya función más humana es hablar inteligentemente sobre algún tópico determinado—, necesariamente estamos en posesión de encaminar nuestras acciones a partir de ese credo. Aquí entramos al maravilloso mundo de la moral y de la ética, y no como dice Luc Ferry de “la moral o de la ética”, quien no repara en diferenciar conceptual y prácticamente ambos términos, pues según él, “estas dos palabras solo se distinguen a priori por la etimología, latina para una, griega para la otra” (2007: 25). Pero bien sabemos lo perentorio que resulta diferenciar y separar el uso práctico que ambos términos tienen. Es un error filosófico bastante grave no diferenciar los términos ética y moral. Pero eso es otro punto. Pero bien, el presupuesto teórico nos sirve para fundamentar una ética o moral.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Cómo la teoría influye en nuestro visiones éticas y morales? Tómese como ejemplo el cristianismo. Se vea éste como una religión de salvación o como una filosofía de vida (que jamás los cristianos lo verían así…), el cristianismo influye en nuestro comportamiento moral y quizás ético. De igual forma, las personas que tienen pensamiento de izquierda, derecha, socialista o capitalista, igualmente tienen un comportamiento ético y moral de acuerdo con la teoría que sustentan.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La puesta en práctica de cualquiera de estas concepciones en el tercer eje, daría como resultado una tal sabiduría. Así, una persona influida por una visión teórica capitalista; ¿se comportaría sabiamente si viese en esta perspectiva teórica una forma de vida? La noción de sabiduría habría que discutirla. No en todo podría aplicarse esa pretensión de tres ejes.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero bien. El punto es la muerte, la vida. Lo que importa es hacernos de un cuerpo teórico que nos ayude a fundamentar una visión de vida. Cualquiera sea la perspectiva que tomemos, ella es solo un apoyo teórico que nos ayuda a situarnos en este mundo, a tener una visión de mundo. ¿Que nuestra visión de mundo es materialista (en sentido filosófico)? Pues, bien. Si así hemos encontrado un forma de situarnos en esta efímera existencia humana y comprender nuestra vida; ¿cuál sería el problema? ¿Que Dios, cualquiera sea este Dios, es nuestro punto de apoyo? Pues bien. Que sea ese Dios quien nos oriente en nuestra vida.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Continua…&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Referencia bibliográfica&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ferry, L. (2007). Vencer los miedos. La filosofía como amor a la sabiduría (trad. Irache Ganuza Fernández). Madrid: Edaf. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Marco Aurelio Antonino (1996). Meditaciones (trad. Bartolomé Segura Ramos). Madrid: Alianza Editorial.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Oparin, A. I. (1979). Origen de la vida sobre la Tierra (Traducción y revisión de Jorge Asensio Peral). Madrid: Editorial Tecnos. Versión digital: Microsoft® Student 2008 [DVD]. Microsoft Corporation, 2007.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6062920170523121077-7818093666862998811?l=lafronesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lafronesis.blogspot.com/feeds/7818093666862998811/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6062920170523121077&amp;postID=7818093666862998811' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/7818093666862998811'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/7818093666862998811'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lafronesis.blogspot.com/2010/04/la-muerte-si-la-muerte-la-muerte.html' title=''/><author><name>Wilmer Casasola R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08285271823522347029</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TSz4V0aHkjI/AAAAAAAAAQk/a_lKwXNknLA/S220/cuervonegro.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6062920170523121077.post-2056274432252745942</id><published>2010-03-22T17:49:00.000-07:00</published><updated>2010-03-22T17:55:37.630-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/S6gRev_OHoI/AAAAAAAAAKY/xMj6YBKWmJY/s1600-h/CUENTOS.bmp" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://3.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/S6gRev_OHoI/AAAAAAAAAKY/xMj6YBKWmJY/s320/CUENTOS.bmp" vt="true" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: #cc0000; font-size: large;"&gt;La niña fea&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Amanda nació en la Alegría de Siquirres. De piel blanca, como la leche de aquellas vacas que a los pocos años aprendió a ordeñar. De ojos de un profundo dorado, como la miel que es sacada del panal al amanecer. Y de pelo…, de pelo extrañamente negro y no rubio, sino, tan intensamente negro que por las noches sus cabellos se perdían en la negredad dejando una cara en el vacío con unos ojos tan brillantes que semejaban dos chispas de fuego en tanta oscuridad. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Su madre era chola, del color del cacao a medio quemar, de pelo liso, tan liso y tieso que una hebra podía sostenerse desde la punta perpendicularmente y mantenerse firme sin doblar. Su otra hija se llamaba Diyarmé. De piel café oscuro, como el cacao, pero totalmente quemado. De ojos avellana, profundos como el deseo. Y de pelo…, sí, de pelo lacio como el de su madre, profundamente oscuro. Su padre se llamaba Rubén. Del padre de Amanda nunca se supo nada.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Amanda era una gota de leche en la oscuridad; Diyarmé, una gota que había que sujetar en esa misma oscuridad, de lo contrario se perdería en ella. Un año de vida las separaban. Diyarmé tenía la bellaza del ébano; Amanda, la belleza de una diosa. La madre se encargó de exaltar la belleza de Diyarmé. Exaltó también su inteligencia, su simpatía, su educación. Envolvió a la niña en un torbellino de amor, de ternura, de complacencias. A Diyarmé jamás le faltó amor, jamás le faltó nada. Ella no era la niña fea, ella era la niña más bella que una madre pudiera tener, la niña más perfecta que una madre pueda soñar.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Aquella otra niña había cometido un pecado: llegó al mundo sin ser deseada, y peor aún, llegó al mundo siendo bella, deslumbrantemente bella e inteligente. Amanda captó la atención de cuantas personas la conocían. Cuando la madre salía de compras y debía llevar necesariamente a las dos, era inevitable que la gente no se detuviera a elogiar tan extraña belleza. Los elogios de admiración florecían a cada esquina para aquella niña blanca de ojos dorados como la miel de campo. Pero de su hermana nadie decía nada. Amanda silenciaba la presencia de cualquier otra niña. Lo peor, Amanda silenciaba la presencia de su propia hermana. Pero Amanda era una niña triste. Cada vez que alguien elogiaba su belleza el corazón se le llenaba de una profunda tristeza. El color rosa de su piel se tornaba de verde desmayar. Aquella sonrisa jovial de todo niño se tornaba lúgubre y melancólica. El temor crecía en ella como un fantasma al anochecer. Cada vez que escuchaba aquella expresión “qué niña más linda” un dolor bordeaba su espalda…&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Diyarmé empezaba a enterarse de que la gente jamás se refería a ella, que la gente se enteraba de que ella estaba ahí porque su hermana la acompañaba. Pero Diyarmé no guardaba celos. Por el contrario, un orgullo fraternal, puro como la divinidad, florecía en ella por su hermana. Este orgullo tan sublime y fraternal se marchitaría lentamente de su corazón gracias a su madre. Aquel sentimiento natural de amor y admiración en ella hacia su hermana sería sustituido por hiedra artificial transmitida como sangre venenosa en las venas de una pequeña inocente. Este efluvio negro, esta hiedra de maldad provenía de su madre…&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Amanda era brutalmente castigada por su madre. La rabia hacia aquella niña indeseada la acompañaría toda la vida. Tomó pastillas y hierbas que le recetaban las viejas putas del pueblo. “Con esto mamita, vuela ese carajillo al día siguiente”, le decían las putas sin licencia. La madre ingirió cuanta cochinada pudo con tal de abortar aquel germen de vida que se había adherido briosamente a su vientre, vientre que no quiso nunca albergarla, vientre que la rechazó, vientre que intentó asesinarla cuando no era ni siquiera una persona humana sino un pequeño cigoto con vida.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Amanda nació muriendo. Sus nalguitas tiernas tenían muchos pinchazos que la madre la provocaba con la gacilla cuando le ponía un pañal de trapo. Su cuerpecito fue siempre un lienzo blanco teñido de violáceos colores. Sufrió siempre de un agudo dolor en su cabecita, porque su madre aprovechaba la ocasión de peinarla para jalar violentamente sus intensos cabellos negros. Apretaba los dientes con rabia, las quijadas se le contraían, los ojos fulguraban fuego y de su nariz exhalaba azufre. Con movimientos hercúleos zarandeaba fuertemente la cabecita de Amanda para que se mantuviera quedita. Triste y con voz agónicamente silenciosa, la bella niña le decía con lágrimas en sus melifluos ojos que ella no se estaba moviendo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;— Mamita, pero no me moví…&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;— ¡Cállate! ¡Dejá, de estar contestándome! —le decía mientras empuñaba sus cabellos y los sacudía violentamente aún más.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La madre se encargó de minimizar la inteligencia natural de aquella niña. La belleza natural de Amanda que la gente percibía en la calle era desmentida por su madre en la casa. Al poco tiempo empezó a experimentar una intolerancia incontrolable delante de le gente. Tanto elogio hacia Amanda y no hacia Diyarmé, que era su amada hija, empezó a causarla un odio más allá de la práctica doméstica. Decidió la madre no salir más con ella. Decidió la madre dejar a Amanda en la casa. Pero no era suficiente con dejar encerrado a ese precioso ser. La obligaba brutalmente a realizar los quehaceres del hogar, o más bien, de la casa, o quizás del establo en el que vivía. Porque no se puede llamar hogar al establo en que se agraden niños y niñas. Trastes y ropa sucia y un patio lleno de basura era en adelante la tarea cotidiana para una niña de siete años de edad. A esta tarea había que sumarle a Amanda sus incipientes quehaceres intelectuales de primer grado de primaria.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pero Amanda no podía terminar siempre a tiempo su faena impuesta. Cada vez que su madre salía le sentenciaba su hora de regreso, le sentenciaba el castigo. Siempre llegaba una o dos horas antes. Siempre llegaba por sorpresa. El corazón empezaba a latir raudo bombeando una sangre venenosa. Sus negros ojos se tornaban brillantes. Los dientes se contraían y de vez en cuando mordía su lengua con violenta ansiedad. Bufaba como toro, bufaba como bestia, bufaba como fiera, bufaba como ser humano, como esa especie de ser humano que aún hoy existe.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Amanda olvidaba sus quehaceres. Los niños tienen el juego como una sana prioridad en sus vidas. El juego no es una pérdida de tiempo. Jugar es esconder en la memoria la esencia de la humanidad, para cuando llegue la tristeza de la edad adulta recordar que una vez conocimos la felicidad. Por esa razón es que siempre tenemos un sentido de felicidad porque siempre hay niños que no dejan que en nosotros muera el recuerdo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La madre abrió la puerta de golpe. Aquel corazoncito de Amanda quiso salir corriendo porque él también sentía el dolor. Pero acompañó a la niña en los segundos previos al sufrimiento físico. No se sabe en realidad qué será más tormentoso para un niño: si la angustia de saber que será castigado a fajazos o los fajazos mismos que recibe sobre sus desnudas espalditas. La madre arde en cólera, una cólera que empezó desde el día en que no pudo arrancar de su vientre a aquel embrión repugnante que albergó por castigo su vientre hasta el final. No ingresa premiando los logros de una mente de siete años, sino reprimiendo las tareas que no logró.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;— ¿Ya lavaste los platos? —grita la madre.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;— No mamita… —responde la niña con temor.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;— ¿Barriste el patio? ¿lavaste la ropa?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;— No mamita es que estaba acomodando la ropa en el ropero y ahorita estaba haciendo la tarea de….&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Un grito de dolor y terror estremeció aquella casa. No tuvo tiempo Amanda de decirle a su madre en qué consistía la tarea. Se aproximaba el Día de las Madres, la tarea consistía en llevar una fotografía en la que la niña estuviera al lado de su madre, porque en el taller de artes plásticas le harían un marco artesanal. Pero la niña buscó entre los álbumes familiares tan anhelada foto. No existía. No había una sola foto donde su madre estuviera si quiere lejos de ella. Amanda tomó una foto de Diyarmé y su madre, la cortó a la mitad y separó a su hermana. Tomó luego una fotografía suya de la graduación de kinder, y la unió sobre papel con goma al lado de su madre. Era su primer collage, su primera foto junto a su madre, y le demandó mucho tiempo. Para tan artística creación su madre ya le tenía reparado un obsequio. Había tomado el cable de la plancha y lo descargó sobre la frágil espalda de Amanda, al momento que contraía fuertemente su mandíbula. Sus dientes se friccionaban hasta el desgaste y una furia salía de su brazo derecho descargando un cable sobre la espalda de la indefensa niña. Una rayita se dibujó en su espalda. Al poco tiempo la rayita se difluyó en rojo carmesí sobre la blanca camisa escolar. La sangre roja brotaba sobre la espalda de Amanda.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;— Cá-lle-se —le decía contrayendo toda aquella furia en sus monstruosas quijadas, al tiempo que con su mano le presionaba con fuerza aquella boquita de rosa.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;— Si llora le pego más —le decía la madre, con ojos igníferos, lava del demonio.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La niña asentía con la cabeza, pero lloraba con el corazón. El grito de dolor semejaba un eco agónico que lanzaba al interior de su alma. Las lágrimas escapaban de su rostro para no sentir dolor. Bajan llorando por sus mejillas hasta perderse en el aire para no volver a aquella alma atormentada por los látigos del desamor y del odio. Se repetía la escena una y otra vez. El cuerpo se cansó de sentir dolor, las lágrimas se secaron de llorar, y la voz enmudeció de tanto gritar en silencio.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Muchos años pasaron. A Aquella madre agresora las canas a la cabeza coronaron y el cuerpo firme se encogió. Dientes ya no tuvo para contraer. Fuerza en el brazo no quedó para castigar. El tiempo le llegó sombríamente y la soledad envolvió la casa de lamentos. La conciencia castiga más que el látigo y condena más que un juez. Buscó una tarde entre las fotos dónde estaba aquel bello ser, aquel ángel de blanca piel, aquel rostro que caricia jamás le dedicó. Nunca estuvo. Nunca nació. Nunca vivió en ese hogar.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Una ambulancia grita desesperadamente. La muerte cabalga tras de ella y le sonríe sin compasión. La angustia se apodera de esos ángeles en la tierra a bordo de una ambulancia. La angustia se apodera de los paramédicos. Una vida se les va. Pero es una vida cualquiera, sin valor ni dirección. Pero ellos son ángeles en la tierra y para ellos toda vida tiene valor. La esperan de verde porque hay que operar. Sus ojos logran ver luces turbias que cruzan sin cesar. Rostros blancos que hablan sin hablar. El altavoz llama a la Doctora. Es una emergencia. Ella corre a encontrarse con la muerte. De aguda inteligencia. Ella es el respeto de sus colegas. Su belleza es única, el celo y la envidia de todo el hospital. Pero su carisma y entrega hacen de ella a la Doctora, una joven médico entregada por completo a los demás. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La paciente divisa a lo lejos una tenue luz. El mapa de la vida se pierde en su conciencia. El eco de la alegría no retumba en su recuerdo. La ve y sonríe: aún puede reconocerla. No siente temor, ella no le hará daño. La Doctora la mira con tristeza, pero amarra su corazón. Está vieja, la calle la hizo así. Corren hacia el quirófano. Ya la muerte dejó de cabalgar. Ahora espera sentada y contempla con serenidad. Mira el amor que no muere. Mira el dolor que siempre estuvo ahí. Las luces caen suavemente en un abismo de oscuridad. Las luces se pierden en un silencio agónico. Ella Cae en un sueño sin regreso. Las luces se apagaron. Rápidamente desnudan aquel cuerpo débil y colocan sobre él descargas de vida artificial. El recuerdo viene a la mente de aquellos días de sufrimiento. Su cuerpo quedó marcado, por las marcas de la maldad. Otra descarga más de vida artificial. Las luces gritan en un silencio abismal. El recuerdo sonríe porque el sufrimiento se marcha. Las luces se apagaron para siempre. Se marchó. Una lágrima corre silenciosa por las mejillas de la Doctora. Se ha ido un paciente, se ha ido un amado ser.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La joven Doctora se retira del quirófano abatida. Las lágrimas bajan tristemente llorando. Los recuerdos afloran en su mente, y el reproche llega a su conciencia. Se detuvo, giró. Quiso devolverse, abrazar a la mujer que yacía inerte en una cama. Pero corrió a encerrarse y llorar en silencio la angustia que sentía su corazón. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;— ¿Quién era? —pregunta un colega al otro.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;— Una drogadicta de la calle. Dice el paramédico que con una navajilla se procuró heridas por todo el cuerpo, principalmente en la cara.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;— Sí, intervino otro médico. Dicen los compañeros cruzrojistas que enloquecida y con una navajilla en las manos, gritaba: “yo no soy tan bella…”. Luego moribunda se dejó caer de un puente causándole varios traumas en diferentes partes del cuerpo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;— Y la Doctora… ¿por qué salió llorando?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;— Porque la paciente era su hermana. Se llamaba Amanda…&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;Fin&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;El Destierro&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;Julio del año 2009&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6062920170523121077-2056274432252745942?l=lafronesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lafronesis.blogspot.com/feeds/2056274432252745942/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6062920170523121077&amp;postID=2056274432252745942' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/2056274432252745942'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/2056274432252745942'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lafronesis.blogspot.com/2010/03/la-nina-fea-amanda-nacio-en-la-alegria.html' title=''/><author><name>Wilmer Casasola R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08285271823522347029</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TSz4V0aHkjI/AAAAAAAAAQk/a_lKwXNknLA/S220/cuervonegro.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/S6gRev_OHoI/AAAAAAAAAKY/xMj6YBKWmJY/s72-c/CUENTOS.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6062920170523121077.post-6157231655126984567</id><published>2010-03-16T18:55:00.000-07:00</published><updated>2010-05-20T16:04:51.660-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="left" class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/S6A5WJd-W9I/AAAAAAAAAKQ/eO-rkom1mis/s1600-h/POESIA.bmp" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="68" src="http://1.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/S6A5WJd-W9I/AAAAAAAAAKQ/eO-rkom1mis/s200/POESIA.bmp" vt="true" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #674ea7; font-size: large;"&gt;&lt;strong&gt;Mujer, Lirio del Universo&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aroma a lirios al anochecer &lt;br /&gt;Luna argentosa&lt;br /&gt;Que fulgor regalas sonriente&lt;br /&gt;Bella linda mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada mañana silencioso e impaciente&lt;br /&gt;Este corazón muerto vuelve a palpitar&lt;br /&gt;Es el aroma de tu presencia&lt;br /&gt;El encanto de tu belleza&lt;br /&gt;La sonrisa de tu argentoso brillar&lt;br /&gt;El cuerpo de Musa que deviene en deidad&lt;br /&gt;Eres mujer, el suspiro de mi esperanza que se niega a renunciar.&lt;br /&gt;Un corazón muerto que quiere palpitar…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aroma a lirios&lt;br /&gt;Es la presencia de tu cuerpo angelical&lt;br /&gt;Que como dulces flores gravitando en el universo&lt;br /&gt;Dulce miel dejas al caminar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Labios de ángel terrenal&lt;br /&gt;Deseo de los dioses, penitencia de mi caminar&lt;br /&gt;De aquella boca dulce &lt;br /&gt;Que en el Olimpo se posa sin que pueda yo besar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bello encanto&lt;br /&gt;Dulce voz que contemplo al anochecer&lt;br /&gt;Belleza que a las estrellas su fulgor opaca&lt;br /&gt;Jardínes se marchita ante los encantos de tu caminar&lt;br /&gt;Porque la belleza que envuelve tu cuerpo es excelsa, diosa mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Oh, bella Mujer!&lt;br /&gt;Obsequio del universo&lt;br /&gt;Reina y Musa terrenal&lt;br /&gt;Nada corre por mis venas&lt;br /&gt;La muerte silenciosa me llegó…&lt;br /&gt;Mas ante tu presencia, hermosa mujer&lt;br /&gt;Ignífera lava se eleva al cielo y se estrella en mi corazón&lt;br /&gt;Tinta roja se precipita&lt;br /&gt;Y en tu nombre escribo, Mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Oh, bella Mujer!&lt;br /&gt;Sin tu aroma, sin tu risa, sin tu presencia…&lt;br /&gt;¡Cuán vacío el universo!&lt;br /&gt;¡Cuán silenciosa las aguas marinas!&lt;br /&gt;¡Cuán infernal el mundo para vivir!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vida sería un triste espectáculo&lt;br /&gt;Si no adornaras con tu brío&lt;br /&gt;Este pequeño cosmos, bella linda Mujer&lt;br /&gt;Adorna el mío, que un universo oscuro, para siempre asesinó…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6062920170523121077-6157231655126984567?l=lafronesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lafronesis.blogspot.com/feeds/6157231655126984567/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6062920170523121077&amp;postID=6157231655126984567' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/6157231655126984567'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/6157231655126984567'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lafronesis.blogspot.com/2010/03/mujer-lirio-del-universo-aroma-lirios.html' title=''/><author><name>Wilmer Casasola R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08285271823522347029</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TSz4V0aHkjI/AAAAAAAAAQk/a_lKwXNknLA/S220/cuervonegro.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/S6A5WJd-W9I/AAAAAAAAAKQ/eO-rkom1mis/s72-c/POESIA.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6062920170523121077.post-2969852275803717237</id><published>2009-12-03T16:58:00.000-08:00</published><updated>2010-03-11T16:15:59.264-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-large;"&gt;Crear nuestro motivo de felicidad&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;De cuantas cosas significativas que hacemos, y vamos a hacer a lo largo de esta impredecible existencia y segura carrera biológica hacia la muerte, es ocuparnos de nuestra propia felicidad. Ser plenamente felices es la tarea más fundamental que todos deberíamos emprender. Si estamos felices amaremos cuantas cosas realizamos en esta vida. Incluso los fracasos, cuando lleguen, serán tomados como un impedimento momentáneo y no como la aniquilación o destrucción total de nuestra vida. Nuestro inmenso amor hacia nosotros mismos, nuestra dicha de ser felices redundará en un amor más sincero hacia todas las criaturas con las que convivimos en este pequeño fragmento de polvo que nos hospeda, y al que dimos el nombre de planeta Tierra. Amarnos intensamente, y amar intensamente nuestra felicidad hace que amemos a los demás y deseemos procurarles su propia felicidad, sin que este amor hacia ellos marchite nuestra propia felicidad.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;I&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El 3 de junio del 2000, el Dalai Lama prologó el libro de Tara Bennett-Goleman (&lt;i&gt;Alquimia emocional&lt;/i&gt;), esposa, por cierto, del muy reconocido autor Daniel Goleman. En este prólogo, en relación con el tema de la felicidad, su santidad sostiene lo siguiente: &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"Dado que el propósito fundamental de la vida es ser felices, lo más importante es descubrir qué nos causará la mayor felicidad."&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Todos saben que su santidad ve logrado este objetivo en la consecución de la paz interior, de la paz mental. Él mismo lo sostiene: “Por eso, vale la pena tratar de alcanzar la paz mental.”&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Muchos autores a lo largo de la historia de las ideas han planteado diferentes propuestas acerca de cuál es ésta felicidad. Uno podría indagar en cada uno de ellos tratando de encontrar un punto de apoyo de lo que sea la felicidad humana. Sin embargo, esto representa hacer todo una arqueología eudaimónica (una arqueología de la felicidad), con una finalidad puramente académica en ocasiones. Pues, ¿no resulta absurdo hacer un arduo recorrido académico indagando lo que muchos consideraron qué es la felicidad para nosotros adecuarnos a uno de estos sentidos de felicidad?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El problema de muchos autores es que nos dicen normativamente qué es la felicidad, qué es el bien, qué es la finalidad y sentido de nuestra vida. De ahí que me identifico con la afirmación sencilla del Dalai Lama: lo que importa es “descubrir qué nos causará la mayor felicidad.” Y para saber qué nos hace felices realmente no necesitamos la opinión de ningún cura, poeta, artista, filósofo entre otros, sino explorar en nuestras facultades la finalidad a la que queremos entregarnos para alcanzar esta suprema felicidad. Aún así, hay quienes como el filósofo francés André Comte-Sponville sostiene que es la filosofía la que nos ayuda a ser felices, y si ésta no lo consigue tiene poca utilidad: “Si la filosofía no nos ayuda a ser felices, o a ser menos desgraciados, ¿para qué la filosofía?” (2001: 14).&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Si bien es cierto que Comte-Sponville matiza la afirmación de de que “El objetivo de la filosofía es la felicidad.” (2001: 16), señalando que el objetivo de ésta es la sabiduría y de ésta se sigue la felicidad, hay ciertas cosas que no comparto. No conozco toda la obra de este filósofo actual, pero siento mucho gusto en leer su trabajo. Así que no podría lanzar ninguna crítica sobre él: sería injusto. No sé si habrá &lt;i&gt;un objetivo&lt;/i&gt; de la filosofía. Nada más polisémico que la actividad de la filosofía, pues en ella no hay un objeto propiamente determinado. Se puede decir que una inclinación fundamental de la filosofía es saber, saber profundamente. Y saber es librarse de la ignorancia.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;No es que la filosofía nos haga felices. Lo que sí considero es que la filosofía, y propiamente algunos filósofos, nos ayudan a pensar profundamente. Y en este pensar profundamente nos pueden ayudar a erradicar prejuicios, yugos, falsas ideas, manipulaciones de parte de otros, y un sinnúmero de cosas que nos hace repensar más profundamente nuestra existencia. Y me gusta pensar que en esta carrera biológica que tenemos hacia la muerte, lo más importante que podemos hacer es ocuparnos de nuestra propia vida, de nuestra existencia, en una frase, ocuparnos de nuestra propia felicidad. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Sólo así siento que la filosofía, y algunos filósofos, nos podrían ayudar a ser felices. No diciéndonos qué es y cuál es el verdadero motivo de felicidad, sino ayudándonos a pensar una vida más profunda, más auténtica, más comprometida con nosotros mismos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pero ante esta búsqueda de felicidad hay objeciones. Si buscamos nuestra propia felicidad seremos tachados con muchos calificativos. Una inmoralidad de la ética, o más puntualmente, una inmoralidad del planteamiento de algunas teorías éticas, es que pretenden suprimir a tal grado nuestra libertad hedonista y eudemonista (placer y felicidad) que bajo argumentos —muy buenos— nos hacen ver que estamos actuando mal, que estamos actuando éticamente mal. Terminamos sintiendo un peso moral por actuar como actuamos. Simplemente porque desde una razón privilegiada nos hacen ver que nuestra moralidad tiene problemas éticos fundamentales. Esto es cierto, en algunos casos. Pero no todo el tiempo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;II&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;A propósito de esta culpabilidad moral por no pensar correctamente, Tamayo y Martínez proponen una nueva ética centrada en el sujeto y no ajena a él impuesta desde fuera. Para los autores, debemos “reconocer el agotamiento de un modelo fundado en verdades absolutas y universales sobre la naturaleza humana y en la autoridad de la religión y la metafísica” (1994:13). Los autores critican que al sujeto se le monta todo un dispositivo que desde la verdad o normalidad “pretenden instaurar una legitimidad epistemológica y una mirada panóptica que declara lo que se puede y lo que no se puede en una formación social dada.” (1994: 23). De esta manera, se construye “un sujeto que cuando vuelve sobre sí mismo es para inventariar sus culpas frente a una deontología que lo juzga por lo que ha debido hacer y no hizo pero que no reconoce lo que ha logrado en su proyecto vital.” (1994: 32).&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Vivimos sobre las bases de una deontología de la existencia que nos sentencia con un debes hacer, pero que no nos ayuda a reflexionar creativamente sobre una ética que nos permita una vida feliz en relación con los otros. La relación con los otros es un medio de reflexionar nuestra felicidad. Pero el otro se presenta como el anunciante de un discurso normativo de poder que plantea una rectitud conductual a nivel individual. Decía Foucault (1926-1984), a propósito de estas imposiciones conductuales, que “Somos herederos de una moral social que busca las reglas de la conducta aceptable en las relaciones con los demás.” (1991: 54).&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Sin los otros no habría propiamente ética. Los otros están ahí para decirnos cuáles son los límites de nuestra libertad y cuáles son nuestras responsabilidades para con ellos. Pero dentro de este campo de interacciones sociales tenemos que encontrar la forma de crear nuestro &lt;i&gt;motivo&lt;/i&gt; de felicidad. Este motivo debe ser una creación estrictamente individual si verdaderamente queremos ser felices. De ahí que nos oponemos a quienes desde un discurso de la rectitud de las acciones humanas nos digan &lt;i&gt;cuál&lt;/i&gt; es la felicidad nuestra. Pero más aún, debemos oponernos a aquellos que nos dicen que nuestra felicidad no es tal bajo los embrujos de un discurso lógico que suprime nuestro impulso natural por encontrar un poco de felicidad. El punto de negación entonces, es con las teorías de la felicidad. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;III&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿Qué nos hace felices? ¿Nos puede decir alguien qué nos hace o nos hará felices realmente? ¿Seremos bichos raros si fundamentamos nuestra vida sobre una práctica hedonista, egoísta, altruista, entre muchas otras?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Nadie, absolutamente nadie nos puede decir qué es la felicidad humana. Y en consecuencia, nadie nos puede decir cómo comportarnos y qué hacer para alcanzar ese grado de felicidad. La felicidad humana es algo muy amplio como para reducirlo a pequeñas fórmulas o simples teorías elaboradas racionalmente. La felicidad no es una cuestión puramente racional, como tampoco lo es una cuestión puramente espiritual. La felicidad no es un asunto enteramente emocional, pero tampoco un asunto estrictamente carnal. Ahora, si alguien ha encontrado que de esta o de aquella forma es feliz, eso significa que ya encontró su sentido de felicidad. Pero de ahí no se sigue que haya descubierto el &lt;i&gt;continente de la felicidad,&lt;/i&gt; y que luego de este hallazgo, pretenda erigirse en un &lt;i&gt;monarca de la felicidad humana&lt;/i&gt; expandiendo a toda persona los presupuestos de su felicidad particular.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La felicidad no hay que buscarla. Buscarla significa aceptar que está ahí, hecha, arrojada en algún lugar esperando ser encontrada. Significa que alguien la ha concebido por nosotros, que alguien la ha elaborado. La felicidad hay que construirla. Es una tarea íntimamente individual. Nadie nos puede decir qué es la felicidad porque la felicidad es el estado psíquico más ambivalente que tiene el ser humano. También hay que tener en cuenta que aunque la felicidad sea una tarea individual no quiere decir que los otros no contribuyan a minimizar o maximizar las posibilidades de alcanzarla.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por supuesto que la conocida expresión buscar la felicidad puede entenderse en el sentido de que nos hemos propuesto llegar a esa felicidad pero una vez que hemos definido qué es esa felicidad que buscamos. En este sentido sí podemos decir que buscamos la felicidad, no como algo a lo que tenemos que llegar porque nos es dado, sino a algo que elaboramos a cada momento y a lo que nos entregamos cabalmente.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Decir que la felicidad se construye quiere decir que somos nosotros, individuamente, quienes tenemos que crear un motivo que nos proporcione el sentido fundamental de nuestra vida. Ese “descubrir qué nos causará la mayor felicidad” del que nos habla el Dalai Lama hay que transformarlo en un &lt;i&gt;crear el motivo que nos proporcionará un sentido de felicidad&lt;/i&gt; a nuestra vida. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Crear ese motivo de felicidad significa que somos enteramente responsables de nuestra felicidad. No se trata de una búsqueda, de un peregrinaje místico. Si buscamos es porque previamente nos hemos representado el motivo por el cual vamos a emprender el viaje. Crear es poner todas nuestras capacidades físicas y emocionales sobre ese motivo. La creación es una visualización imaginativa en la que elaboramos idealmente una situación determinada. En esta visualización creativa, cuyo fin es representarnos el motivo de nuestra felicidad, tenemos que vernos siempre representados como triunfadores. Pero este modelo ideal que hemos construido imaginativa y emotivamente necesita ser materializado. Viene entonces ahora la dimensión física: tenemos que trabajar sobre ese motivo físicamente. Esto significa que desde el momento mismo en que hemos dicho: &lt;i&gt;yo quiero llegar a ser&lt;/i&gt;…, desde ese momento empieza nuestra búsqueda, la puesta en marcha de nuestro modelo ideal, de nuestro sentido de felicidad. Si queremos ser felices tenemos que emprender una tarea inagotable por alcanzarla. No se es feliz, como tampoco se triunfa en la vida, si percibimos vegetativamente el mundo que fluye a nuestro rededor. Hay que ser partícipes del cambio de este mundo, pero antes, hay que ser participes del cambio de nuestra propia vida.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;IV&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La felicidad es un estado emocional que nos proporciona una dicha continua. Como seres biológicamente finitos, este estado emocional puede exiguarse, puede marchitarse, puede disiparse, puede morir. De ahí que el motivo de nuestra felicidad es un constante reinventarse. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;No hay un canon de felicidad. La felicidad es volátil. Si el viejo Aristóteles decía que la felicidad es el fin de todos los actos, en su &lt;i&gt;Ética a Nicómaco&lt;/i&gt;, y en su &lt;i&gt;Metafísica&lt;/i&gt; nos decía que todos los hombres tienen naturalmente el deseo de saber, y que el ser se dice de muchas maneras, perfectamente podemos inferir de ahí que todos nosotros tenemos el deseo natural de ser felices y conocer qué es nuestra felicidad. Pero especialmente tenemos que estar conscientes de que la felicidad se dice de muchas menaras, con lo que no tenemos porqué aceptar esas ideas mesiánicas de una felicidad absoluta en otro tiempo y lugar. La felicidad es aquí, ahora, en este tiempo y lugar, en este cuerpo biológicamente existente.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;No hay &lt;i&gt;una Felicidad&lt;/i&gt;, sino muchos motivos de felicidad. No importa cuál es el motivo de nuestra felicidad. Lo realmente importante es que seamos felices, que estemos dispuestos a crear y construir nuestra felicidad, nuestra dicha. Quizás lo único que podríamos considerar en este proceso de construir nuestra felicidad es la posibilidad de no causar daño a otras personas. Una felicidad que se construya sobre las bases de causar intencionalmente dolor a otros es éticamente despreciable. Todos hemos causado alguna vez dolor. Ratificar nuestras acciones a fin de no dañar más a seres susceptibles de sentir dolor tanto físico como psicológico es una forma de crecer éticamente. En fin, lo ideal sería una felicidad construida sobre la base del respeto hacia otras formas de vida en el sentido de no procurarles dolor de ninguna forma posible.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pero, si la felicidad de una persona —o de un grupo de personas— dependiera de hacer sentir dolor a otros, ¿debe ésta persona abandonar su propia felicidad para que otros sean felices, o debe procurarse su propio motivo de felicidad humana independientemente de que otros experimente dolor? Tomen en cuenta que por otros, ese &lt;i&gt;alter ego&lt;/i&gt; ético, se entiende hoy, de acuerdo con los planteamientos de una ética planetaria, todas las demás especies biológicamente existentes. Al respecto, explica Mario Alfaro: “Desde el punto de vista biológico no parece haber razones para privilegiar una forma de vida respecto de otra.” (2002: 154).&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;También el problema se puede formular de otra manera: ¿tiene que sacrificar una persona su propia felicidad con tal de que otra u otras sean felices? Aquí pienso en todas aquellas personas que han sacrificado su vida, y en consecuencia, su propia felicidad, en nombre de otros con tal que de éstos sean felices. La pregunta inmediata es ¿les importará a esas personas el sacrificio que hace esta otra persona por ellos? No, ciertamente. Ninguna persona con capacidad de amar verdaderamente, podría soportar la idea de que alguien no pueda ser feliz por el simple hecho de sacrificarse por los demás. Esto no es amor, es el más siniestro odio sobre alguien. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Amar a otros no significa sacrificar la propia felicidad. La felicidad es compartida: no hacer daño intencional a otros, pero que estos otros comprendan a la vez que nosotros tenemos el derecho individual de ser felices. Si hay verdadero amor, toda persona racionalmente sana comprenderá que lo que le procura felicidad a él, puede que no le esté procurando felicidad a la otra persona. Aquí el asunto parece complicado, pero en realidad no lo es. El punto es que nuestra felicidad no puede depender de otra persona, porque la otra persona es libre de elegir su propia felicidad. Cuando alguien se encadena a nosotros porque sin nosotros no puede ser feliz, eso es la más grande muestra de cuán poco le importamos a esa o a esas personas: no les importa construir su felicidad pese a nuestro sufrimiento. Eso es depravación.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Nuestra desgracia no puede ser la felicidad de otros, como no puede ser la felicidad nuestra la desgracia de otros.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Les dejo este problema ético para reflexionar sobre los límites de la libertad y felicidad humanas. La vida real humana funciona así, y no sobre presupuestos ideales de cierta bondad que empíricamente no se ven manifestados regularmente en la convivencia social. Con frecuencia somos homopánfagos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con frecuencia hacemos daño a las demas personas. Con frecuencia herimos de forma cruel... La falsedad no debe estar presente en el amor, nunca...&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;b&gt;Referencias bibliográficas.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Alfaro, M. (2002). Sistemas éticos. En A. Zamora y G. Coronado (comp.). &lt;i&gt;Perspectivas en ciencia, tecnología y ética&lt;/i&gt;. Cartago: Editorial Tecnológica de Costa Rica. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Comte-Sponville, A. (2001). &lt;i&gt;La felicidad, desesperadamente&lt;/i&gt; (trad. Enrique Folch). Barcelona: Paidós.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Dalai Lama. Prólogo al libro de Tara Benett-Goleman (2001). &lt;i&gt;Alquimia Emocional&lt;/i&gt; (trad. Teo Macero). Buenos Aires: Milenium.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Foucault, M. (1991). &lt;i&gt;Tecnologías del yo y otros textos a fines&lt;/i&gt; (trad. Mercedes Allendesalazar). Barcelona: Paidós.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Tamayo, A. y Martínez, A. (1994). Ética y educación. En Antolinez Camargo, R. y Gaona Pinzón. &lt;i&gt;Ética y educación&lt;/i&gt;. Santa Fe de Bogotá: Cooperativa Editorial Magisterio.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6062920170523121077-2969852275803717237?l=lafronesis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lafronesis.blogspot.com/feeds/2969852275803717237/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6062920170523121077&amp;postID=2969852275803717237' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/2969852275803717237'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6062920170523121077/posts/default/2969852275803717237'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lafronesis.blogspot.com/2009/12/crear-nuestro-motivo-de-felicidad.html' title=''/><author><name>Wilmer Casasola R.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08285271823522347029</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='28' src='http://1.bp.blogspot.com/_TAwIoTCmzyA/TSz4V0aHkjI/AAAAAAAAAQk/a_lKwXNknLA/S220/cuervonegro.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6062920170523121077.post-1756415804178812573</id><published>2009-11-25T18:10:00.000-08:00</published><updated>2009-12-02T14:31:37.446-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: #4c1130; font-size: x-large;"&gt;¿Por qué filosofar?&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;The world is &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;a bad place &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;A bad place &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;A terrible place to live &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;Oh but I don't wanna die ...&lt;/span&gt; &lt;/em&gt;(1)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;Reflections of my life&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;Marmalade&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;I&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="just
